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Opinión

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El Consejo de Salubridad marca la pauta: Relación Única de Protocolos Técnicos de Atención Médica

Como le comenté en las columnas anteriores, he estado desarrollando sobre tres de los ejes que forman parte de la preparación de lo que debe de convertirse en la base del proyecto de salud de cualquiera que pretenda ser candidato presidencial; a nosotros como ciudadanos nos toca asegurar que estos, y otros más, estén dentro de la agenda de salud. En esta ocasión permítame enfatizar en la necesidad de contar con Protocolos Técnicos de Atención Clínica que nos garanticen la equidad en el abordaje de las enfermedades de alto impacto, sin importar donde la reciban los pacientes; y ese es uno de los elementos críticos: el paciente va al centro. 

En el continuo esfuerzo por mejorar la calidad y eficiencia de los servicios de salud, los Protocolos Técnicos de Atención Clínica (PTAC) emergen como una herramienta fundamental en la homologación de la atención médica en México. Estos protocolos, que deberán de ser de observancia obligatoria y utilizados de manera intersectorial en todas las instituciones de salud, desempeñan un papel esencial en la estandarización de la atención clínica. A medida que el sistema nacional de salud se esfuerza por brindar servicios de calidad y accesibles, la implementación de un catálogo exhaustivo de PTAC y su constante actualización se convierten en pilares fundamentales para alcanzar estos objetivos.

En un país tan diverso como México, donde la atención médica se ofrece a una población dispersa geográficamente y con distintos grados de acceso a servicios de salud, la estandarización de los procedimientos y protocolos de atención clínica se vuelve crucial. Los PTAC proporcionan un marco coherente que guía a los profesionales de la salud, en todas las instituciones, en la toma de decisiones clínicas basadas en evidencia. Esto no solo garantiza una atención uniforme y de calidad en todas las instituciones, sino que también reduce la variabilidad clínica que podría afectar negativamente los resultados de salud en la población. Hoy hay un compendio de insumos para la salud, entre ellos los medicamentos, que establece detalladamente el arsenal terapéutico para 23 grupos de enfermedades que ofrece la posibilidad de atender a la población en México con un impacto costo-efectivo; el Compendio Nacional de Insumos para la Salud será materia de otra pieza para este espacio. 

Si consideramos que en nuestro país las condiciones son tan variadas en dimensiones como la dispersión geográfica, ecosistemas que van desde desiertos hasta selvas tropicales, y donde las condiciones socioeconómicas de la población son igualmente variadas, el acceso a servicios de salud de especialidad (segundo y tercer nivel de atención) depende del lugar donde nos encontremos; a implementación de PTAC de observancia obligatoria contribuye a la homologación de la atención médica en todo el país. 

La creación de un catálogo extenso de Protocolos Técnicos de Atención Clínica ofrece una serie de beneficios significativos. En primer lugar, al abordar una amplia gama de condiciones médicas y procedimientos tan específicos como el de las enfermedades raras (enfermedades de bajísima incidencia), se garantiza que los profesionales de la salud tengan una guía confiable y basada en evidencia en tantas situaciones clínicas como sea posible. Esto minimiza el margen de error y mejora la toma de decisiones informadas en la gestión de la salud pública y privada.

Además, un catálogo amplio también fomenta la especialización y la actualización constante de los profesionales de la salud. Cada protocolo refleja el estado actual de la investigación médica y la práctica clínica, lo que motiva a los médicos y personal médico a mantenerse al día con los avances en su campo. Esto, a su vez, beneficia directamente a los pacientes al recibir la atención más actualizada y efectiva disponible.

La medicina es un campo en constante evolución, con nuevos conocimientos y descubrimientos emergiendo constantemente. Mantener actualizado el catálogo de PTAC es fundamental para garantizar que la atención médica siga siendo relevante y eficaz. La revisión y actualización regular de los protocolos permiten la incorporación de las últimas investigaciones clínicas, avances tecnológicos y mejores prácticas, de ahí la importancia de mantener la disciplina de actualizarlos.

Además, la actualización constante de los PTAC también es esencial para abordar situaciones emergentes, como pandemias o brotes de enfermedades infecciosas. La capacidad de adaptar rápidamente los protocolos en respuesta a situaciones de salud pública asegura una respuesta efectiva y coordinada en momentos de crisis. Una dura lección que aprendimos a nivel mundial con la COVID19.

Es crítico que mantengamos este eje fuera de la tentación de la carga ideológica; un reto si consideramos a nuestras actuales autoridades en la Secretaria de Salud Federal en la que uno de sus líderes tiende a anteponer su visión al uso de la ciencia y la colaboración de los sectores público y privado del sistema de salud, la visión de quien lidere la administración 2024-30 deberá de considerar a las personas como centro de la política de salud en México.

Hoy cierro con una frase que se atribuye a Miguel de Unamuno: “La libertad es un bien común y, mientras no participen todos en ella, no serán libres los que se serían tales.”

Oscar Flores cuenta con 25 años de experiencia en el sector de la salud en México y Latinoamérica, actualmente es socio director de una consultoría enfocada en el análisis de las políticas públicas en salud, salud digital y sostenibilidad.

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