Lectura 3:00 min
Derrama económica de la propiedad intelectual
Desde la edición de esta columna en la semana pasada, destacaba que los derechos que protegen la propiedad intelectual revelan evidencias de jugar un papel central, hoy en día, para el desarrollo económico de toda nación, especialmente en una época como la que vivimos, durante la cual los llamados activos intangibles cobran cada vez mayor importancia para la economía nacional. Aquellos países hoy desarrollados comenzaron su proceso con la exportación de materias primas, pasaron a la manufactura y actualmente se enfocan a los servicios, a esos activos intangibles derivados de la innovación.
La propiedad intelectual está integrada por los derechos de autor (libros, música, etcétera) y la propiedad industrial, la cual agrupa patentes, marcas, diseños industriales y modelos de utilidad.
El gráfico ilustra cómo países desarrollados, como EU o Japón, coinciden en su aceleración económica y su registro de patentes a partir de los años 80. Por su parte, China, un país en desarrollo que cada vez más se muestra como una potencia en avance tecnológico, presenta también una impresionante aceleración en sus patentes a partir del 2000. En el caso del Reino Unido, el número de patentes ha disminuido desde 1970, a la par de su alejamiento entre los países más desarrollados.
Un estudio elaborado por The Competitive Intelligence Unit (descargable en http://www.the-ciu.net/) demuestra la importancia de la propiedad intelectual y los potenciales beneficios que su protección puede traer al país. El estudio parte del impacto que sobre las variables económicas tendría un aumento de 10% en el número de registros de propiedad industrial. En primer lugar, cabe destacar el incremento de 4,101 millones de pesos en el PIB nacional, equivalentes a 0.47% de su valor actual, además del aumento de 30 dólares en la inversión per cápita, dando como resultado un aumento de 3,381 millones de dólares en la formación bruta de capital fijo, elemento clave para la creación de nueva infraestructura.
Por el lado del comercio, cabe destacar que un aumento de 253 dólares per cápita en el comercio internacional generaría un incremento de 28,436 millones de dólares en el comercio total (importaciones más exportaciones).
Por su parte, el consumo per cápita crecería en 46 dólares, lo que generaría un incremento en el consumo total de 5,252 millones de dólares.
Por el lado del sector público, se generaría un aumento de 1,318 millones de dólares en el gasto gubernamental, 784 millones de dólares adicionales en la recaudación fiscal, equivalentes a un aumento de 2% del total, una disminución de 1.6% en la tasa de desempleo y una disminución de 0.1% en el índice de Gini, que mide la desigualdad en un país.
La innovación genera conocimiento que es aprovechado por toda la sociedad. De esta forma, las ganancias de la innovación derivan en beneficios para los propietarios de la invención, dejando a las políticas públicas el traslado de beneficios para toda la sociedad. Así, acciones que faciliten el registro de patentes, los capitales para la investigación y desarrollo o permitan a las universidades obtener beneficios de la innovación, entre otras, cobran vital importancia para incentivar la innovación. Y esto se logra precisamente mediante los derechos de propiedad intelectual.