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Daimler en Saltillo
Serán en total 2,700 empleos y 300 millones de dólares, sin duda cifras nada despreciables en medio de la peor crisis que ha sufrido la industria automotriz desde su creación, los que llegarán a Saltillo con la nueva planta de camiones de Daimler.
De hecho, abrir una planta en esta situación, en un área de 300 hectáreas, donde existe un edificio administrativo, un centro de capacitación y auditorio, así como un centro de logística de 40,000 metros cuadrados y la propia nave industrial que ocupa 85,000 metros cuadrados, junto con un centro de inspección y transportación, todo ello acompañado con una pista de pruebas para los más de 30,000 tractocamiones que se planean ensamblar al año, sueña a toda una locura, justo como lo definió, Andreas Renschler, miembro del consejo de administración de Daimler AG y responsable de Daimler Trucks, en el discurso que dirigió el viernes en la inauguración de la planta al presidente Felipe Calderón.
En realidad suena atípico que se siga una inversión de este tamaño, pero a Daimler no le tomó dos o tres meses hacer la decisión de llegar a Saltillo, sino toda una planeación de años y 24 meses de construcción, así que el mismo ejecutivo define la acción como una inversión correcta, en el momento preciso, en el lugar adecuado y con los socios correctos, y aunque dijo que el mercado no se comportará como esperaban en los próximos años, sí han hecho una maravillosa planta, donde incluso dijo, viéndolo bien, suena a todo menos a una locura.
Las estrategias de Daimler son sólidas, tanto hoy como cuando imaginaron el proyecto en Saltillo, además de que la planta se convierte en el principal exponente del programa de excelencia global, un lugar de donde están saliendo las mejores ideas para sus plantas a nivel mundial.
En éste programa, el éxito global, así como la eficiencia de la manufactura esbelta y la innovación contínua como una filosofía verde son inminentes, y en Saltillo ello cobra vida, pues es un gran tanque de pensamiento entre empresas desde Japón, Estados Unidos, Alemania y México, un gran equipo global que ha dado fruto en el modelo de la industria para la producción de tractocamiones actualmente.
Las servirá también como un punto global de capacitación, pues recibirá a gente que podrá aprender las mejores prácticas de manufactura.
Además, de que una de las mejores ventajas de Saltillo es que produce con la mejor calidad, productividad y en el mínimo tiempo de entrega, lo que además le da una gran flexibilidad para adaptarse a los ciclos del mercado.
La producción de el Cascadia será importante pues al ser uno de los más modernos y verdes del mercado, abre oportunidad para ser de los más atractivos para el negocio del transporte.
Además de que como la innovación es continua en Daimler, el portafolio puede ampliarse a productos híbridos, de gas natural, biocombustibles y hasta con celdas de combustibles, y con la carrera tecnológica en pleno, Saltillo para los mexicanos será un gran punto de desarrollo que arroje beneficios a la industria, a la comunidad y a los cerebros que se forman en el país.
Chris Patterson, presidente y director general de Daimler Trucks en Norteamérica, en su intervención concluyó que Saltillo es la piedra angular sobre la cual Daimler construye hacia el futuro con socios exitosos.
Bienvenida en tiempos difíciles, más que nada nos da oportunidad de analizar cómo lo concreto y el beneficio global de invertir en México se puede crear, generando empleos y riqueza para los inversionistas y los mexicanos.
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