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¿Cuánto esperar como rendimiento por mi inversión?
Una forma segura de perder dinero es perseguir tasas de rendimientos irreales, independientemente de que se invierta en acciones, bonos o inmuebles. ¿Le suenan conocidos los nombres Madoff o Stanford? Ellos se aprovecharon de la ingenuidad, avaricia y desconocimiento de sus inversionistas para volverse millonarios.
Entonces, antes de realizar una inversión, debe evaluarse el nivel de riesgo y compararlo con el rendimiento esperado, ya que la relación entre ambos es directa. Las inversiones con bajo riesgo generan bajos rendimientos. ¿No queremos perder? Depositemos nuestro dinero en una cuenta de banco donde los rendimientos no sean altos y, aunque la inflación disminuya el poder de compra de ese dinero, el riesgo de perder capital es mínimo.
¿Pero, cuánto es razonable esperar de una inversión? La decisión depende de variables internas (como la liquidez personal y el nivel de riesgo que percibimos y estamos dispuestos a correr) y de variables externas (como pueden ser los rendimientos que ofrecen inversiones comparables).
Para ello, debe entenderse el valor del dinero en el tiempo. Por ejemplo, si analizamos el invertir para recibir un total de 500 pesos en pagos periódicos durante cinco años, ¿cuánto estaríamos dispuestos a pagar hoy? Sabemos que no es lo mismo recibir hoy ese monto completo a recibirlo en parcialidades a lo largo de cinco años. Si las dos opciones fueran equivalentes, estaríamos diciendo que no nos importaría hacer una inversión con un rendimiento de cero por ciento.
Al evaluar inversiones comparables, un punto de partida son las tasas libres de riesgo , referentes a instrumentos gubernamentales de largo plazo (como los emitidos por Estados Unidos), consideradas así debido a la baja probabilidad de que el gobierno no pague sus préstamos.
En México, los instrumentos con riesgo mínimo de inversión tienen rendimientos que oscilan cerca de 3% (CETES a corto plazo, entre 28 y 364 días) y hasta 6.5% (para los bonos a 30 años), mismos que son elegidos por quienes no desean riesgos mayores y están dispuestos a asumir la pérdida del poder de compra de su dinero, ya que en este momento las tasas pagadas no recuperan ni el efecto de la inflación.
Estos instrumentos sirven como referencia para fijar un rendimiento mínimo en las decisiones de inversión. Sería inconsistente empatar una inversión a largo plazo con un rendimiento a corto plazo y viceversa.
Pero entonces, ¿cuánto es razonable esperar por nuestra inversión? En primer lugar, esperaríamos un rendimiento superior al de invertir en un instrumento libre de riesgo o un valor gubernamental a un plazo comparable. El siguiente punto sería comparar otras inversiones de riesgo similar. Si se invierte en acciones de una empresa, debe considerar que éstas suelen ofrecer tasas de rendimiento mayores con la finalidad de atraer a los inversionistas a asumir inversiones más riesgosas. Por ello, la inversión en un negocio pequeño podría ser más rentable que la inversión en una compañía que cotiza en los mercados públicos y que tiene fuentes de ingreso diversificadas.
Como referencia: Grupo Televisa acaba de colocar deuda (en pesos) en los mercados públicos a un plazo de siete años con una tasa de interés por debajo de 7 por ciento. A la fecha, la inversión en acciones de Grupo Comercial Chedraui por un plazo de cinco años ha arrojado ganancias de alrededor de 6 por ciento. Durante el mismo plazo la inversión en acciones de CMR (tenedora de conocidos restaurantes) ha tenido rendimientos superiores a 10 por ciento.
Por otro lado, los inversionistas en empresas más pequeñas y menos diversificadas exigen rendimientos cercanos a 20 por ciento. Los inversionistas en fondos de capital privado o de riesgo buscan rendimientos aún mayores, ya que usualmente invierten en empresas nuevas (startups), donde la expectativa es que de 10 inversiones realizadas sólo una o dos se conviertan en empresas maduras y exitosas, ¡están dispuestos a perder 90% del tiempo!
Aunque el sueño de todos es encontrar una inversión que nos proporcione un alto rendimiento tomando un riesgo limitado o, mejor aún, sin riesgo, la realidad es que esta combinación no existe. Comparemos opciones de inversión, evaluemos a sus administradores y seamos realistas antes de depositar nuestro dinero y nuestras esperanzas.
*Presidente del Consejo Técnico del IMEF.