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Contabilidad social
Al observar los datos de los países miembros de la OCDE, encontramos que México ocupa el noveno lugar en población y en Producto Interno Bruto, y somos de los últimos lugares en el ingreso per cápita, ¿cuál podría ser la causa de que estando en el top ten de los países con mayor Producto Interno Bruto en esta organización, seamos de los últimos en los ingresos per cápita?
La explicación puede ser que el ingreso está concentrado en una parte muy pequeña de nuestra población; no es que se trate de que los dueños y accionistas de las empresas tengan menos rendimientos, sino que las empresas, como uno de los principales impulsores de la economía nacional, sean promotoras del bienestar social.
Este artículo pretende concientizar a los CFO de las empresas privadas de la importancia de reportar datos y razones en los resultados de una empresa con índole social.
La necesidad de establecer una Contabilidad Social, procedente de la Contabilidad Financiera, recaba ideas provenientes de organismos empresariales y de institutos de profesionistas, como el IMEF (www.imef.org.mx), que sugieren incorporar en la información monetaria de la empresa reportes relacionados con el impacto social y ecológico, respecto a la economía, al sector gubernamental, a la comunidad y a los trabajadores; relaciona así la excelencia administrativa con la generación de valor agregado y por tanto muestra el estado financiero, reportando el impacto positivo que tenga una empresa con respecto a su responsabilidad social.
Los informes específicos deben de estar enfocados al interior de la empresa con el fin de medir las relaciones en diversos rubros, por enunciar algunos ejemplos, con su personal: salarios, prestaciones y capacitación; con la comunidad: pagos a instituciones, colegios; con el gobierno: impuestos y derechos; con la economía: contribuir a solucionar problemas y necesidades de inflación y empleo; se debe concluir enunciando con estados de contabilidad social los cuales calculan: el estado del valor agregado, el estado de impactos, el balance social y sus respectivas razones financieras.
Así como obtenemos rendimientos, como el margen de ventas, la rotación de activos y apalancamiento, podemos obtener determinadas razones, entre algunos ejemplos: ventas sobre prestaciones y capacitación a los empleados, utilidad entre pago a sociedades, instituciones y colegios; así podremos medir el comportamiento de estas razones para tomar decisiones correctas por parte de los directores y dueños de las empresas con el fin de que ésta aumente su impacto en la sociedad.
Dentro de esta corriente ideológica, se ha determinado la necesidad por parte de la empresa de medir e informar el impacto que tiene en la sociedad, de tal forma que la administración busque que tal impacto sea positivo.
Por lo anterior, surgió la contabilidad social como un sistema de información que busca medir y reportar impactos en la sociedad para mejorar la toma de decisiones.
Cabe aclarar que el modelo descrito es más completo al considerar la inclusión del gobierno que tiene una repercusión directa en la empresa mediante el cumplimiento de obligaciones legales y fiscales a cambio de bienes y servicios públicos. Igualmente debemos considerar al sector externo manifestado, principalmente, con un intercambio recíproco de bienes y servicios, tecnología, intereses y capitales.
Es importante considerar que la utilidad producida por la empresa es esencial para su subsistencia; sin embargo, tomando en consideración que no se debe vivir para trabajar si no más bien trabajar para vivir, claro que es necesario crecer y desarrollarse con el fin de servir, considerando que el objeto no debe de ser sólo los rendimientos y las utilidades.
Hemos visto muchos ejemplos de los efectos nocivos que puede tener una empresa cuando usa su libertad sólo con el fin de tener las máximas ganancias sin considerar la responsabilidad que tiene esta ante la sociedad, por eso es necesario obtener estos registros y vigilarlos a partir de la contabilidad del negocio con el fin de no perder el rumbo, sin olvidar que las empresas y negocios principalmente son un medio para satisfacer las necesidades del ser humano siendo su creación para su servicio.
En el IMEF contamos con un Diplomado en Productividad, en el cual se enseña con más profundidad este tema, de cuya práctica actual ya aplican algunos socios.
*El autor es presidente del Consejo Técnico Nacional de Finanzas Corporativas de IMEF.