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Opinión

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Azúcar líquida, oportunidad de negocio

En México el aporte calórico de la población se da principalmente a través de alimentos con contenido de compuestos provenientes del azúcar de caña, el consumo per cápita estimado de azúcar es de 45kg, de esto, cada persona en México consume 19kg en forma de refrescos embotellados (equivalente a 20.7 cajas de refrescos por persona).

El mercado de bebidas embotelladas en nuestro país, ha tenido un crecimiento cercano a 7% en los últimos 10 años, los edulcorantes calóricos demandados por las empresas embotelladoras son: azúcar refinada, alta fructosa y azúcar estándar.

En el caso de la alta fructosa ésta es importada casi en su totalidad de Estados Unidos y no proviene de la caña de azúcar, sino de un proceso de molienda húmeda de granos de maíz amarillo.

A principios de esta década, se estableció una batalla entre los productores de azúcar de caña mexicanos y los exportadores de alta fructosa de Estados Unidos, que derivó en un impuesto a los embotelladores que usaran el producto estadounidense, al final, la Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló este impuesto, lo cual permitió a las empresas refresqueras importar nuevamente alta fructosa.

Durante el desarrollo de esta contienda, la industria estableció infraestructura para la utilización de azúcar estándar para transformarlo en jarabe simple, equivalente a azúcar refinada diluida.

A partir de esta situación, se define como un alternativa para competir con la alta fructosa estadounidense la fabricación en México de azúcar refinada líquida, esta última presenta algunos beneficios sobre el uso de azúcar cristalizado, tales como disminución del espacio, costos por materiales y mermas, ya que el azúcar líquido se transporta en autotanques y se utiliza más rápidamente.

Bajo el proceso tradicional, de una tonelada de caña se obtienen 120kg de azúcar estándar y 37kg de melaza, bajo un cambio tecnológico orientado a la producción de azúcar líquida se obtienen 50kg de ésta, 50kg de azúcar cristalizada y 50kg de azúcar amorfa.

En México existen las empresas y la tecnología para la construcción de la infraestructura necesaria para la fabricación de azúcar líquida que compita favorablemente con la alta fructosa estadounidense.

*Luis Ángel López Ibarra es especialista de la Dirección de Agronegocios de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

lalopez@correo.fira.gob.mx

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