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Opinión

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Agenda de Sustentabilidad 2018

El “Medio Ambiente” ha dejxado de existir como compartimento estanco de intereses y de administración pública. Hay que celebrarlo. La sustentabilidad toma su sitio y se dirime abiertamente en políticas sectoriales: energía, ciudades, territorio, vivienda, pesca, agricultura, transporte, precios y mercados, política fiscal, etcétera. Por desgracia, al parecer, nuestros candidatos en lisa lo ignoran. Hasta ahora en las campañas sólo destacan la vulgaridad, ocurrencias pueriles o pobres lugares comunes. Nada se dice al respecto del desafío existencial de sustentabilidad que enfrenta nuestro país, y que debe asumirse con plena racionalidad pública a través de políticas innovadoras y complejas en sectores clave para la viabilidad del proyecto nacional.

Una agenda de sustentabilidad para México debe abarcar cinco grandes temas, con instrumentos y políticas específicos, todos con una jerarquía o prioridad equivalente. El primero son las ciudades y el desarrollo urbano. Se creó la Sedatu, pero sin capacidades ni atribuciones; es una dependencia discursiva. El hecho real es que México carece de política urbana práctica, vacío que es inaceptable en un país que debe transitar hacia una urbanización plena para acceder al niveles más altos de desarrollo. De la naturaleza de nuestras ciudades dependen la productividad y competitividad, así como la calidad de vida y las relaciones cívicas en la sociedad. Es exigible una política urbana nacional que apunte a la densificación y eficiencia espacial de nuestras ciudades, a la movilidad colectiva y no motorizada, y a espacios públicos y servicios de calidad.

El segundo es el cambio climático, que inherentemente implica a políticas energéticas. México ha adquirido compromisos muy claros y ambiciosos en el Acuerdo de París, que conllevan, ni más ni menos, iniciar una reducción absoluta en el consumo de combustibles fósiles para el 2026. La reforma energética es el andamiaje requerido para ello en el sector eléctrico, pero debe profundizarse y extenderse. Nada hay aún para el sector transporte, recordando que los vehículos automotores son la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en México. A pesar de ello, los políticos sólo atinan a quejarse de los gasolinazos. Precios e impuestos a los combustibles serán el instrumento clave para lograr el cumplimiento de nuestros compromisos internacionales en la materia. Será impopular. Todos quieren ignorarlo.

El tercero es la biodiversidad terrestre. Aquí, lo fundamental, por un lado, es contener la deforestación y expansión de la frontera agropecuaria sobre los ecosistemas forestales de México, ampliar considerablemente la superficie de Áreas Naturales Protegidas, y fortalecer técnica y presupuestalmente a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas. Por el otro lado, es crítico reconstruir el patrimonio territorial público en Parques Nacionales y Reservas de la Biósfera, que en México, excéntricamente, son en esencia propiedad privada (ejidal, comunal, individual).

El cuarto son los mares y costas de México, sobreexplotados y saqueados por la ilegalidad, captura institucional, subsidios perversos, conflicto de intereses, e ineptitud para regular, tanto a flotas industriales como artesanales o ribereñas. Son indispensables grandes Áreas Protegidas marinas a salvo de la pesca, reformas institucionales que transfieran facultades regulatorias, de investigación y ordenamiento  de Conapesca a Semarnat, y desarrollar las capacidades operativas y logísticas de la Guardia Costera de la Armada de México. El quinto es el agua, y los gravísimos problemas de contaminación, incumplimiento de leyes y normas, agotamiento de acuíferos, ineficiencia de organismos operadores municipales, malos servicios públicos de agua, derroche del recurso, y falta de infraestructura de regulación hídrica. En este caso, las necesidades son de vigilancia eficaz, monitoreo sistemático, eliminación o focalización de subsidios, alianzas público-privadas, regulación a municipios y a distritos y unidades de riego, y financiamiento de obras hidráulicas de adaptación al cambio climático.

Iremos abordando cada uno de estos temas en colaboraciones posteriores.

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Político, ecologista liberal e investigador mexicano, ha fungido como funcionario público y activista en el sector privado. Fue candidato del partido Nueva Alianza a Presidente de México en las elecciones de 2012.

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