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Opinión

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ASG, de la aspiración teórica al reto de la implementación

Actualmente, cada vez es más común escuchar sobre la relevancia que ha tomado contar con una estrategia de gestión de criterios Ambientales, Sociales y de Gobierno corporativo (ASG) como un factor clave para la sostenibilidad de las empresas.

Sin embargo, poco se comparte de que dicha estrategia —además de que esté basada en el compromiso del más alto nivel de la organización y que cuente con objetivos, metas e indicadores claros— considere factores indispensables que acompañen el proceso de cambio organizacional hacia esta tendencia.

Lo mencionado significa que el gran reto dentro de las organizaciones en materia de sostenibilidad y ASG, no solo se encuentra en la complejidad del desarrollo de un marco estratégico, sino en lograr que los tomadores de decisiones y cada una de las áreas claves del negocio (principalmente los dueños de indicadores ASG) conozcan, asimilen y se apropien de dichos criterios, su gestión y generación de valor.

Según un estudio de KPMG llamado Desarrollo Sostenible en México 2021, dos tercios de los directivos aseguran que el tema ASG debe ser parte de la estrategia del negocio; no obstante, menos de la mitad considera que su empresa tiene un nivel medio de madurez en el tema, y apenas la mitad cuenta con una función para gestionar estos asuntos. Con base en esto, encontramos que hay un interés generalizado, pero poco desarrollo en las organizaciones.

En este sentido, más allá de implementar acciones aisladas, es necesario inspirar, provocar y promover un proceso de transformación en el que los criterios ASG sean considerados un factor más tanto de decisión como de riesgo, eficiencia o beneficio de capital de negocio, y de esta forma acelerar su integración.

Retos de implementar ASG

Tomando en cuenta lo anterior, es relevante identificar algunos de los mayores retos que podemos encontrar en un proceso evolutivo hacia un modelo de sostenibilidad empresarial, como son:

  1. La falta de claridad y entendimiento por parte de los tomadores de decisiones respecto a los temas ASG y sus alcances.
  2. La cada vez menos, pero aún vigente creencia, de que la inversión en temas ASG va separada de los objetivos del negocio.
  3. La abundante información sobre metodologías, indicadores y estrategias que generan confusión acerca de los conceptos y definiciones en materia de sostenibilidad y ASG.
  4. La dificultad para plantear una perspectiva holística al definir un plan estratégico enfocado en quick wins, que no serán suficientes para lograr una profundidad para la ejecución y los impactos esperados.

Por lo tanto, podemos apalancarnos mediante dos pilares para la implementación de estos criterios a través del entendimiento y la apropiación.

¿Cuáles son los pilares clave para la implementación de ASG?

Entendimiento

Existen muchos marcos teóricos relevantes que hablan del “deber ser”, en donde claramente se manifiestan las “por demás” conocidas ventajas y beneficios que existen en las empresas que cuentan con modelos sostenibles, la importancia que sea una definición top down, y el que exista un órgano de rendición de cuentas al más alto nivel como un Comité en materia ASG.

Tales consideraciones ayudan a tener perspectiva, pero pensarlas como una guía de actuación para el éxito garantizado puede dirigirnos a ser idealistas. Llevar la teoría a la práctica es una acción compleja, por lo que es necesario reconocer que cada empresa— independientemente de su tamaño, sector e ingresos— tiene diferentes niveles de madurez, y estos factores no marcan la pauta de en dónde deberían de estar o cuál debería ser su compromiso en materia de sostenibilidad.

La materialidad continúa siendo uno de los puntos de partida para identificar los asuntos relevantes para la empresa y sus grupos de interés. Los criterios ASG contienen los indicadores y temas materiales que, desde un inicio, se han considerado dentro de una estrategia de sostenibilidad, pero hoy está adaptada para públicos, áreas, circunstancias y objetivos diferentes.

Para ello y aprovechando la coyuntura actual, es necesario identificar el momento de la organización, con lo que cuentan en acciones vs. recursos, los principales riesgos, impactos y áreas de oportunidad, para entonces establecer el compromiso, los objetivos y los temas relevantes de los tantos considerados como ASG, en los cuales enfocarán sus esfuerzos, siempre alineados a la visión central del negocio. Ejemplo de ello sería que, si trabajamos en la industria extractiva, una prioridad será el cuidado y conservación de los recursos naturales. 

Apropiación

Esto es más que solo implementar nuevas políticas o definir nuevos procesos en nuestras operaciones. ¿Cómo logramos llegar a la apropiación? Construyendo una cultura a partir de cada persona.

Lograr permear la cultura sostenible es posible a través de la sensibilización, haciendo simple lo complejo, aterrizando lo elevado y construyendo ambientes de colaboración en los que sea posible transmitir que ASG —además de que también puede ayudarles a cumplir sus objetivos como áreas— cada vez en una escala mayor, será parte natural de cada una de las acciones que se lleve a cabo en las compañías.

Debemos aspirar, como áreas dedicadas a la gestión de esta materia, a lograr que la sostenibilidad se vuelva una parte inseparable e intrínseca de la operación de la empresa y de cada persona a nivel individual. En algunos sectores será más rápido y en otros más lento, pero ese debería ser el objetivo central de nuestro liderazgo.

En Grupo Coppel, por ejemplo, estamos conscientes de que la declaración de nuestro compromiso con la sostenibilidad es solo una punta de lanza para el logro de nuestra visión a futuro. Hoy integramos al marco estratégico del negocio, tanto en retail como servicios financieros, un eje trasversal donde se contienen las prioridades e iniciativas de los esfuerzos más relevantes en materia de ASG, promoviendo que los equipos generen y cuenten con datos y métricas para tomar decisiones, a través de la creación de un Comité, máximo foro de rendición de cuentas.  

Además, con el liderazgo del equipo, buscamos habilitar, coordinar, impulsar, integrar y dar visibilidad a las acciones actuales y venideras, permitiéndonos trazar el camino al que aportamos cada uno de los integrantes de la organización, reconociendo el gran potencial que tenemos como agente empresarial.

Finalmente, la aplicación de un modelo de esta índole será aplicable de forma diferente en cada empresa. Pero lo que habrá que garantizar es que, independientemente de cómo llamemos a nuestra estrategia ASG, los resultados deberán buscar el mismo fin: contribuir en la creación de valor y sostenibilidad del negocio y de nuestro entorno a largo plazo.

*La autora es directora de Sostenibilidad y ASG de Grupo Coppel.

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