Lectura 5:00 min
¡A comprar el miedo!
“El valiente no es el que no tiene miedo, sino el que lo vence".
Anónimo
“Compra el miedo, vende la codicia”. Para muchos, estas palabras describen un enfoque simple y efectivo para participar en el mercado accionario: Se compran acciones cuando la mayoría de los inversionistas están preocupados, en situaciones en que los accionistas están vendiendo acciones principalmente invadidos por el miedo. Esto significa la posibilidad de posicionarse de manera única en empresas con activos sustancialmente subvaluados. Al igual que todo con el tiempo, el miedo se desvanecerá, las empresas recuperarán la confianza y el resultado en los próximos meses en que el precio de dichas acciones comienza a aumentar reconociendo valuaciones más realistas, y mucho menos temerosas (siempre y cuando cumplan con buenos fundamentos). ¡HOY VUELVE A SER MOMENTO DE COMPRAR MIEDO!
LA CODICIA: La segunda parte de la frase es igualmente cierta (el reverso): los inversionistas inteligentes que han comprado el miedo deberán después encontrar el momento más oportuno para vender la codicia. Una forma de identificar la codicia es también a través de valuaciones. La codicia se crea tradicionalmente por acciones que aumentado en precio más allá de su valor. Lo curioso de la codicia es que no tiene límite. Si las acciones suben 100%, el accionista se entusiasma y espera que pueda tener un aumento adicional de 150% y después 200 por ciento. Los inversionistas típicos no buscan oportunidades para obtener ganancias, tienen la esperanza de obtener ganancias aún mayores. Una vez que la inversión ha comenzado a subir, los participantes con ganancias cuentan a sus amigos y a muchas otras personas que escuchan sobre las ganancias y no pueden resistirse a participar también, lo que ayuda a aumentar aún más el precio. Cuanto mayor sea el aumento de las acciones, más codicia atraerá. La codicia no lo ayudará a establecer un plan de inversión a largo plazo, confiable y rentable. La clave es atender que el precio no haya subido por encima de las valoraciones apropiadas. La codicia es como el oxígeno: está en todos nosotros. No se puede ver y nos afecta cada segundo, pero por alguna razón, nadie realmente le presta atención. Y por lo tanto, la codicia puede nublar el juicio, haciendo que nos aferremos en acciones más allá de lo práctico.
INDICADOR CNN MEDIO-CODICIA: Aunque el comportamiento del precio de las acciones es una forma evidente para identificar el miedo y la codicia, la reconocida empresa norteamericana de medios especialista en temas de inversión desarrollo y publica diariamente un Índice de Miedo y Codicia. CNN analiza siete factores diferentes para calificar el sentimiento del inversionista en una escala de cero a 100 (miedo extremo a extrema codicia en cada caso).
1. Impulso del precio de las acciones: Medido por el S&P 500, en comparación con su promedio móvil de 125 días.
2. Fortaleza del precio de las acciones: Se basa en la cantidad de acciones que alcanzaron máximos de 52 semanas frente a los mínimos de 52 semanas en la Bolsa de Nueva York.
3. Amplitud del precio de las acciones: Medido por los volúmenes de negociación de las acciones en aumento frente a las acciones en disminución.
4. Opciones de Put y Calls: Basadas en la relación de Puts/Calls.
5. Demanda de bonos basura: Medida por el margen entre los rendimientos de los bonos con contra de inversión y los bonos basura.
6. Volatilidad del mercado: Medida por el Índice de volatilidad CBOE o VIX.
7. Demanda de refugio seguro: Basada en la diferencia en los rendimientos de las acciones frente a los bonos Tesoro.
NATURALEZA HUMANA: Cuando se trata de invertir, por lo general las personas toman decisiones de dos maneras:
1. La primera forma se basa en modelos matemáticos y estadísticas, como los múltiplos FV/EBITDA o P/U y/o modelos de Descuento de Flujos de Efectivo que muestra si las acciones de una empresa están sobrevaloradas, subvaloradas o con un precio justo.
2. A través de tus sensaciones, como lo hacen los jugadores de póker.
No obstante, rara vez los dos estilos son mutuamente excluyentes. Así es la naturaleza humana. Por ejemplo: Tal vez investigó antes de comprar un auto su precio, el rendimiento por litro de gasolina y las calificaciones en reportes de consumidores. Luego al saber que tenía asientos con calefacción, sacó su chequera y la compró. El mismo tipo de lógica se aplica a las acciones, y las motivaciones detrás de por qué las personas las compran.
Lamentablemente, mucho miedo y codicia se debe a la falta de planificación, educación y disciplina. Y de esa manera, la inversión no es tan diferente de otras vías de la vida. El Índice Medio y Codicia de CNN es útil, aunque es imposible que incorpore elementos difíciles de medir como la envidia, el orgullo, la lujuria, la ira y otros pecados que influyen permanentemente en nuestras decisiones de inversión. De cualquier manera nuestra conclusión es la misma. ¡Momento de comprar miedo!
Es socio fundador de SNX, Constructores de Patrimonio. Puedes escribir tus comentarios y dudas al correo cponce@snxsinexcusas.com