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Bolsa de Argentina se recupera y gana 4.43%
La Bolsa de Valores de Buenos Aires subió 4.43% revirtiendo su tendencia al comienzo de la jornada, después de desplomarse 10.1% en la jornada previa, tras el fallo de la Corte Suprema de EU.
El índice Merval de las empresas líderes de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subía 4.43% este martes, un día después de desplomarse 10.1% tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos en contra de Argentina en el pleito que mantiene el país con tenedores de bonos en cese de pagos.
La bolsa remontó su caída inicial ante las expectativas de que el ministro de Economía, Axel Kicillof, anuncie medidas que puedan mejorar la situación de Argentina y que muestren su deseo de negociar una salida con los litigantes.
"Hay una expectativa y deseo de que Kicillof encamine y lleve a buen puerto al país. Argentina (en los últimos años) se desendeudó y una decisión de ir al default podría echar por la borda todo el esfuerzo realizado", afirmó a The Associated Press el economista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica.
El dólar oficial cotizaba a 8.15 pesos, sin variaciones respecto del lunes. En tanto, el dólar paralelo o informal se negociaba a 12 pesos por unidad, valor similar al de la víspera.
Kicillof hablará con los periodistas a las 21:00 GMT para explicar qué decisiones tomará el gobierno tras el fallo del alto tribunal estadounidense.
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó sin comentarios la apelación de Argentina a fallos de tribunales inferiores que habían ordenado pagar más de 1,300 millones de dólares a fondos de inversiones de alto riesgo que poseen bonos argentinos en cese de pagos. El tribunal también estableció que los acreedores podían usar las cortes estadounidenses para forzar a Argentina a revelar dónde tiene bienes en el mundo para después embargarlos como garantía de pago.
La presidenta Cristina Fernández calificó de "extorsión" la decisión del máximo tribunal y aseveró que es imposible para el país pagar de inmediato y en efectivo los 1,300 millones de dólares reclamados por los demandantes.
Adelantó que Argentina no caerá en default con los bonistas que aceptaron títulos de menor valor en las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010 y honrará sus compromisos por unos 907 millones de dólares el 30 de junio.
Por otro lado, también dejó una puerta abierta a una eventual negociación con los llamados "fondos buitre" que litigan contra el país, sin dar más detalles.
Fernández explicó que el país no puede hacer frente al monto reclamado por los "fondos buitres" los cuales representan, según dijo, el 1% de los acreedores de la deuda argentina. En ese sentido, señaló que ese pago habilitaría a los bonistas que aceptaron los títulos reestructurados (un 92 y a otros que no lo hicieron pero tampoco demandaron al país, a reclamar el mismo trato, con lo cual Argentina tendría que enfrentar al corto plazo una erogación equivalente a más de la mitad de las reservas del Banco Central, que rondan los 29,000 millones de dólares.
Analistas han señalado que si bien Argentina está cerca del 30 de junio, el país todavía está resguardado por una medida cautelar o "stay" que la justicia estadounidense no levantó aún, de tal forma que los pagos a los bonistas reestructurados quedarían al margen de posibles embargos de parte de los litigantes.
Hasta esa fecha, el gobierno podría ganar tiempo y pedir a la Corte una reconsideración de su decisión, lo que llevaría varias semanas, e intentar así que el desembolso del 30 de junio quede garantizado.
Según Daniel Kerner, de la consultora Eurasia Group con sede en Washington, "el gobierno negociará dado que el temor al default es mayor que la resistencia a pagar a los bonistas litigantes y... cualquier decisión que implique desafiar el fallo pondría la estrategia de Argentina de mejorar sus lazos con los inversores...en peligro".
Agregó que Argentina probablemente intentará pedir al juez Thomas Griesa, artífice del fallo de primera instancia que la conminó a pagar en efectivo a los litigantes, que extienda la medida cautelar pero, para ello, tendría que demostrar que "está negociando de buena fe".
Al dejar abierta la posibilidad de negociar con los litigantes, la mandataria expresó su esperanza de "que todos reflexionen y que podamos honrar no sólo al 92% como lo vamos a hacer, sino al 100%" de los acreedores.
La decisión de la Corte ha sido un duro golpe para la estrategia del gobierno de desendeudar al país con el fin de reintegrarlo al mercado de capitales internacional y atraer inversiones. El país pagó una deuda al Fondo Monetario Internacional, a empresas que litigaron contra Argentina en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Banco Mundial y a la petrolera española Repsol por la expropiación de YPF en 2010.
Además, acordó recientemente con el Club de París saldar una deuda de unos 9,700 millones de dólares.
Según Fernández, obligar a Argentina a pagar todo lo adeudado en efectivo y en un corto plazo podría poner en peligro otras reestructuraciones voluntarias de deuda de países emergentes.
frm