Lectura 4:00 min
México cambia su uso cripto: stablecoins avanzan como herramienta financiera
El mercado cripto mexicano muestra una adopción más funcional: stablecoins para operar con dólares digitales y Bitcoin como activo de largo plazo
Stablecoins y Bitcoin redefinen el uso cripto en México, entre inversión, pagos y dólares digitales.
El mercado cripto mexicano dejó de moverse sólo alrededor de Bitcoin. En 2025, los usuarios mostraron una conducta más funcional: compraron activos digitales vinculados al dólar para operar, ahorrar o mover valor, mientras mantuvieron a Bitcoin como parte de sus estrategias de largo plazo.
De acuerdo con el reporte Panorama Cripto en América Latina 2025, de Bitso, las stablecoins USDC y USDT representaron 36% de las compras cripto en México. A nivel regional, estos activos alcanzaron 40% de las adquisiciones, por encima de Bitcoin, que concentró 18% en América Latina.
Te puede interesar
El dato confirma un cambio en la industria. Las criptomonedas ya no se explican únicamente por especulación, rendimiento o volatilidad. En mercados como México, empiezan a operar como una capa adicional de infraestructura financiera para acceder a dólares digitales, realizar pagos, enviar valor y diversificar portafolios.
Stablecoins ganan terreno
Las stablecoins se han convertido en el principal activo de compra porque responden a una necesidad concreta: acceso digital al dólar. Para usuarios mexicanos, estos instrumentos pueden servir como una alternativa para enfrentar movimientos cambiarios, administrar liquidez o realizar operaciones internacionales.
Bitso identifica que México tiene un perfil equilibrado. Por un lado, los usuarios compran stablecoins para usos cotidianos o transfronterizos. Por otro lado, siguen acumulando Bitcoin como reserva de valor. En el país, dicho activo representó 19% de las compras, lo que muestra que conserva relevancia en el mercado local.
El intercambio BTC/MXN también se mantiene como uno de los mercados más activos dentro de la plataforma. Esto sugiere que Bitcoin no perdió centralidad, pero comparte espacio con instrumentos más estables y orientados a resolver necesidades financieras inmediatas.
Entre inversión y utilidad
Según el reporte, el caso mexicano es distinto al de otros mercados de la región porque combina inversión, pagos internacionales y exposición al dólar. La adopción está ligada a corredores de remesas, comercio transfronterizo y mayor uso de plataformas financieras digitales.
En ese entorno, las criptomonedas empieza a ser menos una categoría aislada y más una herramienta dentro del ecosistema financiero. Su utilidad se mide por la posibilidad de mover valor, reducir fricciones, ampliar acceso y conectar a usuarios con servicios globales, según la información.
“Las personas están utilizando cripto para acceder a dólares, proteger su poder adquisitivo y conectarse con sistemas financieros globales”, dijo Felipe Vallejo, director general de Bitso México.
Datos e inteligencia artificial
El reporte también deja ver la importancia de los datos en la nueva etapa de las plataformas cripto. Bitso analizó el comportamiento de compra y cartera de sus usuarios desde el año 2024, con apoyo de su área de Data Science.
Ese enfoque es relevante para la industria financiera. La inteligencia artificial y la analítica permiten identificar patrones de uso, anticipar riesgos, segmentar productos y mejorar la experiencia del usuario. En un mercado digital, la ventaja competitiva no está sólo en la oferta de activos, sino en la capacidad de entender cómo, cuándo y para qué se usan.
México tiene, además, un reto de inclusión. El país registró la participación femenina más baja de la región en usuarios de trading cripto, con 19%. Para las plataformas, este dato abre una oportunidad en educación financiera, diseño de productos y comunicación.
Nuevos perfiles
A nivel regional, Bitcoin sigue como el activo más mantenido en portafolios, con 52%, apenas por debajo del 53% registrado en 2024. La lectura es clara: las stablecoins lideran la compra, pero Bitcoin conserva su papel como activo estratégico.
También crece la participación de usuarios jóvenes. El segmento de 18 a 24 años alcanzó 29% del total, lo que confirma que una nueva generación está entrando al mercado financiero desde canales digitales, móviles y globales.
Para México, el desafío será ordenar este crecimiento con seguridad, educación financiera y reglas claras. La expansión cripto ya no se entiende sólo por el precio de los activos. Ahora pasa por utilidad, infraestructura, datos e inteligencia artificial aplicada a servicios financieros, concluyó Vallejo.