Lectura 5:00 min
¿Por qué la cuesta de enero se siente hasta marzo? 4 tips para enfrentarlo
Superar la cuesta de enero en pleno marzo no es una misión imposible, pero tampoco se resuelve con recortes improvisados. Exige algo más profundo: planeación, estrategia y soluciones
Cumplir tus metas financieras no significa vivir en restricción permanente.
El año avanza, pero las finanzas personales sanas no siempre lo hacen al mismo ritmo. Aunque tradicionalmente hablamos que enero es un mes complicado financieramente, la realidad en México y muchos países de Latinoamérica ha mutado en lo que los economistas llaman un efecto de arrastre trimestral.
Y es que todavía en marzo, la llamada “cuesta de enero” sigue impactando a muchos hogares mexicanos que aún resienten los gastos del año pasado, sumado a una inflación que en este primer trimestre de 2026 sigue presionando el costo de los servicios básicos.
Te puede interesar
De acuerdo con datos de Research Land, 1 de cada 4 mexicanos considera que este periodo de presión financiera se ha ido extendiendo hasta marzo, impulsado también por el aumento en el costo de algunos servicios básicos.
Superar este periodo de crisis puede parecer algo imposible, sobre todo porque pocas veces se anticipa su llegada. Sin embargo, esto comienza a generar un desequilibrio financiero silencioso, que cobra factura en el primer trimestre del año, especialmente cuando, según Banxico, factores como el crecimiento de las tasas de interés encarecen el uso de tarjetas de crédito.
Gastos
Además enero no es el único mes con facturas pesadas en febrero y marzo coinciden gastos que mucha gente olvida presupuestar:
- Impuestos y derechos: El pago de predial y tenencia (aunque con descuentos) suele liquidarse en estos meses
- Inscripciones y colegiaturas: Muchas instituciones educativas piden pagos de reinscripción o materiales a mitad del ciclo escolar (febrero/marzo).
La buena noticia es que ningún desajuste es irreversible. Con información, disciplina y decisiones estratégicas, es posible retomar el control sin renunciar a tus metas ni comprometer tu tranquilidad financiera.
Tips
A continuación, bebbia nos comparte 4 tips para enfrentar este periodo y convertirlo en una oportunidad para mejorar tus finanzas:
1. Crea un presupuesto realista: Una de las principales razones por las que “la cuesta tardía” afecta a tantas personas es la falta de planificación. Recordemos que es muy importante conocer con precisión cuáles son los gastos fijos que debemos cubrir cada mes y, con base en eso, determinar cuánto dinero podemos ahorrar, cuánto debemos tener apartado y cuánto podemos destinar a gastos que no son esenciales. La regla de oro es nunca gastar más de lo que ganas y no gastarte el dinero del próximo mes, así podrás mantener un balance entre todas tus cuentas.
2. Reduce tus gastos hormiga: Deja de comprar el café fuera de casa, eso te genera un gasto adicional de 80 pesos cada vez que sales; lo mismo ocurre con las botellas de agua y los garrafones. ¿Sabías que México ocupa uno de los primeros lugares a nivel mundial en consumo de agua embotellada? Según datos de mercado, este hábito representa un impacto profundo en el bolsillo doméstico. Migrar a soluciones más eficientes, como instalar un purificador en casa, permite ahorrar dinero y tiempo al eliminar la compra constante de envases plásticos, además de brindar mejor visibilidad en los gastos fijos de cada mes.
3. Ten cuidado con los préstamos: Es muy común que la desesperación lleve a algunas personas a adquirir compromisos financieros a largo plazo, pero antes de hacerlo es importante evaluar si tenemos la capacidad económica para enfrentarlos en el futuro. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI), el estrés por deudas es una de las principales preocupaciones en el país; por ello, antes de solicitar un crédito, analiza si representa una solución real o si se convertirá en un problema mayor para tu bienestar y tranquilidad.
4. Practica el consumo responsable: En la era de la hiperconectividad, la información no solo orienta decisiones: también moldea deseos. Las redes sociales y las plataformas de venta convierten lo aspiracional en urgente. Sin embargo, en momentos de presión financiera conviene hacer una pausa y distinguir entre impulso y necesidad. La mayoría de las compras que realizamos no son imprescindibles; responden más a estímulos constantes que a carencias reales.
Adoptar un consumo consciente implica cuestionar antes de pagar, evaluar el verdadero valor de cada adquisición y darle prioridad a aquello que cubre necesidades reales. Esto no significa dejar de comprar lo que te gusta, pero sí empezar a hacerlo desde la responsabilidad financiera.
Superar la cuesta en pleno marzo no es una misión imposible, pero tampoco se resuelve con recortes improvisados. Exige algo más profundo: planeación, estrategia y soluciones que, además de ahorrar dinero, se integren de forma natural a nuestro estilo de vida. Cumplir tus metas financieras no significa vivir en restricción permanente, sino tomar decisiones más inteligentes y sostenibles en el tiempo que, además, mejoren tu calidad de vida.