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De la conservación de la Amazonia a manufactura sustentable, Natura acelera transición regenerativa
Los planes de Natura para convertirse en una compañía regenerativa se enfocan en tres pilares esenciales: el valor económico, el impacto social y el impacto ambiental positivo.
Planta de Natura en Celaya, Guanajuato
Celaya, Guanajuato.- En un entorno global que exige acciones climáticas inmediatas, la empresa de belleza Natura ha consolidado su modelo de negocio bajo una premisa: convertirse en una compañía regenerativa, en los ámbitos económico, social y ambiental.
Con México posicionado como su mercado con mayor potencial de crecimiento en la región, su planta de Celaya, Guanajuato se ha convertido en el epicentro de esta transformación industrial y ecológica.
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En conferencia de prensa, Francisco Demesa, CEO de Natura y Avon México, enfatizó que la visión de regeneración social, ambiental y financiera cobran cada vez más relevancia para la empresa por lo están trabajando en iniciativas que impulsen el desarrollo económico de nuestro país de manera responsable.
Planta Natura en Celaya
“Para nosotros es muy importante no nada más ganar dinero, sino también generar impacto positivo a nivel social y ambiental. Por eso nos comprometimos con una serie de iniciativas para convertirnos en una compañía regenerativa”, indicó Demesa.
De acuerdo con el directivo uno de los objetivo de la empresa está en dejar las cosas mejor que como las encontraron principalmente en tres pilares como:
- El pilar social
El camino de Natura hacia la regeneración comienza en las comunidades que resguardan su materia prima y se extiende hasta quienes entregan el producto final. A través de una red de 420,000 consultoras y consultores en México, la empresa busca generar un impacto social medible mediante el Índice de Desarrollo Humano, transformando la economía de miles de familias
Dicho impacto trasciende fronteras hasta el corazón de la selva sudamericana. En colaboración con más de 60 comunidades de la Amazonia, Natura ha invertido más de 6,000 millones de pesos en la última década, logrando la preservación de más de 2 millones de hectáreas de bioecosistema. Recientemente, la firma implementó un modelo de agroindustrias locales dentro de estas comunidades. Este mecanismo permite extraer aceites esenciales directamente en el sitio de origen mediante procesos de bioeconomía sumamente amigables con el medio ambiente, reduciendo intermediarios y empoderando a los productores locales
Directivos Natura
- Energía limpia
La planta de Celaya, un complejo de 185,000 metros cuadrados lidera el estándar ecológico de la corporación. Desde enero de este año, el complejo se convirtió en la primera fábrica de Natura en operar con 100% energía limpia, logrando cero emisiones de carbono por consumo energético.
La infraestructura del sitio también responde a criterios de economía circular:
- Logística integrada: Al tener el centro de distribución físicamente conectado con la planta de manufactura, se eliminan traslados innecesarios de inventario, disminuyendo notablemente la huella de carbono de la operación.
- Cero residuos: El complejo implementa políticas estrictas de reducción de impacto ambiental, destacando procesos como el reúso de cajas de cartón y otros materiales para evitar la contaminación de punta a punta en la cadena.
- El reto del agua
Uno de los hitos tecnológicos más complejos para Celaya ocurrió entre febrero y marzo de este año, cuando se completó la readecuación de su estación de tratamiento de agua con una inversión de 18 millones de pesos enfocada en la sanitariedad. Los valiosos bioactivos importados de la Amazonia pierden su eficacia y eficiencia si entran en contacto con agua común. Por ello, el nuevo sistema garantiza parámetros sumamente específicos de conductividad y control de materia orgánica.
Gracias a esta tecnología, en marzo comenzó la producción mexicana de su producto estrella: la crema de manos de Natura Ekos (de la cual se vende una pieza cada 7 minutos en el país).
Para cerrar el círculo de sustentabilidad y reducir las emisiones asociadas a la importación de empaques, Natura invirtió este año 7 millones de pesos en el desarrollo de proveedores nacionales para frascos, vidrios y tubos.
De hecho, se anunció que, a partir del próximo mes, los tubos metálicos de estas cremas serán fabricados por un proveedor local, logrando que el 100% de la cadena de este producto (excepto los bioactivos de la Amazonia) sea completamente mexicana. Con estas innovaciones y la integración de las operaciones de Natura y Avon, la planta de Celaya prevé escalar la producción local de Natura del actual 30% al 60% para el próximo año, demostrando que la alta cosmética y la regeneración ambiental pueden avanzar de la mano.
“México es socio estratégico para Natura. Esta noticia evidencia nuevamente el interés de la marca en el país, y confirma el avance de nuestra ruta de crecimiento y expansión. Es un hecho que esta “mexicanización” de los productos de Natura también obedece a una vinculación más fuerte de los clientes mexicanos con los diferenciales de los cosméticos de Natura”, indicó Demesa.