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Fragmentación en transferencias llevó a Banxico a impulsar estandarización
El Banxico reconoce que la evolución del SPEI, aunque ha contribuido a ampliar la inclusión financiera y los canales para realizar pagos, también ha generado una experiencia fragmentada para los usuarios, pues la forma de iniciar una transferencia varía significativamente entre instituciones.

Playa del Carmen, Q.R. El Banco de México (Banxico) reconoce que la evolución del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), aunque ha contribuido a ampliar la inclusión financiera y los canales para realizar pagos, también ha generado una experiencia fragmentada para los usuarios, pues la forma de iniciar una transferencia varía significativamente entre instituciones.
En el marco del “Congreso Cooperativo Concamex 2026”, Daniel Garrido, director de Política y Estudios de Sistemas de Pago e Infraestructura de Mercados del Banco de México (Banxico), señaló que ante esta situación el banco central busca avanzar hacia la estandarización de los procesos para facilitar y homologar la operación desde las distintas aplicaciones financieras.
“Esta heterogeneidad, esta fragmentación y esta forma en que yo quiero iniciar un pago es algo que veo día a día cuando recorres las calles de cualquier ciudad y empiezas a ver cómo la gente indica o te señala que acepta una de estas transferencias”, explicó.
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Como ejemplo de esta fragmentación, Garrido señaló que todavía es común encontrar comercios que utilizan cartulinas escritas a mano para mostrar cuentas CLABE, números telefónicos o información de tarjetas a sus clientes, lo que refleja la diversidad de mecanismos que existen para iniciar una transferencia.
El funcionario explicó que esta situación es resultado, en parte, de la manera en que evolucionó la infraestructura digital. Desde el inicio de operaciones del SPEI, en el 2004, cada institución financiera desarrolló de manera independiente sus plataformas para realizar transferencias. Posteriormente, con la llegada de los teléfonos inteligentes, muchas entidades trasladaron a sus aplicaciones móviles la lógica que ya utilizaban en sus portales de internet.
Esto derivó en distintas formas de realizar una misma operación, pese a que actualmente la mayor parte de las transferencias se inicia desde dispositivos móviles.
“Hoy la mayor parte de las operaciones se realizan en este entorno y bajo experiencias que se han dado de manera diversa, pero hay una gran oportunidad para estandarizar los procesos en su iniciación”, sostuvo Garrido.
A partir de este diagnóstico, el Banxico impulsa la homologación de los procesos para que las transferencias tengan una lógica similar, independientemente de la institución desde la que se realicen. Esta instrucción fue publicada en junio pasado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), mediante dos modificaciones normativas: una enfocada en homologar la experiencia del usuario al realizar transferencias electrónicas desde dispositivos móviles y otra relacionada con los niveles de operación de las cuentas de depósitos a la vista.
Plan de estandarización
La estandarización contempla cuatro etapas:
- Acceso directo
- Ingreso de información
- Validación
- Confirmación de la operación
El objetivo es que el usuario pueda acceder al módulo de transferencias desde la pantalla principal de su aplicación y utilizar un flujo único para identificar al destinatario, ya sea mediante una CLABE, tarjeta de débito, número telefónico o código QR.
Después, la aplicación deberá mostrar de forma clara los datos del destinatario y el monto para que sean validados antes de autorizar el envío. El proceso concluirá con la confirmación de la operación y el acceso al Comprobante Electrónico de Pago (CEP).
“Desde la perspectiva del Banco Central, esto tiene que entenderse también como un commodity: algo simple, algo estandarizado que yo pueda replicar en cualquier intermediario financiero. Similar a lo que ocurre, por ejemplo, en el mercado de tarjetas, donde la forma en que utilizo mi tarjeta en algún punto de venta realmente no cambia a la hora de realizar un pago”, señaló.
Garrido reconoció que adecuar la infraestructura tecnológica de las instituciones para cumplir con estos estándares implica inversiones, particularmente para intermediarios pequeños que no cuentan con economías de escala. No obstante, sostuvo que los requerimientos mínimos de seguridad operativa, ciberseguridad y niveles de servicio deben mantenerse, independientemente del tamaño de la institución.


