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No, Ivanka no fue cadenera del restaurante Milano
El mundo de las celebridades de Washington, reunidas en un after hours.
Si hay una lección que aprender de todo esto, dijo el dueño de Cafe Milano, Franco Nuschese, es que hay que aclarar las cosas antes de tuitear.
El sábado por la noche, un colega restaurantero de Nuschese, José Andrés, se quejó a través de Twitter de que le negaron la entrada a un evento exclusivo en el Café Milano. Andrés, quien pasó casi dos años en una batalla legal contra el presidente Trump y ha criticado duramente la postura del gobierno, particularmente sobre el tema de inmigración, llevó sus diferencias con el presidente un paso más al sugerir que Ivanka Trump tuvo algo que ver con el desaire.
El domingo por la mañana, el ancho mundo tuitero parecía convencido del complot malévolo entre el Café Milano e Ivanka Trump. Entre los personajes que se involucraron en la polémica destacan un antiguo embajador mexicano y el famoso chef Anthony Bourdain. Sin embargo, horas más tarde Andrés, Ivanka Trump y Nuschese reestablecieron su amistad. Entonces, ¿qué ocurrió? ¿Cómo logró Andrés darle un toque de ánimo a lo que, seguramente, hubiera sido una aburrida reunión de la élite de Washington en Café Milano?
En el inicio, la fiesta
El sábado pasado, personajes acaudalados acudieron a una cena en el número 105 del Alfalfa Club en Washington, donde un exclusivo grupo de empresarios y líderes políticos se reúnen vestidos de gala en el Capital Hilton.
La fiesta de este año contó con los discursos de ilustres personajes: el expresidente George W. Bush, el exsecretario de Estado John F. Kerry, la exsecretaria de Estado Madeleine Albright, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, la senadora demócrata Amy Klobuchar y el presidente del Tribunal Supremo, John G. Roberts Jr. Una lista de figuras de la política.
Este año se incorporaron a la lista nuevos miembros, como el director ejecutivo de Apple, Tim Cook; la congresista demócrata Debbie Dingell; el presidente de la junta de directores y director ejecutivo de Lazard, Kenneth Jacobs; el secretario de defensa Jim Mattis; el director ejecutivo de 21st Century Fox, James Murdoch; el senador republicano Rob Portman; el nuevo presidente de la Reserva Federal, Jerome H. Powell; la directora ejecutiva de IBM, Ginni Rometty; y el director ejecutivo de BlackIvy Group, Anthony Welters.
Un auténtico Davos pero en Washington. Vamos, uno se daba cuenta, con tan sólo leer la lista, de que se trataba de un evento elegante.
Después de la cena, el grupo, que incluyó este año a Ivanka Trump y su esposo, Jared Kushner, tiende a depurarse y los personajes más connotados se dirigen a una fiesta privada en el Café Milano en Georgetown. Una invitación a ese evento, que tiene casi una docena de anfitriones diferentes, incluidos Nuschese, Bob Johnson y el editor del Washington Post, Fred Ryan, entre otros, es aún más exclusivo que la cena en sí. “Es el 1% de los miembros del 1%”, dijo una persona en la sala. Las invitaciones no son transferibles.
Pero Andrés, que asistió a la cena en el Hilton, donde dijo haber conversado brevemente con Ivanka, asumió que entraría al Café Milano debido a una “regla no escrita” en el entorno de Washington: la invitación al after es abierta.
“En Washington”, dijo Andrés en una entrevista, “cuando tienes estos eventos, todo el mundo sabe que, si hay una fiesta después, puedes entrar”.
Sin embargo, la fiesta en el Café Milano funcionó de manera diferente. Según Nuschese, que ha sido el anfitrión de la velada que se ha celebrado los últimos nueve años al terminar la cena de Alfalfa, “no todos son invitados”. El evento está catalogado como una pequeña reunión de 150 personajes.
El tuit recibió más de 22,000 “me gusta” y fue retuiteado más de 10,000 veces, lo que obligó a Ivanka Trump y Nuschese a contactar a Andrés la mañana siguiente. Cuando se le preguntó si la presencia de Ivanka Trump en la fiesta fue un factor para excluir a Andrés, Nuschese respondió: “Definitivamente no”.
Después de que le negaron el acceso a la fiesta, minutos antes de las 11 de la noche, Andrés se percató de que su nombre no estaba en la lista y se mostró incrédulo, pues a los otros invitados se les permitía ingresar a la exclusiva fiesta sin mostrar una invitación. Andrés sintió que estaba siendo excluido injustamente y empleó Twitter para dar a conocer la injusticia.
De hecho, el dueño del Café Milano había tratado de comunicarse con Andrés el domingo por la mañana, ya que los tuits y los “me gusta” seguían creciendo, pero no tenía el número directo del célebre chef. Finalmente, ambos platicaron el domingo por la tarde. “Le dije: ‘José, era una fiesta privada, siento el malentendido, y lamento tu sentir’”, recordó Nuschese. Después de su charla, Andrés tuiteó: “Seamos todos amigos ahora”. También agradeció a Ivanka por “acercarse”, dijo que pensaba que Ivanka no había tenido nada que ver con el asunto y sugirió que trabajarán juntos en la reforma migratoria.
El domingo por la tarde, Ivanka Trump difundió un comunicado alegando que ella no tenía nada que ver con el incidente de Andrés. “Estoy agradecida por la aclaración de José”, dijo Ivanka Trump, quien se desempeña como asistente del presidente. “No tuve nada que ver con nada que haya ocurrido con él en el restaurante la noche anterior”.
“Un Davos chusco sin la nieve”. así fue editorializada la crisis.
Sin embargo, lo que demostró el malentendido es la enorme vulnerabilidad que rodea al círculo cercano de Trump.
La noche del sábado 27 de enero, el chef José Andrés acusó a Ivanka Trump de vetarlo de una fiesta:
“¡Gracias @CafeMilanoDC Franco Nuschese! Yo era un invitado del #alfalfaclubdinner2018, “todos” bienvenidos al after, pero ¿yo soy el único individuo que no tiene permitido entrar? ¿Es porque @IvankaTrump te lo dijo? Deberías sentirte avergonzado, Franco. @washingtonpost
11:10 PM - Jan 27, 2018”
“Gracias @IvankaTrump por contactarme. Ahora creo que no tuviste directamente nada que ver. Trabajemos ahora en lo que es importante: la reforma migratoria, donde #DACADreamers y los ciudadanos indocumentados se convertirán en parte de un sólido Estados Unidos. Con fronteras seguras. Con crecimiento económico.
“Gracias @CafeMilanoDC y Franco por la disculpa. Entiendo que fue un “malentendido”. ¡De cualquier manera es difícil entender por qué yo era la única persona que no tenía permitido entrar! Por favor, gente de @washingtondc, sigan apoyando un gran restaurante. Seamos todos amigos ahora. #USAforward
12:53 PM - Jan 28, 2018”