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Geopolítica

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Mohamed bin Salman, ¿revolucionario o autócrata?

El príncipe heredero culmina su ascenso fulgurante con una  purga masiva que afianza su control sobre el poder.

Riad. Arabia Saudita extendió su purga anticorrupción entre la élite del reino, iniciada el fin de semana, arrestando a miembros de la familia real, ministros y hombres de negocios.

El arresto de Nasser bin Aqeel al-Tayyar siguió a la detención de decenas de importantes sauditas, incluido el multimillonario inversionista príncipe Alwaleed bin Talal, en una campaña que el fiscal general describió como una “primera fase”.

Los arrestos forman parte de una serie de drásticas medidas del príncipe heredero al trono, Mohamed bin Salman, de 32 años, entre las que incluyen una guerra en Yemen, la intensificación del enfrentamiento de Riad con Irán y una reforma económica para reducir su dependencia del petróleo. con el objetivo de reafirmar la influencia saudí a nivel internacional y su poder en casa.

Las acciones implementadas por Arabia Saudita, un reino que se caracteriza por su obsesión por la estabilidad, han sorprendido tanto a aliados como a adversarios.

“El reino se encuentra en una encrucijada: su economía se ha estancado por los bajos precios del petróleo, la guerra en Yemen es un atolladero, el bloqueo de Qatar es un fracaso, la influencia iraní en Líbano, Siria e Irak está desatada, y la sucesión es una interrogante. Es el periodo más volátil en la historia de Arabia en más de medio siglo”, opinó el exoficial de la CIA Bruce Riedel.

Hasta el momento, la purga no ha generado oposición pública en las calles ni en redes sociales. Muchos saudíes aplaudieron la campaña de detenciones. Sin embargo, en el extranjero para muchos críticos la purga es percibida como una muestra más de intolerancia de un líder hambriento por el poder que intenta detener a opositores que bloquean sus reformas económicas o que tratan de revertir la expansión de su peso político.

“Las primeras detenciones no representan el comienzo, sino la conclusión de la Fase Uno de nuestra purga anticorrupción. La investigación se realizó en forma discreta para preservar la integridad de los procedimientos legales y asegurar que nadie huyera de la justicia”, indicó el fiscal general saudí, Saud al-Mojeb.

Por su parte, el miembro del comité anticorrupción, Khalid bin Abdulmohsen al-Mehaisen, detalló que los investigadores recolectaron evidencias por tres años y que seguirán identificando a culpables, emitiendo órdenes de arresto, imponiendo prohibiciones de viaje y llevando a los perpetradores a la justicia.

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