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Geopolítica

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Fox News, una fábrica de hechos alternativos

¿Qué pensó Cesar Sayoc a la hora de enviar paquetes postales bomba a figuras progresistas?

Foto: The Washington Post

Después de que ocurre un ataque terrorista por parte de un militante islamista con rasgos de lobo solitario, los medios de comunicación preguntan de manera invariable: ¿qué lo inspiró a matar? Por lo general, la respuesta se encuentra al revisar la propaganda militante que, como huellas, deja el terrorista en sus redes sociales, correos electrónicos o en su propia casa.

Necesitamos hacer la misma pregunta sobre el terrorismo proveniente de la derecha. ¿Qué inspiró a Cesar Sayoc a enviar, muy probablemente, bombas postales a prominentes figuras liberales? ¿Qué inspiró a Robert Bowers a disparar a 11 personas en una sinagoga de Pittsburgh? ¿Qué inspiró a Gregory Bush a matar supuestamente a dos afroamericanos en Jeffersontown, Kentucky, después de no poder ingresar a una iglesia predominantemente negra?

Formular estas preguntas de ninguna manera resta responsabilidad a los perpetradores. Sin embargo, los terroristas no actúan desde el vacío. Entonces, ¿quién ha creado el entorno en el que el terrorismo de derecha se ha vuelto mucho más común y, desde el 11 de septiembre, mucho más letal (el islamista), en Estados Unidos?

El presidente Trump defiende el “nacionalismo”, denuncia a globalifílicos como lo es el financiero judío George Soros, califica a los inmigrantes como “serpientes” y “animales”, agrede a una caravana de refugiados y define a los supremacistas blancos como “buenas personas”. Donald Trump tiene una parte sustancial de culpa.

Algunos de sus seguidores republicanos son aún más extremistas. El representante Matt Gaetz invitó al discurso del Estado de la Unión a un negacionista del Holocausto y también ha culpado a Soros por financiar la caravana de inmigrantes centroamericanos.

El representante Steve King dio una entrevista a un sitio web austriaco de extrema derecha en el que respaldó una tesis de la supremacía blanca, en la que las naciones blancas están cometiendo un “suicidio cultural en cámara lenta” al permitir que los inmigrantes de color invadir sus países.

La unión especuladora

Líderes del Partido Republicano se están uniendo para fortalecer sus ideas. El líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, publicó y luego borró un tuit en el que acusaba de comprar la elección a Soros, Michael Bloomberg y Tom Steyer (Soros y Bloomberg son judíos, al igual lo fue el padre de Steyer).

El senador Charles E. Grassley, presidente del Comité Judicial del Senado, culpó a Soros por financiar las protestas contra el entonces candidato a la Corte Suprema Brett M. Kavanaugh.

¿De dónde han sacado estos políticos estas ideas nocivas? Desde una máquina industrial de medios de comunicación de derecha conformada por Fox News, Breitbart, Infowars, Newsmax, el Daily Caller, Gateway Pundit, entre muchos otros.

Fue Maria Bartiromo, de Fox Business Network, quien le preguntó a Grassley si Soros estaba detrás de las protestas de Kavanaugh y, luego de que Grassley respaldara el cuestionamiento, Trump dio por buena la afirmación del senador.

El Wall Street Journal, a su vez, publicó un artículo de opinión que respaldaba esta calumnia.

La ocupación de la secretaría de Estado

La semana pasada, el presentador de Fox Business, Lou Dobbs, entrevistó a Chris Farrell de Judicial Watch, quien afirmó que la caravana centroamericana estaba dirigida por el “Departamento de Estado ocupado por Soros”, haciendo eco de la propaganda neonazi sobre un “gobierno ocupado por los sionistas”.

Fox News no sólo está difamando a un importante donante judío por causas liberales. También está demonizando, literalmente, a todos los demócratas. La conductora Jeanine Pirro se refiere a ellos como “ratas demoníacas”.

Este rugir sin fin de teorías de conspiración irracionales y de contenidos exagerados puede llevar al extremo a conservadores moderados, y lo peor, puede conducir a aquellos que ya eran inestables hacia la violencia.

El diario The New York Times informó que, hasta el 2016, la página de Facebook de Cesar Sayoc estaba llena de “comidas decadentes, entrenamientos en el gimnasio, mujeres con poca ropa y juegos deportivos (...) Pero a partir de ese año, la presencia de Sayoc en las redes sociales tomó un tono más oscuro y más partidista”.

Fue entonces cuando comenzó a publicar “historias de Infowars, WorldNetDaily, Breitbart y otros sitios web de la derecha”, que “mostraban una fascinación de los islamistas por el terrorismo, la inmigración ilegal y las teorías de conspiración anti-Clinton”.

Naturalmente, cuando Sayoc envió las bombas postales a los críticos de Trump, los medios de la derecha afirmaron que debía ser una operación de “bandera falsa”. Algo así como un acto terrorista cometido por alguien que se disfrazaba para engañar a la nación.

Existe partidismo en ambos lados del espectro político, pero ningún canal de izquierda propaga el extremismo de manera tan amplia y tan exitosa como lo hacen los medios conservadores.

Un estudio de Network Propaganda realizado por tres investigadores de Harvard señala que los liberales, en general, se informan de medios como The Washington Post, The New York Times, NPR y CNN que, independientemente de cualquier sesgo político que pueden llegar a tener, son sometidos a lo que se conoce como fact checking (revisión de datos).

Los conservadores, por el contrario, son blanco de medios que propagan “teorías de rumores y conspiraciones”.

Lo alarmante es que estos medios seguirán manipulando a la sociedad una vez que Trump y los republicanos agitadores se vayan.

Si Murdoch y sus hijos no frenan la propaganda extremista, los anunciantes deberían abandonar Fox y los inversores deberían hacer lo propio con la empresa matriz News Corp. Sus acciones deberían ser tan tóxicas como las de las empresas que producen “diamantes de sangre”.

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