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Alarmas en la campaña de May
La primera ministra británica, durante una visita a la fábrica textil Simon Jersey, en la circunscripción de Hyndburn, condado de Lancashire.
Londres. Las elecciones generales británicas del próximo 8 de junio deberían ser un nuevo referéndum sobre el Brexit para la primera ministra conservadora, Theresa May, pero a nueve días de los comicios, Reino Unido se ha vuelto otra imprevisible elección europea, con los conservadores cayendo en los sondeos ante los laboristas de Jeremy Corbyn.
El último sondeo publicado sobre las elecciones del 8 de junio, elaborado por Survation para la cadena de televisión ITV y difundido constata un recorte sustancial de la ventaja de los conservadores, que fue superior a 20% y ahora es de sólo 6% (43%-37 por ciento).
El liderazgo en las encuestas de May comenzó a reducirse con fuerza después de que el 18 de mayo prometió que los ancianos enfermos pagarán al Estado sus cuidados en vida con sus casas tras su muerte, una propuesta bautizada como impuesto a la demencia por sus rivales.
En el país de los propietarios, la promesa se convirtió en un búmeran.
Después del revés en los sondeos, May se vio obligada a dar marcha atrás a su medida en una comparecencia ante los medios, en la que pareció nerviosa e irritada ante las preguntas de los periodistas. Probablemente, demasiado tarde .
May parece haber dejado de simpatizar a los electores conservadores y la oposición la critica por no encontrarla humana y espontánea. La llaman Cruella de Vill , como el personaje de Walt Disney.
Estoy preparada. Estoy lista para empezar. Jeremy Corbyn, no , dijo May, aludiendo a las negociaciones de divorcio de la Unión Europea, en un discurso pronunciado en Wolverhampton.
May se negó a participar en debates en esta campaña, pero aceptó el lunes compartir un programa de televisión con Corbyn.