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Finanzas Personales

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¿Te inscribiste en el REUS y aún recibes llamadas? Podría tratarse de un fraude o de una infracción

El Registro Público de Usuarios (REUS) es una herramienta de la Condusef que permite restringir llamadas y mensajes publicitarios de instituciones financieras. Si una persona inscrita continúa recibiéndolos, podría enfrentar un intento de fraude.

Recibir una llamada sobre tarjetas o préstamos bancarios después de haberse inscrito en REUS es motivo para sospechar de un posible fraude, según expertos.Vitaly Garlev

Cada día, una persona puede recibir varias llamadas en las que le ofrecen un seguro, un plan de ahorro o una nueva tarjeta de crédito, aunque rechace las promociones una y otra vez. Para evitar esta situación, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) cuenta con el Registro Público de Usuarios (REUS), que permite dejar de recibir este tipo de publicidad.

Pero ¿qué ocurre si, después de la inscripción, continúan las llamadas de bancos o aseguradoras? Según los especialistas consultados, el contacto puede indicar una vulneración de los derechos del usuario o un intento de fraude.

¿Qué es el REUS? 

El Registro Público de Usuarios (REUS) existe desde 2007 para evitar recibir llamadas o publicidad de productos o servicios no deseados a través de sus medios de comunicación personal, como el número telefónico o correo electrónico.

Actualmente, las personas pueden inscribirse en línea desde el portal de Condusef. Los datos que pueden restringirse son:

  • Número fijo personal 
  • Teléfono móvil personal 
  • Correo electrónico personal 
  • Teléfono fijo laboral 
  • Teléfono móvil laboral 
  • Correo electrónico laboral 
  • Nombre completo de uno o dos familiares 

El registro no es inmediato. Si la inscripción se realiza entre los días 1 y 15 del mes, el alta será efectiva el último día del mes siguiente; si se hace entre el día 16 y el último día del mes, entrará en vigor el día 15 del mes siguiente.

Por ejemplo, si alguien se inscribe el 30 de septiembre, estará en el REUS a partir del 15 de octubre.

El registro tiene una vigencia de dos años a partir de su entrada en vigor. Durante ese periodo puede modificarse o cancelarse y, cuando concluya, la persona puede inscribirse nuevamente.

Las personas también pueden elegir hasta dos instituciones financieras de las que sí desean recibir información y excluir a las demás. Una vez que la inscripción entra en vigor, ya no deberían recibir llamadas publicitarias de las instituciones no autorizadas.

Si aún recibes llamadas, puede ser un fraude 

Para Edmar Ariel Lezama Rodríguez, coordinador del Programa Único de Especializaciones de la Facultad de Economía de la UNAM, recibir una llamada después del alta en el registro es motivo suficiente para sospechar de un posible fraude.

Según el artículo 8 de la Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros (LPDUSF), la Condusef tiene la tarea de actualizar el registro y los bancos, aseguradoras o cualquier institución financiera tienen prohibido usar la información de las personas inscritas.

Entonces, si recibes una llamada posterior a tu inscripción al REUS, puede que se trate de defraudadores que obtuvieron tu información mediante un mecanismo diferente y suplantan la identidad del banco.

“Alguien filtró tu información para que te llamen de esa forma. La recomendación es asumir que todas las llamadas que nos hacen son falsas, aunque quizá alguna sí sea verdadera”, afirmó el especialista.

Según Antonio Fajer, director ejecutivo de Pentafon, empresa de centros de contacto y experiencia al cliente (CXSP), algunas filtraciones pueden ocurrir cuando las empresas no cuentan con medidas de seguridad adecuadas para proteger la información de sus clientes, entre ellas las certificaciones PCI DSS e ISO 27001.

Sin la suficiente protección, los delincuentes pueden lograr acceder a los datos para hacer fraudes personalizados.

¿Y si la llamada es legítima? 

También puede tratarse de una llamada real. Según Antonio Fajer, en ocasiones los centros de contacto de las instituciones no verifican si los números a los que llaman están inscritos en el REUS.

“Los centros deberían estar obligados a revisar el número en el REUS y en otras bases para confirmar si pueden llamar. Si no está permitido, deben depurar sus registros y eliminar ese número de la campaña, pero muchas empresas no lo hacen”, afirmó el directivo.

Al saltarse este procedimiento, vulneran las disposiciones de protección de datos de las personas.

Si esto ocurre, el usuario puede presentar un Aviso de Infracción ante la Condusef para que investigue y, en su caso, sancione a la entidad.

Escribe tus comentarios a finanzas.personales@eleconomista.mx

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Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y reportera de Finanzas Personales en El Economista. Escribe sobre ahorro, inversión, crédito, seguros y educación financiera para explicar cómo las decisiones sobre el dinero impactan en la vida cotidiana.

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