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De la renta a las reglas: 3 puntos clave para que tu roomie no arruine tus finanzas
Tu roomie es mucho más que un compañero, es con quien también asumes riesgos para tus finanzas, sigue estas reglas para que se convierta en una buena experiencia.
Vivir solo es una especie de laboratorio para tus finanzas personales.
Vivir con roomies es una alternativa cada vez más atractiva para quienes deciden independizarse y tener una renta por primera vez, ya que reducen los gastos de manera significativa y pueden acceder a ubicaciones céntricas que sería imposible pagar solos; sin embargo, debes elegir a las personas correctas para una sana convivencia y tranquilidad para tus finanzas.
Sin embargo, especialistas advierten que elegir un compañero de vivienda implica más que solo encontrar a alguien para dividir gastos, sino que también supone asumir riesgos financieros y establecer acuerdos claros.
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Para que compartir una vivienda no se convierta en un problema, tanto de convivencia como financiero, hay que considerar los siguientes puntos.
1. Más allá de la renta: ¿tengo para vivir independiente?
Aunque la recomendación más común en finanzas personales es que el gasto de vivienda no supere entre 25 y 35% de los ingresos mensuales, esta meta es difícil de cumplir. Marco Torres, director ejecutivo de EnCasa.mx eleva la cifra hasta el 50% del salario.
Este porcentaje debe incluir el costo de alquiler y los servicios como electricidad, agua, gas, internet, limpieza y, en algunos casos, plataformas de entretenimiento.
El resto del salario debe ser suficiente para los demás aspectos de la vida: comida, transporte, esparcimiento y, sobre todo, el ahorro.
Por su parte, el primer mes para mudarse suele ser el más complicado económicamente, ya que incluye la renta inicial, el pago de depósito, otros requerimientos como la póliza jurídica, la mudanza y la compra de muebles y electrodomésticos.
De acuerdo con Marco Torres, para un inmueble de 20,000 pesos de renta, el primer mes podría significar un gasto de hasta 100,000 pesos.
“Creo que la recomendación para la primera vez que quieres irte a vivir solo sería hacerlo con un roomie, compartir una vivienda, porque eso baja considerablemente todo lo que platicamos al 50%”, explicó el CEO de EnCasa.mx.
Así que antes de tomar una decisión, es importante reflexionar si se puede costear el estilo de vida que se desea, con todo el peso del costo de vivienda.
2. Encontrar al roomie ideal
Una de las cualidades más importantes a la hora de buscar un roomie es la compatibilidad. De acuerdo con los expertos, de ella depende que la experiencia sea un éxito o un fracaso.
Conocer aspectos básicos de la persona, como la principal fuente de ingreso, sus antecedentes, sus hábitos de convivencia o su estilo de vida es vital. Así que antes de firmar cualquier contrato, se recomienda tener charlas para ver si podrían tener una buena convivencia.
“Si en la entrevista te das cuenta de que es una persona completamente diferente a ti, muy probablemente van a tener conflictos que van más allá de lo económico”, advirtió Marco Torres.
Arturo Rosales, director de Finanzas de Mica.Rent, comparte esta misma opinión. Más vale tardar más tiempo en encontrar a un compañero que apresurarse a llenar el espacio. Si la convivencia se torna complicada, esta tendrá un costo emocional que no puede compensar la parte económica.
En esta fase también hay que asegurarse que la persona tenga capacidad de afrontar los costos de vivienda durante la duración del contrato, para evitar quedarse sin compañero y asumir toda la carga financiera.
3. Contrato interno: cómo se dividen los gastos y cuáles son las reglas de la casa.
Compartir vivienda ayuda a disminuir costos, pero también implica nuevas responsabilidades.
En primer lugar, se deben establecer los roles que llevarán a cabo: quién será el representante en el arrendamiento. Esta persona firmará el contrato con el propietario, y será el responsable legal del pago de la renta, así como de otras responsabilidades. Por ello, es quien es más susceptible a riesgos.
Los expertos recomiendan que, así como se tiene un contrato con el propietario, debe existir otro interno entre roomies donde se establezcan cómo se repartirán la renta, el pago de servicios y las reglas de convivencia.
Tener un acuerdo escrito dará mayor certidumbre, además de tener un soporte sobre los aspectos económicos y de convivencia. Se aconseja que contenga la siguiente información:
- Forma y fecha de pago de la renta.
- División de servicios.
- Uso de áreas comunes.
- Reglas sobre visitas.
- Permiso o restricción de mascotas.
- Mecanismos para resolver conflictos.
La persona representante, incluso podría pedir un depósito.
“Así como el propietario va a pedirte un depósito en garantía, tú al momento de estar compartiendo una renta con un roomie deberías solicitar también un depósito en garantía”, señaló Marco Torres.
Establecer las reglas desde el inicio siempre será mejor que durante un conflicto, y estas herramientas servirán para tener una mejor convivencia y finanzas claras.
Para el director de Finanzas de Mica.Rent, independizarse no es solo sólo un cambio de domicilio; es el primer laboratorio de administración presupuestal. Vivir con roomies puede ser una gran decisión financiera importante siempre sea combinado con planeación, transparencia y acuerdos claros.
¿Tienes dudas? Escribe a carolina.aguilar@eleconomista.mx