Lectura 4:00 min
El jitomate y chile poblano suben más que nunca y cambian hábitos de consumo
La inflación acumulada en los primeros cuatro meses del año alcanzó niveles no observados desde 1992 y 1988 para el caso del jitomate y el chile poblano, respectivamente, por lo cual las familias se ven en la necesidad de buscar alternativas menos onerosas.
La inflación sorprendió a la baja en la primera quincena del mes, previo a la celebración de Navidad ¿lo percibiste en tu bolsillo?
Los precios del jitomate y el chile poblano siguen al rojo vivo. En los primeros cuatro meses del año registran un aumento no visto en más de tres décadas, lo cual erosiona el poder adquisitivo de los hogares del país y, en consecuencia, cambia los patrones de consumo.
De enero a abril, la inflación acumulada del jitomate fue de 107.8%, un aumento no visto en un periodo similar desde 1992, es decir, en 34 años. En el caso del chile poblano el incremento es de 83.7%, el mayor desde 1988, es decir, en 38 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Te puede interesar
Además de ser un alimento emblemático para la cocina mexicana, el peso del jitomate en la inflación nacional (y, por ende, en el bolsillo de los hogares) es de suma importancia. Por ejemplo, en abril no fue el producto que más se encareció, pero sí el que más repercusiones tuvo en las finanzas de los hogares.
Según las Líneas de Pobreza (LP) del Inegi, en abril, 32.4% del aumento anual en la canasta alimentaria de las zonas urbanas del país se debió al jitomate, mientras que en las áreas rurales esta proporción subió a 45.4 por ciento.
En el caso del chile (poblano, jalapeño, serrano y otros) fue el tercer producto que más afectó al aumento en la canasta alimentaria de las zonas rurales, con 9 por ciento.
¿Qué es lo que está afectando, digamos, a la gente, porque es importante (saber), más allá de los indicadores? El precio del jitomate, del chile, ha subido mucho. ¿Por qué es esto? Porque hay menos producto este año, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, hace unos días.
La mandataria explicó que Estados Unidos está importando “mucho” jitomate, porque hubo heladas en Florida y no tuvieron la producción que esperaban. A la par, en México se registró una de plaga en la siembra y cosecha del alimento; entonces, “hay menos producto y eso encarece (el precio)”.
Para evitar que aumente más y evitar la especulación, dijo, hay mesas de trabajo donde participan la Secretaría de Agricultura, centrales de abasto y supermercados. De hecho, añadió, el precio del jitomate bajó “un poquito” en la última semana.
Diciembre a abril | Jitomate | Chile poblano |
|---|---|---|
1987-1988 | 23.25 | 98.09 |
1991-1992 | 148.74 | 28.22 |
2022-2023 | -32.49 | -20.80 |
2023-2024 | -11.87 | -30.18 |
2024-2025 | -26.48 | 12.19 |
2025-2026 | 107.80 | 83.70 |
Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base, comentó que el sector agrícola está enfrentando cuatro retos:
- El combate contra la inseguridad
- La falta de apoyos gubernamentales
- Huelgas y protestas
- Una menor producción de jitomate tras la imposición de un arancel de 17% por parte de Estados Unidos a sus importaciones.
“Todo esto ha limitado la oferta de estos productos, lo que ha provocado aumentos considerables en sus precios”.
¿Cuánto cuesta el kilo de jitomate y chile poblano?
En mercados populares de la Ciudad de México, el kilo de jitomate se vende entre 40 y 65 pesos, mientras que el de chile serrano entre 40 y 55 pesos, de acuerdo con un sondeo que realizó este diario.
Según el sitio de Quién es quién en los precios de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en supermercados, el jitomate se vende desde 19.90 pesos (Tiendas SuperIssste) y hasta 98.50 pesos el kilo (La Comer).
En el caso del chile poblano no hay información en la base de datos de Profeco, pero esto cuesta en el súper, según sus páginas de internet (11 de mayo).
- Walmart: 119 pesos.
- Soriana: 114 pesos.
- Chedraui: 110 pesos
- La Comer: 125 pesos
Cómo hacer más llevadera la inflación
Si bien el chile poblano es más prescindible en casa, en el caso del jitomate las cosas son más complejas, pero aún así las amas de casa llevan a cabo una serie de medidas para darle la vuelta a la inflación.
En esas acciones está desde no comprar jitomate o adquirir pocas piezas, hasta sustituirlo por tomate (que ya bajó de precio), comprar puré de tomate Tetra Pak, cocinar alimentos como arroz blanco o ir a la central de abasto y aprovechar para hacer el mandado completo.
Otra alternativa es poner en marcha tu propio huerto en casa y apostar por el autoconsumo.
Escribe tus comentarios a fernando.franco@eleconomista.mx