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Finanzas Personales

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¿Fideicomiso o testamento? Cómo planear la sucesión y proteger tu patrimonio

Un fideicomiso es una alternativa eficaz más para la planificación sucesoria, ¿conviene más que el testamento? Los especialistas responden e informan sobre los costos.

Una persona puede constituir un fideicomiso antes de morir, transferir sus bienes y establecer la forma en que serán administrados y distribuidos.Tima Miroshnichenko - Pexels

A la hora de planear cómo se van a repartir los bienes y patrimonio para una futura sucesión, es muy común que la persona titular piense en establecer las reglas y condiciones en el testamento. Si bien esta es una medida jurídica esencial, existe una alternativa adicional que garantiza mayor control: el fideicomiso.

En varias ocasiones, se le conoce como “fideicomiso testamentario”; sin embargo, Miguel Saucedo, socio director de Saucedo Abogados, explica que se trata de un concepto incorrecto y que puede confundirse a la hora de planear.  A continuación, te explicamos en qué consiste.

¿Qué es un fideicomiso? 

Según Fernando López Martínez, abogado y profesor del Tecnológico de Monterrey, se trata de un contrato en el cuál una persona, denominada como fideicomitente, transmite sus bienes y derechos a una entidad para que los administre, llamada fiduciaria, en beneficio de un tercero, el fideicomisario.

Es decir, la persona titular le da su patrimonio o derechos a una institución, comúnmente un banco, para que lo administre y posteriormente lo entregue al beneficiario, según las condiciones que se hayan pactado en el inicio.

Por ello, son regulados por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, y pueden ser constituidos por personas físicas o morales. Según TM Sourcing, empresa de servicios fiduciarios y financieros, el valor total del mercado en México es mayor a 14.407 billones de pesos, y una de las formas por las que es empleada es para la planeación patrimonial.

¿Cómo se relaciona con la sucesión testamentaria? 

De acuerdo con el especialista de Saucedo Abogados, el término “fideicomiso testamentario” no existe y no suplanta al testamento tradicional. Una persona puede hacer su testamento y, además, crear un fideicomiso para la gestión de sus bienes después de su partida.

"Los bienes fideicomitidos quedan afectos específicamente a los fines establecidos en el contrato. A diferencia del testamento, que puede resolverse la sucesión en las vías judiciales, el juzgado familiar, o en las vías extrajudiciales, como en un notario público; (el fideicomiso) permite que ocurra en un solo acto", explica el profesor del Tec. de Monterrey.

A esta clase de fideicomiso se le conoce como de fines sucesorios, y suele ser empleado para cuando hay bienes inmuebles, empresas familiares, inversiones, cuando hay diversidad de beneficiarios o hay menores de edad.

Entre los beneficios de hacer este proceso doble es que se puede hacer con anticipación: el fideicomitente puede establecer la forma en que será administrado y distribuido su patrimonio, sean bienes inmuebles, empresas, cuentas bancarias o rentas, y modificarlas posteriormente como prefiera.

“Los beneficiarios pueden recibir el dinero, los bienes o los frutos en los términos establecidos por la persona que constituyó el fideicomiso. (...) Una de las ventajas es evitar un juicio, porque las instrucciones ya están establecidas y se determina quién va a administrar el patrimonio”, explica Miguel Saucedo.

La entrega puede ser inmediata o tener condiciones, por ejemplo, que un beneficiario cumpla la mayoría de edad o termine una carrera universitaria.

Algo más a señalar es que con el fideicomiso, los bienes del fideicomitente permanecen de manera confidencial, lo que añade una capa adicional de privacidad.

¿Cuáles son los beneficios de un fideicomiso? 

Según BBVA, entre las ventajas que tiene este instrumento están: 

  • Seguridad de que el patrimonio quedará en manos de quien se designó. La fiduciaria se encargará de entregarlos con “absoluta imparcialidad”. 
  • Confidencialidad, ya que los bienes no es de conocimiento público. 
  • Flexibilidad para seguir manejando los recursos y modificar los fines estipulados, los beneficiarios y porcentajes designados. También está el derecho de revocación de contrato. 
  • Ahorros al evitar un juicio testamentario y disputas familiares.  
El uso de testamento y fideicomiso en la planeación patrimonial y sucesoria

Concepto

Testamento

Fideicomiso (de fines sucesorios)

Definición

Documento legal donde se especifican las reglas y condiciones para heredar bienes.

Contrato donde el titular (fideicomitente) transfiere sus bienes a una entidad fiduciaria para administración y entrega a beneficiarios.

Vinculación

Esencial y tradicional en sucesión de bienes.

Alternativa adicional que no suple al testamento tradicional.

Actores clave

Testador, herederos, albacea.

Fideicomitente, fiduciaria (ej. banco), fideicomisario (beneficiario).

Regulación

Leyes civiles estatales.

Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

Mercado

-

Valor del mercado de fideicomisos en México supera 14.407 billones de pesos (TM Sourcing).

Beneficios

- Herencia definida y jurídica reconocida; puede requerir juicio.

- Evita juicio (entrega en un solo acto).
- Confidencialidad.
- Flexibilidad.
- Seguridad e imparcialidad.
- Puede establecer condiciones específicas al entregar bienes.

Usos recomendados

Todo tipo de bienes; sucesión estándar.

Patrimonios cuantiosos, empresa familiar, varios beneficiarios, menores de edad, diversidad de bienes.

Desventajas

Puede requerir proceso judicial y público.

Es costoso: Escrituras, impuestos, comisiones anuales de 1–2.5% y costos de constitución (200,000–500,000 pesos para patrimonio de 10–15 mdp; anualidad de 150,000 pesos aprox.). Puede no convenir para patrimonios pequeños. No reduce carga fiscal.

Fuente: Entrevistas.

El costo, la principal desventaja de un fideicomiso 

A pesar de que el fideicomiso permite “ahorrarse” los costos asociados a una sucesión testamentaria tradicional, en realidad es un proceso muy costoso, especialmente para el titular. La transmisión de los bienes a favor de la institución fiduciaria genera gastos, así como para su constitución, se requiere una escritura pública ante notario.

Además, las instituciones cobran comisiones por la apertura y posteriormente por la administración del fideicomiso, que pueden ser pagos mensuales o anuales.

Los costos son variables, pero según los especialistas, ya que depende de la complejidad de la entidad fiduciaria y las condiciones que se establezcan. Como referencia, en la transmisión de propiedad a favor de la fiduciaria puede generar alrededor de 10% del valor de los costos, considerando impuestos, gastos de escrituración y otros conceptos, según Saucedo.

Las comisiones, por su parte, pueden variar entre el 1% y el 2.5% sobre el valor de los bienes.

“Para un patrimonio de entre 10 y 15 millones de pesos, el costo de constitución puede ubicarse aproximadamente entre 200,000 y 500,000 pesos, además de una anualidad promedio de alrededor de 150,000 pesos durante el tiempo de vigencia del fideicomiso”, especifica Miguel Saucedo.

Cuando se gestiona por más tiempo, puede llegar a ser extremadamente costoso, y no conviene cuando los bienes no generan los suficientes frutos para cubrirlo.

A nivel fiscal, tampoco es menos costoso que solo tener un testamento. Esto lo convierte en una opción para sectores con mayor poder adquisitivo.

Aparte, los beneficiarios deben estar en regla: contar con Registro Federal de Contribuyente (RFC) y e.firma vigente.

¿Cuándo conviene constituir un fideicomiso para sucesiones en lugar de un testamento? 

Un fideicomiso puede ser una buena opción cuando el patrimonio es muy cuantioso, “cuando existe un usufructo, dinero, bienes u obras de arte, o cuando se busca proteger el desarrollo de una industria, negocio o comercio que requiere una administración conjunta”, dice Miguel Saucedo.

Por el contrario, en su experiencia, no resulta muy recomendable cuando se trata de administrar, por ejemplo, un departamento o las rentas de una casa, ya que el costo puede ser muy alto frente al beneficio que da.

De acuerdo con Fernando López, lo principal a considerar es qué problema quiere resolver o qué problema quiere evitar esa persona una vez que haya partido y que quiere que se haga su voluntad. 

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y reportera de Finanzas Personales en El Economista. Escribe sobre ahorro, inversión, crédito, seguros y educación financiera para explicar cómo las decisiones sobre el dinero impactan en la vida cotidiana.

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