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Finanzas Personales

Lectura 5:00 min

5 mitos sobre el testamento en México que debes dejar de creer (2026)

Menos del 7% de los mexicanos tiene testamento. Notarios explican 5 mitos, cuánto cuesta en 2026 ($1,000–$4,100) y qué pasa si no lo haces.

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Se puedes realizar un testamento desde los 16 años en algunos estados de la república mexicana.Pexels.

Carolina Aguilar Carrasco

Hablar de testamentos suele asociarse con personas mayores, enfermedades o grandes patrimonios. Sin embargo, dejar por escrito qué se quiere hacer con los bienes y derechos después de la muerte no necesariamente depende de ninguna de estas condiciones.

Los expertos apuntan que existen varias creencias relacionadas con el testamento que, aunque son erróneas, terminan por alejar a las personas de realizar este trámite fundamental en la planeación patrimonial.

“Muchas veces tenemos otra idea falsa: que el testamento es para morirse, y la realidad es que no. Es un documento que puede otorgarse desde los 16 años y, cada cierto tiempo, vale la pena recapacitar si lo que dije hace cinco o 10 años sigue siendo útil o no”, afirmó Adrián Moreno Rivera, miembro del Colegio de Notarios de la Ciudad de México y titular de la notaría 126 de la capital.

Esto deriva en una baja cultura testamentaria: menos del 7% de la población nacional tiene un testamento, según el Congreso de la Ciudad de México. Del total de documentos, 23% se concentra en la capital.

Mito 1: El testamento es solo para adultos mayores y enfermos

Una de las ideas más duraderas es que para hacer este documento es necesario esperar a la vejez. “El testamento es para todos. Inclusive en algunos estados, los adolescentes de 14 años ya pueden otorgarlo”, mencionó Santiago Pérez Zaragoza, vicepresidente de la Comunidad Jurídica de México (Cojurmex). El promedio nacional mínimo está en 16 años.

De la misma manera ocurre cuando se relaciona el testamento con estados de salud delicados, cuando la vida del testador ya está comprometida. Los especialistas mencionan que no se necesita llegar a este extremo. La recomendación es que se realice cuando la persona está sana y puede expresar con claridad su voluntad.

“Cuando uno está sano es el mejor momento porque el testamento se otorga con paz, con tranquilidad”, explicó Moreno Rivera.

La razón para considerar el testamento no depende de la edad ni de la salud, sino de la posibilidad de dejar establecida la voluntad sobre aquello que la persona quiera transmitir después de la muerte.

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Ante la falta de testamento se tiene que demandar una sucesión testamentaria.Pixabay

Mito 2: Si no tengo un inmueble, no necesito testamento

El patrimonio no se limita a los bienes inmuebles. Tener una casa, un departamento o una propiedad no es lo único valioso por dejar. El automóvil, las colecciones, pinturas, oro, reliquias, cuentas bancarias, portafolios de inversión, seguros de vida e incluso las deudas se pueden heredar.

“Todas las personas tenemos algo que dejar y el testamento ayuda para eso”, señaló el titular de la notaría 126 de la CDMX.

Además, el patrimonio no es el único aspecto que contempla un testamento. También determina qué ocurrirá con los hijos o las mascotas en caso de fallecimiento: quién asumirá la responsabilidad e incluso los recursos con los que serán atendidos.

Mito 3: Necesito tener todo claro para hacer el testamento

Otra de las ideas que pueden retrasar la decisión es pensar que el testador debe estar totalmente seguro de qué va a heredar y a quién, cuando no siempre es así. Según Adrián Moreno, cuando una persona acude a la notaría por primera vez, los profesionales atienden todas las dudas del proceso conforme a la ley y la guían para crear un “proyecto” de testamento.

El documento no siempre se firma el mismo día. Puede citarse al testador en otro momento para asegurarse que el testamento expresa su voluntad. Si necesita unos días, puede otorgarlo hasta estar seguro, y cualquier modificación puede realizarse antes de continuar con los protocolos necesarios.

Mito 4: Si ya hice un testamento, ya no se puede modificar

Los testamentos se pueden actualizar según la voluntad, ya sea porque hay más bienes o porque cambió la distribución del patrimonio. Sin embargo, no puede modificarse el mismo documento: debe tramitarse uno totalmente nuevo y, por tanto, pagar por todos los servicios.

“Testamento nuevo revoca al anterior”, explicó Pérez Zaragoza.

Ambos expertos recomendaron acercarse durante la campaña nacional del Mes del Testamento que, desde 2003, busca fomentar la cultura de previsión, con asesorías gratuitas y descuentos en los trámites. En 2026, el testamento tiene un precio de entre 1,000 y 4,100 pesos.

Según la Secretaría de Gobernación, el año pasado se realizaron 145,461 testamentos en la jornada.

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.Sandra Romo /El Economista

Mito 5: Si no hago testamento, mi familia pierde mis bienes

No tener testamento no significa que los bienes desaparezcan o sean destinados automáticamente a la beneficencia. Cuando no existe un testamento válido, puede abrirse una sucesión legítima, en la que el Código Civil establece quiénes pueden intervenir y en qué orden.

Sin embargo, implica tiempo y varios gastos para los herederos. “Estamos hablando de entre 7% y 15% del total de la masa hereditaria”, apuntó el vicepresidente de Cojurmex.

“El testamento es un regalo que dejo a las personas que quiero. Con asesoría, voy a dejar paz y certeza jurídica”, dijo Adrián Moreno.

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Carolina Aguilar Carrasco

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y reportera de Finanzas Personales en El Economista. Escribe sobre ahorro, inversión, crédito, seguros y educación financiera para explicar cómo las decisiones sobre el dinero impactan en la vida cotidiana.

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