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El error silencioso: no hablar de dinero con tus hijos, ¿cómo hacerlo según su edad?
Forjar a los menores una relación sana con el dinero puede ser una gran diferencia en su futuro. ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo según su edad?
La educación financiera debe comenzar desde la infancia, dice la Condusef.
La educación financiera debe ser una parte fundamental en la vida de las personas y qué mejor si empieza desde la infancia. Forjar a los menores una relación sana con el dinero puede ser una gran diferencia en su futuro. ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo según su edad?
El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Oscar Rosado, considera que el “gran error” es no hablarles a los niños del dinero y la importancia que tiene, porque, dice, la educación en todos los sentidos empieza desde casa.
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Inculcar esta enseñanza puede mejorar su vida adulta, señala el funcionario, quien destaca que, según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (Ensafi), las personas que vienen de hogares donde se habló de finanzas personales tienen una mejor salud financiera.
La Ensafi refiere que aquellas personas donde su entorno familiar les habló del dinero, mas de 25% goza de estabilidad económica, y a quienes no les enseñaron, apenas 8% disfruta de esa condición.
"La educación financiera es tan importante como enseñarles a lavarse los dientes o hacer ejercicio, para que en el futuro puedan tomar buenas decisiones y aprovechar las oportunidades que se les presenten. Inculcar buenos hábitos financieros es fundamental en su desarrollo", comenta Gianco Abundiz, especialista en educación financiera.
¿Cómo enseñar educación financiera a los menores?
La forma de acercar a los menores con el tema del dinero debe ser acorde a su edad, ya que hay conceptos que difícilmente entenderían de pequeños.
El área de Educación Financiera de HSBC realizó un estudio de cómo enseñarles a los menores en función de la etapa que están viviendo.
De dos a cinco años
De acuerdo con su análisis, los niños muy pequeños no pueden entender por completo el concepto del dinero, pero lo puedes introducir de formas divertidas. Una de ellas es jugando a que identifiquen los tipos de monedas y billetes en circulación.
Pueden reconocerlos a través de su nombre, color o del personaje que tiene el billete o moneda. Los niños aman jugar a que van a la tienda, utiliza eso a tu favor y crea tu propio negocio en la sala o en la cocina de tu casa, donde tus hijos puedan comprar con los billetes y monedas. Pueden adquirir cereal, sus galletas favoritas, incluso un juguete. Así entenderán cómo el dinero es un método de intercambio, que tiene un valor y que pueden comprar cosas con él.
Para implementar el concepto del ahorro, en el mismo juego, puedes ponerle un precio más alto a los juguetes. Así el niño entenderá que tendrá que guardar y acumular por un tiempo una cantidad de monedas hasta que le alcance para el carrito que desea.
De seis a ocho años
Aunque sea difícil de creer, los patrones y hábitos financieros de los niños se establecen en las edades de primaria. A los siete años, tus hijos ya formaron algunos procesos de pensamiento que impactarán sus habilidades financieras en el fututo, señala el grupo financiero.
Aunque no entiendan a profundidad lo que hablamos, ellos aprenden sobre estilos de hábitos financieros con el simple hecho de escuchar conversaciones de adultos y entienden las emociones asociadas en las discusiones sobre el dinero y cómo hace sentir a los adultos.
Eventualmente aprenderán a sentirse y comportarse de la misma manera que tú lo haces cuando se trate de billetes y monedas.
Los especialistas de HSBC recomiendan que en vez de decirles “no podemos comprarte lo que quieres, porque no tenemos suficiente dinero”, puedes optar por decir: “en este momento estamos ahorrando” o “no queremos comprar demasiado”, así les enseñarás que el dinero no es un recurso ilimitado.
De esta forma darás el mensaje que estás a cargo de tu cartera y no al revés, y evitarás los sentimientos de ansiedad o angustia por no tener suficiente dinero.
De nueve a 12 años
En esta edad los niños ya entienden cómo funciona el dinero. Ayuda a tu hijo a abrir una cuenta de ahorro y motívalo a hacer depósitos regulares, aunque sean chiquitos. Mientras crezca su ahorro habla con ellos sobre cómo la paciencia y el ahorro les permiten conseguir aquello que tienen muchas ganas de comprar, o de como su dinero crece si lo dejan en la cuenta gracias a los rendimientos que da el banco.
Con el dinero que les das a la semana, apóyalo a planificar cuanto gastará para el lunch, materiales de escuela u otras necesidades.
También puedes ayudarlo a crear su presupuesto enseñándole la diferencia entre deseo y necesidad y trata de involucrarlo en el presupuesto de casa, pueden hablar juntos de los gastos fijos como luz, electricidad y agua.
Entre los nueve y 12 años tienen más capacidad para entender juegos de mesa complejos sobre dinero, que les pueden ayudar a comprender conceptos como inversiones y patrimonio. Uno de éstos es Monopoly, deja que tus hijos sean el banquero para que practiquen habilidades financieras como pagarles a otros jugadores y recolectar dinero para ellos.
De 13 a 15 años
Mientras tus hijos crecen y entran a la adolescencia, su conocimiento sobre el dinero debe aumentar. Quizá es buen momento para darles acceso a herramientas financieras como su propia cuenta bancaria, para que ahorren ahí y no en el cochinito.
Involucrándolos con los servicios financieros abrirán su entendimiento de cómo funciona el dinero a mayor profundidad.
Explícale la diferencia entre una tarjeta de débito, una de crédito y una cuenta de ahorro, cómo se usan y cuál es la mejor opción dependiendo de sus necesidades.
De igual forma es buen momento para platicarles sobre los riesgos a los que pueden estar expuestos como fraude en páginas en línea, robo de sus datos y tips de seguridad para prevenir que caigan en alguno de éstos.
fernando.franco@eleconomista.mx