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Tener exceso de confianza es fatal en las inversiones
Éste es un factor que puede quitar visión al inversionista. Algunos piensan que, si les salió bien una operación, ya desarrollaron un buen feeling
Las encuestas no mienten: nueve de cada 10 personas piensan que manejan su coche mejor que el promedio de la gente. Si uno se pone a pensar, verá que esto es matemáticamente imposible.
Lo mismo sucede en otros aspectos de la vida, como las inversiones. La mayoría de los participantes en el mercado piensa que es mejor que el promedio.
Este exceso de confianza en nosotros mismos puede ser fatal para nuestras inversiones ya que, entre otras cosas, ocasiona que no protejamos bien los riesgos que estamos asumiendo.
Una persona puede, por ejemplo, ver con optimismo cómo están subiendo las acciones en las que invirtió. Podría pensar que supo elegirlas bien cuando, en realidad se trata de un alza generalizada del mercado. Entonces, uno puede tener la tentación de invertir más, haciendo que su portafolio tenga más riesgo del que uno puede tolerar o bien, que no sea acorde con su horizonte de inversión.
Mientras todo vaya bien no hay problema pero hay que recordar que en el camino hay crisis que nadie espera o noticias negativas que pueden generar una caída estrepitosa. Nunca debemos olvidar el objetivo original de nuestra inversión: siempre hay que ser fieles a él.
Demasiada confianza puede producir que uno opere en exceso o que pierda la visión. Quizá nos salió bien una operación y luego otra, esto puede generar que uno piense que -ahora sí- ya le entendió al mercado o que ya desarrollaron un buen feeling sobre cómo se va a mover una acción. Y entonces empiezan a generar operaciones, algunas de las cuales parecen ser exitosas. Pocos toman en cuenta, sin embargo, una variable fundamental: el costo de comisión por cada transacción, se les olvida incluirla en su cálculo de rentabilidad.
El trading, para que tenga éxito, debe ser un proceso disciplinado. La metodología para comprar y vender acciones debe ser la misma siempre. El secreto es no dejar que las emociones influyan en el proceso. Aunque una acción esté subiendo como la espuma, si la herramienta dice que hay que vender, hay que hacerlo: nunca dejar que la tentación o la ambición nos haga mantener esa posición.
Pocos son los que logran realmente separar sus emociones y, por lo tanto, tienen éxito en el trading. El exceso de confianza es uno de los elementos que influyen para que muchos fallen, pues piensan: La acción cayó, pero yo sé que va a subir y a veces hasta compran más, traicionan su metodología, incurren en riesgos mayores y esto es fatal. A veces se nos olvida que, para participar con éxito en el mercado accionario, hay que saber esperar y tener paciencia. El verdadero valor de una compañía eventualmente es reconocido por el mercado. Pero en ocasiones, para que eso suceda hay que esperar incluso años. La psicología es más de 80% del juego. Luego viene todo lo demás. Por eso se recomienda una estrategia pasiva para la gran mayoría de las personas: buscar una asignación de activos adecuado a sus objetivos, horizonte de inversión y perfil de riesgo.
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