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Cuentas claras, amistades largas
Aprender a decir no cuando alguien le pide prestado puede ser bueno para su salud financiera.
Un día cualquiera en la oficina...
-No seas mala onda, si vengo a molestarte es porque lo necesito...
-Pues... no lo sé... es que...
-Es más... te escogí a ti porque eres buena onda y sé que no me vas a dejar solo, si no te pudiera pagar ni te lo pediría...
Imagine que un amigo o familiar necesita dinero. Por alguna razón, usted ha figurado en la lista de posible acreedor y ha acudido a usted con las esperanzas puestas en su bolsillo. Usted podría sentirse obligado a decir sí cuando todas sus voces internas parecían decir no . Pero si bien la palabra puede tener un sentido negativo, para sus finanzas puede ser de lo más positivo.
Los préstamos entre particulares siguen siendo frecuentes en las finanzas populares de México y el mundo, y no es propio solamente de los países en desarrollo, comentó Juan Manuel Calderón, director del Instituto para la Planeación de Desarrollo de las Finanzas Personales.
Esta práctica no está satanizada, ya que constituye una forma muy socorrida por razones como la inmediatez.
Si bien no son esquemas preferibles a los servicios formales, sí podrían funcionar en algunas circunstancias como cuando no se tiene acceso a otros esquemas formales, explicó el directivo.
Un requisito para este tipo de transacciones es que la gente se conozca.
Por su parte, Marco Carrera, director de Comunicación de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) coincidió en que esta actividad mantiene vigencia debido a que las personas adquieren dinero de forma rápida y pagan intereses menores a los que pagarían a una entidad financiera formal.
Por su parte, el que presta puede recibir rendimientos por encima de los que ofrece la banca, agregó el directivo.
¿Yoooo? ¿te debo?
No todas estas prácticas se realizan bajo condiciones transparentes, es decir, es muy común que entre amigos se utilice un lenguaje confuso donde préstame podría significar regálame , lo que afectaría directamente sus finanzas personales.
Hay personas que no tienen acceso a lo servicios bancarios, por lo que hacen uso de los servicios financieros informales; sin embargo, éstos conllevan un elevado riesgo por malos entendidos o riñas , dijo el directivo de la Condusef.
No pierda de vista que las relaciones personales podrían afectar su transacción.
Si por situaciones ajenas al préstamo usted tuviera problemas con el deudor, la recuperación de su capital podría verse en la cuerda floja.
Las transacciones informales deben hacerse bajo condiciones de máxima transparencia, aclaró el directivo, y sólo funcionan si:
1. Existe una intención real de pagar, 2. Conocimiento entre las partes y 3. Responsabilidad.
Si alguien acude a usted con la esperanza de recibir un préstamo, pero la persona no es de su entera confianza, lo recomendable es no ceder.
Cuando ya dijo que SÍ
Si ya soltó el dinero, los expertos le recomiendan tener conocimiento de a quién le presta: su nombre completo, a qué se dedica, dónde vive, su situación civil y, de ser posible, cuáles son sus ingresos mensuales, mientras más conozca a la persona, mejor.
Firmar un pagaré donde se establezca la fecha de elaboración del documento, la cantidad prestada, el plazo de pago y aclaración si que cobrará un interés. Los formatos pueden conseguirse en cualquier papelería. Saber para qué se va a utilizar el dinero, sobre todo estar seguro de que no es para un fin ilícito.
Pedir una prenda: tiene la opción de pedir un objeto de valor aproximado al monto del préstamo; sin embargo, éste podría omitirse si cuenta con un pagaré.
Tener un aval: una persona que respalde al deudor en caso de incumplimiento de pago, también es necesario conocer sus características de solvencia.
Decir NO en tres pasos
1. No se sienta comprometido a decir sí ni con padres, esposos, hijos, sobrinos, nietos, amigos, compañeros de trabajo o cualquier otra persona. Si considera que su dinero estará en riesgo y no vale la pena, no ceda.
2. Al decir no, además de cuidar sus finanzas, cuida sus relaciones personales.
3. Practique a decir no y guarde su sí para ocasiones especiales.
A prueba de préstamos
Si usted se pregunta cómo negar de una manera directa, pero amable, préstamos de dinero, aquí tres sencillas recomendaciones:
- No tengo dinero . Si no tiene presupuesto para préstamos y, por el contrario, su relación ingreso-gasto es justa, no habrá nada que negociar.
- Ya tengo destinado mi presupuesto para otros planes .Hacerle saber a la persona que, aunque sí tiene dinero, éste ya está comprometido en otro proyecto.
- Haré cuentas y de ser posible yo me comunico contigo . Sólo en caso de que verdaderamente pueda hacer el préstamo sin comprometer demasiado su dinero; es decir, tomando medidas de seguridad y transparencia. De no ser así, es preferible no mentir si en realidad no lo está considerando.
La foto la tomamos del Flickr de Phil Campbell