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Persiste déficit de agua en Querétaro
El crecimiento poblacional, la expansión urbana, industrial, entre otros factores, presionan la disponibilidad del recurso.
El acuífero del Valle de Querétaro que cubre fracciones de municipios metropolitanos.
Querétaro, Qro. Querétaro enfrenta un déficit de agua que se refleja en la mayoría de los acuíferos; el crecimiento poblacional, la expansión urbana, industrial, entre otros factores, presionan la disponibilidad del recurso.
El acuífero del Valle de Querétaro que cubre fracciones de municipios metropolitanos (Querétaro, El Marqués y Corregidora) registra un déficit de 65.56 hectómetros cúbicos anuales (hm³, equivalente a millones de metros cúbicos) y es el acuífero más deficitario, reporta la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con información publicada al 2024.
De los 11 acuíferos que identifica la Conagua en el estado, siete registran déficit: Valle de Querétaro (-65.56 hm³ anuales), Valle de San Juan del Río (-56.89), Valle de Amazcala (-22.16), Valle de Buenavista (-13.88), Valle de Tequisquiapan (-5.15), Tolimán (-4.94) y Valle de Huimilpan (-4.54).
Para el vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA) de Querétaro, Luis Alberto Vega Ricoy, el déficit es alarmante; además, crece anualmente, frente a las necesidades del aumento poblacional.
“El dato (60 millones de m³, en el Valle de Querétaro) es aproximado y realmente es alarmante, porque tenemos un déficit y ese déficit se mantiene del subsuelo, de lo que se ha almacenado en los últimos cientos de miles de años”, expresó en entrevista.
A diferencia de otras zonas del territorio mexicano –donde los ríos perennes o presas tienen mayor contribución para el suministro de agua–, Querétaro depende (de 70 a 80%) del recurso del subsuelo; aunado a la baja recarga natural provocada por la urbanización y que ha disminuido la infiltración en más de 40%, detalla la propuesta del Programa Hídrico Estatal de Querétaro (PHEQ).
El documento expone que de los acuíferos en el estado –considera a 12, al incluir al de la Huasteca Potosina que tiene una proporción del norte de Querétaro–, sólo cinco tienen disponibilidad.
“Esta situación convierte al agua subterránea en un sistema hídrico indispensable no renovable y, es prioridad, garantizar su preservación ambiental en todo momento”, alerta el proyecto.
Se reutiliza apenas 1.2 veces
La insuficiencia hídrica también cuestiona el bajo nivel de aprovechamiento: el agua se reutiliza apenas 1.2 veces en el estado, es ínfimo si se compara con países avanzados que llegan a siete veces. La meta es aumentar el reúso hasta ese rango: un salto ambicioso, pero posible, de acuerdo con el funcionario estatal.
El vocal de la CEA destacó que también se necesita infraestructura e insistió en que una alternativa es el sistema El Batán que propuso esta administración, reiteró que dejará el proyecto para que sea evaluado en el próximo sexenio. La entidad, dijo, también debe seguir trabajando en la reparación de las fugas, sumado a mejorar la eficiencia y controlar las presiones.
“Querétaro va a seguir creciendo, necesitamos tener más agua, no la vamos a sacar del subsuelo porque la Conagua no nos deja y tiene razón, la zona está vedada; si sacamos más agua del subsuelo, no es infinita y nos vamos a acabar ese almacén”, expresó al participar en el panel Duanes, pozos de agua y operadores privados, en el Foro de Vivienda de Canadevi 2026.
También propuso que la industria integre sistemas de recuperación pluvial, al igual que los nuevos desarrollos inmobiliarios, sin embargo, acotó que el tema que deben abordarse legislativamente; el mayor costo es la inversión en techos, pero la industria ya cuenta con esa lámina instalada.
En la actualidad, refirió, el consumo de agua se ha sustentado en el Sistema Acueducto II y en los cambios de agua de uso agrícola a uso público-urbano, “los bordos que se usaban para agricultura se han ido cambiado a público-urbano y digamos que se ha usado esa agua. ¿A costa del campo? No necesariamente, el campo también ha tenido eficiencias tecnológicas”, argumentó.
Querétaro en veda
El director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Gerardo Sinecio Ríos, informó que la dependencia no puede aprobar más volúmenes de agua en el estado, debido a que la zona está en veda, impidiendo nuevas concesiones.
Al participar en el foro, reconoció que es difícil conseguir agua para los nuevos desarrollos; sugirió edificar vivienda solamente con base en la disponibilidad de agua.
El funcionario federal ahondó que en el sector hídrico existe un cuello de botella institucional, debido a la falta de vinculación; apuntó que, si no se logra un consenso normativo e interinstitucional, no se alcanzarán los objetivos de justicia hídrica ni de acceso al agua.
Gestión fragmentada y presión sobre el recurso
La presidenta del Consejo Consultivo del Agua en Querétaro (CCA), Katia Reséndiz Jaime, destacó que uno de los retos en materia hídrica es que existe una gestión fragmentada, propuso homologar las reglas entre instancias, también, estrategias para aprovechar el agua en las viviendas, ver a la lluvia como un activo y el saneamiento.
“Que no solamente exista una operación sino una mayor regulación para aprovechar y apostarle más a las fuentes superficiales y ya no la necesidad de apostarle a las fuentes subterráneas, porque si no la disponibilidad del agua (…) va a estar limitada y comprometida”, dijo en el foro.
Destacó que también se debe reconocer a la industria de centros de datos, dado que Querétaro alberga casi 80% de la capacidad instalada en el país. Un sector que enfrenta cuestionamiento sobre la demanda hídrica.
El crecimiento económico y el aumento poblacional intensifican la presión sobre el recurso, causando estrés hídrico, expone la propuesta del PHEQ.
Algunos acuíferos, localizados principalmente en la Zona Metropolitana, presentan abatimientos graves por la extracción para fines domésticos, agrícolas e industriales, mientras la Sierra Gorda tiene niveles más estables debido a la recarga natural.
El documento pugna por robustecer la capacidad local en planeación, gestión y políticas públicas, debido a que el complejo escenario exige una respuesta integral y coordinada que no solo atienda la disposición del agua, sino anime la conciencia ciudadana y tecnologías para su uso, aprovechamiento y regeneración.