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Falta de reglamento frena el traslado de delfines a corrales marinos en Quintana Roo
Esta ausencia se ha convertido en el principal obstáculo para avanzar en la reubicación de los cientos de delfines que permanecen en cautiverio en el país.
Foto EE: Archivo.
Cancún, QRoo.- La reforma a la Ley General de Vida Silvestre que prohíbe los espectáculos con mamíferos marinos y ordena su reubicación en corrales marinos enfrenta un obstáculo central: a más de un año de su entrada en vigor, el reglamento que debe fijar las reglas para el traslado aún no se publica.
El decreto, conocido como Ley Mincho y publicado el 16 de julio de 2025 en el Diario Oficial de la Federación, modificó el artículo 60 Bis de la Ley General de Vida Silvestre. Estableció que los cetáceos bajo cuidado humano deben ubicarse en corrales marinos —espacios abiertos conectados al mar— y no en albercas o estanques de concreto. También limitó las interacciones físicas y prohibió la reproducción en cautiverio, salvo fines estrictos de conservación.
El apartado transitorio Cuarto del decreto fijó un plazo máximo de 18 meses, contados a partir de la presentación del inventario de ejemplares, para que los propietarios reubiquen a los delfines en corrales marinos. Ese plazo vence en abril de 2027. Además, el Transitorio Séptimo otorgó al Ejecutivo Federal 180 días naturales para expedir la actualización del Reglamento de la Ley General de Vida Silvestre. Ese documento debió publicarse a más tardar en enero de 2026.
Sin el reglamento, no existen los criterios técnicos, los protocolos de traslado, los requisitos que deben cumplir las instalaciones ni los procedimientos claros que deben seguir las autoridades y los propietarios. Esta ausencia se ha convertido en el principal obstáculo para avanzar en la reubicación de los cientos de delfines que permanecen en cautiverio en el país.
El caso de los nueve delfines asegurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el antiguo delfinario de Ventura Park, en la zona hotelera de Cancún, ilustra el problema. Aunque la dependencia ha informado que seis de ellos podrían iniciar un proceso de preparación para un eventual traslado, la falta de reglas claras retrasa cualquier movimiento. Los tres restantes se encuentran en estado crítico y no pueden ser reubicados por ahora.
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Organizaciones ambientalistas como Empty the Tanks México advierten que, mientras no se publique el reglamento, la transición ordenada por la ley permanece en un limbo práctico. Algunas empresas ya cuentan con corrales marinos en Isla Mujeres y Cozumel, pero sin los lineamientos oficiales no hay certeza jurídica para completar los traslados a gran escala.
El plazo legal sigue corriendo hacia abril de 2027. Sin el reglamento, sin embargo, la reubicación de los mamíferos marinos avanza con lentitud y deja a cientos de ejemplares en instalaciones que la propia ley considera inadecuadas.