Lectura 3:00 min
Vuelven a clausurar el hotel Diamante K
Los inspectores de la Profepa acreditaron que el desarrollo turístico no presentó la autorización de Impacto ambiental que emite la Semarnat para la construcción de una barda perimetral de tabicón que tiene un avance de 7.2 metros lineales por 2.20 metros de alto.
Cancún, QROO. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) volvió a colocar sellos de clausura en el hotel Diamante K , propiedad del actor Roberto Palazuelos. El inmueble se encuentra dentro del área protegida Parque Nacional de Tulum y se le sancionó por afectaciones severas al ecosistema forestal del lugar, sin contar con las autorizaciones federales de ley para llevar a cabo obras en una superficie aproximada de 15 metros cuadrados.
Los inspectores de la Profepa acreditaron que el desarrollo turístico no presentó la autorización de Impacto ambiental que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la construcción de una barda perimetral de tabicón que tiene un avance de 7.2 metros lineales por 2.20 metros de alto, la cual afectó especies forestales listadas en la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Dentro de las especies afectadas se encuentran la Palma Chit (Thrinax radiatta) y la Iguana rayada (Ctenosaura similis), que se consideran especies amenazadas en la citada Norma, las cuales se definen como aquellas que podrían llegar a encontrarse en peligro de desaparecer.
Profepa informó que en la zona afectada existen especies ecológicamente importantes como son: la Uva de mar (Coccoloba uvifera), Romero de playa (Rosmarinus officinalis), Riñonina (Ipomoea pescaprae); Zacate de playa (Sporobolus virginicus), Amaranto silvestre (Amaranthus sp.), Tabaquillo (Tournefortia gnaphalodes), Lirio de playa (Hymenocallis littoralis) Margarita de playa (Ambrosia hispida), y Ciricote de playa (Cordia sebestena).
La dependencia precisó que la construcción de la barda perimetral del Dimante K causó impactos negativos en el ciclo natural de los ecosistemas, como son: la reducción de la cobertura vegetal, lo cual implica la pérdida del hábitat que conlleva a la afectación a especies de flora, fauna y a la modificación de la hidrodinámica superficial del sitio.
La clausura al desarrollo turístico es una medida de seguridad para evitar que se continúen las obras, además de que se inició un procedimiento administrativo en contra de los dueños del hotel con el propósito de dictar medidas de restauración del ecosistema.
En caso de que se quebranten los sellos de clausura, el infractor podrá hacerse acreedor a una multa de hasta 20 mil días de salario mínimo por no contar con autorización federal, informó Profepa.
Cabe recordar que la más reciente clausura del hotel Diamante K fue en febrero de 2011. En aquella ocasión la Profepa colocó sellos de clausura en cuatro inmuebles turísticos y un club de playa, todos ubicados dentro de Parque Nacional Tulum: Mezzanine, Diamante K, Mayan Grill, Mar Caribe, La vita e Bella, y Playa Paraíso.
En mayo de ese año, la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró como inválido el Programa de Desarrollo Urbano elaborado por el ayuntamiento de Tulum y el cual incluía el Parque Nacional Tulum como zona desarrollo urbano y daba la posibilidad de construir desarrollos tutísticos inmobiliarios en la zona.
Los hoteles que ya estaban construidos antes del fallo debían permanecer sin cambio, es decir, que en caso de iniciar alguna ampliación o modificación, dichas obras serían demolidas, según declaraciones de la entonces delegada de Semarnat en Quintana Roo, Gabriela Lima Laurents.
mfh