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El 35% de las operaciones de espacios industriales en Nuevo León son para centros de logística y distribución: Onest Logistics
La pandemia aceleró las compras en línea y se hizo necesaria la instalación de centros de distribución y de última milla. Tan sólo en el pasado mes de agosto, Monterrey demandó más de 100,000 metros cuadrados, por encima de Ciudad de México y Guadalajara, indicó Vania Imán, gerente de Marketing & E-commerce, en Onest Logistics.
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Monterrey, NL. Al cierre del primer semestre del 2021, la zona metropolitana de Monterrey tenía un inventario industrial de más de 14 millones de metros cuadrados, de esta cifra el 35% de las operaciones de renta y venta correspondió a los centros de logística y distribución; en comparación con antes de la pandemia cuando este segmento representaba sólo el 5%, comentó a El Economista, Vania Imán Rodríguez, gerente de Marketing & E-commerce de la empresa Onest Logistics.
“En Onest Logistics evaluamos que durante 2020 la pandemia impulsó las compras en línea, lo que hizo necesaria la instalación de centros de distribución, donde las mercancías pudieran llegar a tiempo para preparar la entrega final, o de última milla, esto aceleró la demanda por espacios industriales para centros de logística y distribución", explicó.
Al cierre de 2019, la logística destacó como uno de los sectores más importantes al lograr la quinta posición con mayor absorción inmobiliaria en el país. Particularmente, Nuevo León fue parte de los tres estados que concentraron casi el 50% de la demanda neta del mercado nacional en materia de logística y manufactura.
Ante la demanda del comercio electrónico y las actividades de empresas de logística, la planeación y construcción de nuevos proyectos del sector inmobiliario industrial han aumentado. Tan solo durante el mes de agosto de 2021, Monterrey superó la demanda de los 100,000 metros cuadrados, lo que lo coloca como el mayor demandante a nivel nacional, por encima de la Ciudad de México y Guadalajara, mencionó la directiva.
Por su parte, Jorge Fabris, director del sector industrial de la empresa de servicios de real estate, Newmark indicó que a pesar de los tiempos desafiantes que trajo la pandemia, la industria de bienes raíces ha mostrado resiliencia.
“Los jugadores inmobiliarios industriales se han beneficiado del auge de diferentes sectores, tales como el comercio electrónico, que tuvo un incremento exponencial en la generación y volumen de negocio durante el 2020. En consecuencia, las empresas del rubro han tenido que realizar inversiones para mejorar su logística y ampliar sus capacidades de distribución, así como para mejorar y ejecutar sus proyectos de entrega de última milla, reconfigurando así la cadena de suministro”, indicó.
Fabris añadió que, para hacer frente al reto de la falta de espacios industriales que se ha generado en los últimos dos años producto del crecimiento del comercio electrónico y otros sectores, los desarrolladores inmobiliarios industriales han implementado diversas soluciones que están satisfaciendo las necesidades de logística y distribución dentro de las grandes ciudades del país.
Por ejemplo, la conversión de antiguos edificios industriales y de manufactura de Clase B o de segunda generación en condominios industriales para almacenaje y distribución, sin duda ha proporcionado más valor.
“Las plantas de fabricación más antiguas que en algunos casos no se utilizaban, a menudo están ubicadas en sitios bien conectados y vuelven a ser beneficiosas al servir como parques industriales que atienden la demanda de proyectos de distribución de última milla”, enfatizó Jorge Fabris.