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ONG rechazan conclusiones de comité

Exclusión de la cuenca Tampico-Misantla no es suficiente, coincidieron.

  

Integrantes de la Alianza Mexicana contra el Fracking rechazaron la apertura del gobierno federal a la exploración de hidrocarburos no convencionales fuera de la cuenca Tampico-Misantla y advirtieron que la estrategia energética presentada por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum profundiza la dependencia de los combustibles fósiles, pone en riesgo el agua y las comunidades, y contradice el compromiso de campaña de prohibir el fracking.

Durante una conferencia de prensa en la que participaron representantes de organizaciones de Coahuila, San Luis Potosí, Veracruz y especialistas en energía y territorio, los activistas sostuvieron que la exclusión de la cuenca Tampico-Misantla no es suficiente y demandaron una prohibición legal de esta técnica en todo el territorio nacional.

Pablo Montaño, de Conexiones Climáticas, sostuvo que las medidas planteadas por el comité de expertos para reducir impactos ambientales elevarían considerablemente los costos de operación sin eliminar riesgos como la contaminación de acuíferos, las emisiones de metano o la sismicidad inducida.

También advirtió que, debido a la tecnología requerida, la eventual explotación de gas no convencional dependería de empresas estadounidenses, por lo que consideró que el discurso de soberanía energética terminaría beneficiando a compañías privadas extranjeras.

Beatriz Olivera, de Engenera, afirmó que es falso que las zonas donde se pretende desarrollar proyectos de extracción no convencional sean áreas desérticas y deshabitadas. Explicó que los yacimientos abarcan territorios de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, donde viven alrededor de 1.3 millones de personas y existen 1,850 localidades rurales, además de ejidos, comunidades y territorio del pueblo kikapú.

La activista también cuestionó la viabilidad económica de los proyectos pues estimó que únicamente la perforación de entre 2,000 y 3,500 pozos requeriría inversiones de entre 24,000 y 42,000 millones de dólares.

Cristina Auerbach, integrante de Organización Familia Pasta de Conchos y Coahuila Sin Fracking, sostuvo que no existe un “fracking seguro” ni “fracking ecológico” y afirmó que la extracción de gas no convencional representa riesgos para el agua, el aire, las comunidades y la salud.

Reportero y licienciado en Ciencias de la Comunicación

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