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Fracking bajaría importación de gas de 75% a 50.5% al 2030
El gobierno federal puso en marcha el portal "soberaníaenergética.gob.mx" donde despliega las conclusiones del comité científico que analiza la explotación de los recursos no convencionales en el país
El gobierno federal asegura que México podría reducir sus importaciones de gas del 75% al 50.5% hacia 2030, disminuyendo su dependencia del suministro exterior. Por eso, se analiza si parte del gas de yacimientos no convencionales disponibles en México podría aprovecharse.
Esta previsión fue expuesta en el portal "soberaníaenergética.gob.mx" que se habilitó este miércoles en el que la presidenta Claudia Sheinbaum comprometió publicar los avances en las discusiones del comité de científicos que evalúa la posibilidad de extraer el gas natural contenido en yacimientos no convencionales que requieren el uso de técnicas como el fracking.
"¿Ya se decidió extraerlo?: No", se enfatiza para luego argumentar que "México cuenta con un potencial estimado de 141.5 millones de millones de pies cúbicos de gas en yacimientos no convencionales. Sin embargo, es necesario confirmar el volumen que puede aprovecharse".
Las primeras conclusiones de las que se habló la semana pasada en la conferencia de Palacio Nacional indicaron que el análisis científico identificó distintas condiciones en las regiones con potencial de gas no convencional, como la región de Tampico–Misantla, donde se recomienda prohibir la extracción de gas no convencional en la cuenca por criterios sociales, ambientales, de biodiversidad y densidad poblacional.
A la vez, en las provincias Burgos y Sabinas–Burro–Picachos se concluyó que en zonas de Coahuila, Nuevo León y el noreste de Tamaulipas se recomienda continuar su estudio y viabilidad.
"Esto no significa que la superficie de los estados vaya a ser utilizada ni que exista una decisión de explotación. Los estudios deben identificar las zonas específicas donde existan condiciones técnicas, ambientales y sociales adecuadas".
Antes de avanzar en la explotación de los recursos no convencionales, debe comprobarse la existencia de agua salada y que está separada de los acuíferos de agua potable, así como el potencial de gas para lo que deben realizarse estudios y pozos exploratorios para determinar las reservas reales y saber qué cantidad podría aprovecharse, se reiteró.
En el análisis del comité de expertos (del cual no se ha difundido aún algún documento de conclusiones) expusieron que no se considera únicamente si existe gas, también analiza las condiciones sociales, económicas y ambientales de la región, tales como lo relativo al agua en que se recomienda no utilizar agua superficial ni subterránea y emplear exclusivamente agua salada de formaciones profundas o agua residual, reutilizando y reciclando al menos el 75 % del agua empleada y monitoreando permanentemente su calidad.
También se puntualiza que no se deben usar químicos tóxicos y privilegiar circuitos cerrados para el manejo del agua y transparentar el listado de aditivos utilizados. En cuanto a la población y territorio, se debe garantizar consulta informada a comunidades, fomentar empleo local, mantener actividades económicas y reducir impactos ambientales en la perforación. Y respecto al medio ambiente, se debe preservar acuíferos y ecosistemas, prevenir y mitigar riesgos operativos, y asegurar el reciclaje y disposición adecuada del agua y materiales.
"El futuro energético de México se analiza con evidencia científica y la participación de especialistas", aseguran, para luego desplegar las conclusiones a las que hasta ahora ha llegado el comité de expertos, que son: priorizar la incorporación acelerada de fuentes renovables para generar energía eléctrica; implementar medidas y programas nacionales para optimizar el consumo de energía, e incrementar la producción nacional de gas convencional y detener la quema de gas asociado al petróleo.
En cuanto a zonas prohibidas, reitera que se debe prohibir de forma tajante la extracción de gas en yacimientos no convencionales de la cuenca Tampico-Misantla. Mientras que en lo relativo a agua profunda, se sugiere perforar pozos para certificar la existencia de agua salada profunda sin conexión a acuíferos someros.
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Se requiere también de un estudio de reservas, para confirmar las reservas reales de gas en yacimientos no convencionales mediante estudios científicos y geofísicos. También aplicar las mejores tecnologías disponibles para el manejo seguro de subproductos y mitigar daños. Así como garantizar procesos de consulta previa, libre e informada a las comunidades antes de cualquier proyecto.
Finalmente, se concluye que se necesita impulsar la proveeduría local y fomentar la creación de empleos en las regiones de influencia y elaborar monitoreo independiente de las actividades, estableciendo supervisión científica constante sobre los recursos hídricos, ecosistemas y actividad sísmica.