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Fertilizantes aumentan 25%; agro ve traspaso inminente a precios de alimentos
La magnitud del traspaso dependerá de varios factores, empezando por la duración del conflicto, pero otro fundamental es el tipo de cultivo.
El alza surge en un momento en el que los agricultores se están preparando para la siembra del próximo ciclo agrícola, en donde la fertilización de la tierra no se detiene.
A casi un mes del inicio de la más reciente ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, el precio de los fertilizantes registra un alza de 25%, lo que ya está impactando en los costos de la producción de alimentos en México y del mundo, dijo este miércoles Jorge Esteve, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).
En represalia a las hostilidades, Irán mantiene cerrado el Estrecho de Ormuz, vialidad marina por la que no solo pasa 20% del crudo que se comercia en el mundo, sino también un flujo significativo de la oferta mundial de urea y fertilizantes nitrogenados.
“Más o menos 35% de la oferta global de urea se produce en la zona (en conflicto) y pasa por el Estrecho de Ormuz. Además, en esta zona se produce 20% de los fertilizantes del mundo”, dijo Esteve en un encuentro con medios de comunicación.
La urea es un derivado del gas natural y un insumo esencial para la producción de fertilizantes nitrogenados. “El precio de los fertilizantes está subiendo encima de 25%”, dijo.
El alza surge en un momento en el que los agricultores se están preparando para la siembra del próximo ciclo agrícola, en donde la fertilización de la tierra no se detiene.
“Las cosechas grandes de otoño-invierno se hicieron en diciembre. Ahora vamos a producir, pero sigues fertilizando hasta que se siembra, que es en abril y mayo”, refirió.
Descartó que el fuerte repunte en el precio de los alimentos que consignó el Inegi en la medición de la inflación de la primera quincena de marzo se deba a los fertilizantes más caros, pero explicó que los agricultores en este momento ya están resintiendo el alza de costos, por lo que el traspaso a precios finales ya está a la vista.
“Los efectos siempre se sienten de inmediato porque la gente se anticipa. Los mercados se anticipan al ver estas preocupaciones y lo que vemos es que los precios de los futuros de los granos ya están al alza”, dijo.
La magnitud del traspaso dependerá de varios factores, empezando por la duración del conflicto, pero otro fundamental es el tipo de cultivo.
Aquéllos que son más intensivos en mano de obra (como las frutas y hortalizas), tienen una estructura de costos con un menor peso relativo del costo de los fertilizantes.
En cambio, este es mayor en el caso de productos que son más intensivos en capital, como los granos y oleaginosas.
“El peso de los fertilizantes en la estructura de costos de producción varía muchísimo, pero va desde 20% para cultivos intensivos en mano de obra, a 60% para productos que son más intensivos en maquinaria”, explicó Esteve.
Alta dependencia
Luis Fernando Haro, director del CNA, recordó que un agravante para México del encarecimiento de los fertilizantes es su alta dependencia de las importaciones, la cual, dijo, no se ha reducido a pesar de la aspiración del gobierno federal de elevar la producción doméstica a través de Petróleos Mexicanos (Pemex).
“México importa 75% de los fertilizantes que utiliza y esa cifra prácticamente no se ha movido en los últimos años”, dijo.
En cuanto a los programas federales de entrega de fertilizantes a los productores, refirió que han sido poco transparentes, además de poco efectivos para elevar la productividad del campo mexicano.
“Este programa de fertilizantes no ha servido de nada. Nunca se había invertido tanto en el campo con tan poco incremento en productividad”, lamentó Jorge Esteve.
Tomate caro, otra historia
Sobre el reciente encarecimiento del jitomate, Esteve narró que está relacionado con la escasez de producto que generó la imposición de cuotas compensatorias de 20% a las exportaciones mexicanas el año pasado, por parte de Estados Unidos.
Explicó que el volumen de exportaciones mexicanas del fruto hacia el país vecino no cayó el año pasado debido a que los productores mexicanos absorbieron el costo del gravamen, lo que, de facto, redujo la percepción de precio recibido sobre el producto.
“¿Qué pasa (con el tomate)? Que los mexicanos dejaron de sembrarlo. Muchos dijeron ‘a estos precios yo no voy a sembrar’, así que se ha sembrado mucho menos tomate. Hay muchos invernaderos que se fueron a sembrar otras cosas y hoy falta tomate”, expuso el presidente del CNA.