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Comercio electrónico aporta 6.9% al PIB de México, pero su ritmo de crecimiento desacelera
En términos absolutos, el comercio electrónico anotó un valor bruto de 2,308,458 millones de pesos corrientes durante 2024. Esta cifra es similar al valor del sector construcción.
El comercio electrónico en México sigue consolidándose como un pilar importante de la economía: al corte del 2024 aportó 6.9% al PIB nacional.
Esta aportación ha crecido de manera importante en los últimos años; comportamiento que estuvo impulsado de manera inédita durante 2020 y 2021 debido a la pandemia por Covid-19.
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Posteriormente, el e-commerce ha mantenido crecimientos, aunque con un ritmo menor.
La contribución de este sector al PIB nacional posiciona al comercio electrónico en un nivel comparable al de algunas industrias tradicionales como la construcción e incluso superando con amplia ventaja la industria de servicios financieros.
Valor absoluto del comercio electrónico
En términos absolutos, se observó que en 2024, el comercio electrónico registró un valor de 2,308,458 millones de pesos a precios corrientes, de acuerdo con cifras sobre el Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (Vabcoel) elaborado por el Inegi.
Este monto incluye la comercialización de bienes y servicios a través de medios digitales como páginas web, plataformas y redes sociales.
Esto representa un crecimiento con respecto a años recientes y una participación relevante en el contexto económico nacional.
Estructura interna del comercio electrónico
La estructura del comercio electrónico está integrada por tres grandes rubros:
- Comercio al por menor
- Comercio al por mayor
- Comercialización de servicios
En 2024, la mayor parte del valor generado se concentró en los servicios, con una participación del 51.3%, mientras que el comercio al por menor aportó alrededor del 29.1% y el comercio al por mayor alrededor del 19.6 por ciento.
La categoría de servicios incluye diversas actividades como el alquiler de bienes inmuebles, transporte, servicios profesionales y otros que, aunque no siempre implican un bien físico, generan una parte considerable del comercio digital.
En los últimos años, este componente ha desplazado progresivamente a las transacciones puramente vinculadas con bienes, reflejando tendencias globales en las que los servicios digitales desempeñan un papel cada vez más central.
Ritmo de crecimiento y comparación histórica
Aunque el valor absoluto del comercio electrónico continúa al alza, el reporte destaca que la tasa de crecimiento real disminuyó ligeramente en 2024 con respecto a años anteriores. A precios de 2018, el aumento real pasó de 8.5% en 2023 a alrededor de 7.1% en 2024, una caída de 1.4 puntos porcentuales.
Este comportamiento se alinea con el de la economía mexicana total, que registró un crecimiento reducido durante ese mismo periodo. Esto podría sugerir que no es el comercio electrónico, por sí mismo, que perdió dinamismo, sino que es parte de la actividad económica mexicana en su totalidad.
Retos y perspectivas del comercio digital
El reporte del Inegi también subraya que la medición del comercio electrónico continúa enfrentando retos metodológicos debido a la complejidad de capturar todas las formas de transacciones digitales en una economía cada vez más interconectada.
Estos vacíos integran transacciones como las que se realizan a través de redes sociales, plataformas de mercado y otras modalidades de comercio que no siempre se registran de manera uniforme.
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No obstante, el crecimiento sostenido del valor generado por las transacciones digitales pone de manifiesto la creciente integración de las tecnologías en las prácticas comerciales del país. Que más personas estén vendiendo y comprando por internet también puede explicarse con los avances en la inclusión digital.
Sin embargo, México todavía enfrenta retos para universalizar la conectividad, aumentar la bancarización y la adopción de nuevos métodos de pago e incrementar la infraestructura de telecomunicaciones en zonas rurales y entre comunidades marginadas.