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Superávit en balanza energética da respiro a Argentina
La reactivación de los envíos de gas a mercados como el chileno y la próxima inauguración del gasoducto Néstor Kirchner ponen una perspectiva alentadora.
El gasoducto Néstor Kirchner, que conectará a la provincia de Neuquén con la de Buenos Aires, reducirá las importaciones argentinas de gas natural.
El sector energético le dio una muy buena noticia al Gobierno, que busca desde hace tiempo la forma de mejorar el ingreso de dólares, y achicar la salida. El mes pasado la balanza del sector muestra que se volvieron a generar divisas netas, con un aporte de 91 millones de dólares. En los primeros cuatro meses del año la ecuación fue positiva en 265 millones de dólares.
Incluso, si se lo compara con los registros del año pasado, se dio una mejora de 633 millones de dólares en el primer cuatrimestre. Así surge de un trabajo elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaaraf), que conduce Nadín Argañaraz.
“Al descomponer la variación de la balanza de dólares de la energía se ve que el efecto precio generó la necesidad extra de 72 millones de dólares. Los precios internacionales cayeron, generando menos dólares de exportación y menos necesidad de dólares para importación”, sostiene Argañaraz.
Además, explica que “como se perdieron más dólares por menor exportación que por menor importación, se tuvo una necesidad extra de dólares”.
Por otra parte, el relevamiento indica que la mayor exportación física habría generado 167 millones de dólares adicionales a igual periodo de 2022. En tanto, la menor importación física habría evitado un uso de dólares por 538 millones de dólares. La diferencia positiva es de 705 millones de dólares.
Dado que la balanza comercial completa de bienes y servicios del primer cuatrimestre de 2022 fue de 4310 millones de dólares inferior a la de igual período de 2022, el excedente de dólares de la energía evitó que el desequilibrio fuera de 4,950 millones de dólares”, finaliza Argañaraz.
En este sentido, y de acuerdo con un trabajo de la consultora Abeceb, el deterioro del saldo comercial en 2023 no será mayor gracias al notable achicamiento del déficit en la balanza comercial energética, que pasaría de un saldo negativo de 4,359 millones de dólares en 2022 a un ligero déficit entorno a 1,000 millones de dólares en 2023.
Esto tiene que ver con la suba combinada de las exportaciones energéticas, principalmente de crudo (tras la habilitación del Gasoducto a Chile OTASA) y la caída de las importaciones principalmente de gas traccionada por la merma de los precios internacionales energéticos tras la descompresión de las tensiones por la guerra Rusia Ucrania.
“Esta mejora de la balanza comercial energética se consolidaría aún más a partir de 2024 de la mano del pleno funcionamiento del gasoducto Néstor Kirchner (que tomaría estado operativo a fines de junio de este año) y que habilitará la sustitución de gas importado por producción local”, sostiene Abeceb.