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Madrid, el mayor destino del éxodo empresarial catalán
El monto supone casi dos terceras partes de las firmas que han decidido cambiar su sede desde Cataluña a partir de octubre pasado, cuando tuvo lugar el intento de referéndum para decidir la independencia catalana.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, informó este lunes que más de 2,000 empresas se han trasladado a esa región desde el inicio del conflicto catalán y destacó que no se alegra del traspaso de empresas porque desea que “Cataluña recupere el ritmo de crecimiento que tenía antes de los últimos meses”.
Cifuentes ha aclarado que esta cifra es “orientativa”, ya que los trámites son largos desde que se inician en el registro mercantil hasta que se dan de alta en Madrid.
A pesar de la situación, la presidenta madrileña ha subrayado que no se alegra del traspaso de empresas porque desea que “Cataluña recupere el ritmo de crecimiento que tenía antes de los últimos meses”, cuando era una “región puntera de creación de empleo y empresas”.
Cifuentes realizó estas declaraciones durante la visita a los bomberos de Las Rozas en la Nochebuena, donde ha señalado que en Madrid “vamos a acoger con los brazos abiertos a cualquier empresa”, ya que es una región “muy competitiva” con una “fiscalidad baja y los servicios adecuados”.
Además, ha defendido que la Comunidad de Madrid ya atraía inversión extranjera antes de la crisis catalana y enfatizado que cada día en la región se ponen en marcha 57 empresas y se crean 333 puestos de trabajo.
Un total de 3,120 compañías han trasladado su sede social de Cataluña a otras regiones de España desde el referéndum del pasado 1 de octubre, según datos del Colegio de Registradores. El 20 de diciembre, un día antes del plebiscito, se fugaron otras 24 empresas más.
La fuga de empresas de Cataluña sobrepasó hace poco más de una semana la barrera de 3,000 traslados en poco más de dos meses y medio desde el simulacro de referéndum de independencia, aunque los traslados han disminuido en las últimas semanas desde la aplicación del artículo 155.
Los días en que menos traslados hubo fueron el lunes de la semana pasada, con sólo 11, y el lunes previo, con 16 salidas. Por el contrario, los días con el mayor número de cambios de sede tuvieron lugar el 19 de octubre, con 268 compañías; el 9 de octubre, con 212 entidades salientes, y el día 10 de octubre, con 177 empresas.
Y aunque el cambio de sede no tiene por qué ir acompañado del de domicilio fiscal, hasta los primeros días de noviembre, cerca de 1,000 empresas cambiaron su sede fiscal de Cataluña a otras regiones, según la Agencia Tributaria. El traslado social no implica ningún cambio operativo para la empresa, pero el fiscal sí exige que se trasladen las juntas y parte de la gestión operativa a la nueva sede.
Las salidas se frenaron después de que el viernes 27 de octubre el Parlament aprobara la DUI (Declaración Unilateral de Independencia) y, posteriormente, el Senado autorizara la aplicación del artículo 155 de la Constitución para restablecer la legalidad en Cataluña. Además, esta desaceleración de la salida de empresas de Cataluña está en línea con las declaraciones del presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que ha pedido a estas sociedades que vuelvan a la región catalana cuando la situación se tranquilice.
Las 62 principales empresas que han trasladado su sede social fuera de Cataluña suponen un impacto directo en el PIB de 11,540 millones de euros, lo que representa 5.4% de la economía catalana y 1% de la economía española en su conjunto. Entre estas compañías se incluyen seis de las siete cotizadas catalanas del Ibex 35: Sabadell, Gas Natural, CaixaBank, Abertis, Cellnex y Colonial. Grifols es la única empresa que se resiste a abandonar la región. Dentro del Mercado Continuo ya son siete las empresas que mudan su sede: Oryzon, Dogi, Service Point, Catalana Occidente, eDreams, Applus y Cementos Molins.
El argumento que esgrime la mayor parte de las empresas que se han marchado es que el cambio de domicilio o sede social es un movimiento estratégico para proteger los intereses de sus accionistas, clientes y empleados.