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Brasil: una apuesta como centro financiero
La mayor economía de América Latina quiere ser un polo de negocios como Nueva York o Londres, especialmente para las multinacionales de la región. Gana Brasil y todos en el barrio, dice el máximo ejecutivo de BRAiN, a cargo de la iniciativa.
Su nombre es BRAiN y su misión, tan grande como el tamaño de Brasil: convertir al gigante latinoamericano en el principal centro financiero en la región. La idea es que São Paulo y Río de Janeiro lleguen a tener el mismo atractivo que Nueva York o Londres a la hora de hacer inversiones y negocios, especialmente para las empresas de esta parte del mundo.
Creada el año pasado, Brasil Investimentos & Negocios (BRAiN) es una iniciativa que tiene importantes socios: la Asociación de Entidades Financieras y del Mercado de Capitales (Anbima), BM&FBovespa, la federación bancaria Febraban, Fecomercio, Banco Bradesco, Banco do Brasil, Banco Santander, Banco Votorantim, BTG Pactual, CETIP, Citibank, HSBC e Itaú-Unibanco.
En el centro del enfoque de BRAiN hacia las empresas están las multinacionales latinoamericanas o multilatinas , presentes en tres o más países de la región y cuyas ventas pueden ascender a varios miles de millones de dólares por año, dice Paulo Oliveira, director presidente de BRAiN y ex director ejecutivo de Fomento y Desarrollo de Negocios de BM&FBovespa.
¿Qué necesitamos hacer para el desarrollo del mercado de capitales? Liquidez. Es un trípode en donde en una punta está la empresa como emisora de deuda o de acciones, en otra los inversionistas que tienen que encontrar un mercado líquido con productos y facilidad de salida para sus inversiones, y en el centro una industria de intermediación, que es la industria financiera , dice Oliveira.
Nuestra misión es cómo (hacer para) mejorar el ambiente para que las empresas tengan acceso a capital, cómo atraer inversionistas para que tengamos liquidez en los mercados y cómo sofisticar la industria financiera para que presente soluciones económicamente ágiles y de bajo costo , agrega Oliveira y destaca la importancia del desarrollo del capital humano y toda la estructura de apoyo y soporte al sector financiero.
En esta estructura, ¿cómo ha sido el apoyo del gobierno??
La parte más importante es la regulatoria, porque tiene el control de las reglas. Entonces, cuando hablo de ambiente de negocios, hay una gran importancia del gobierno en mejorar la regulación que impacta directamente en la inversión. Me refiero a reglas cambiarias, fiscales y tributarias para permitir el desarrollo de negocios con mayor velocidad y, por otra parte, cómo disminuir la burocracia, cómo permitir que se abra más fácilmente una empresa, que sus costos administrativos y, en general, su operación sea más sencilla. Entonces el gobierno es parte fundamental. Esto no va hacia adelante sin la participación efectiva del gobierno, pero no puede ser una iniciativa gubernamental, es mejor que sea privada.
¿La velocidad de estos proyectos para una menor regulación es la correcta o podría ser más rápida?
Siempre puede ser más rápido. Ahora bien, hay dos tipos de velocidad, porque hay dos tipos de acciones relacionadas con el gobierno. La primera, que es más rápida, es quitar lo que no hace sentido y que aún tenemos en nuestra regulación. Por ejemplo, los gobiernos en América Latina siempre tuvieron una gran preocupación, natural y correcta, con la cuestión de la pérdida de divisas. Pero hoy el problema es que tenemos una entrada de divisas muy fuerte, que causa una apreciación de las monedas locales. Una parte de eso es la cuestión internacional que está implicando una apreciación de las monedas de países con commodities como nosotros, pero la otra parte es que el flujo en Brasil, por ejemplo, no es tan equilibrado, entonces hay mucho que puede mejorar para facilitar la salida de capitales y no solamente para permitir su ingreso. Éstas son medidas rápidas y de alivio inmediato.
Desde el punto de vista de los costos, ¿la fortaleza del real puede ser desalentadora para una empresa??
Hay que tener conciencia de que siempre que un país empieza a tener un papel más importante en el contexto mundial, hay una apreciación de su moneda. La economía brasileña es más relevante y más integrada, y es natural que tengamos una apreciación de la moneda. Ahora, Brasil tiene una característica en particular y es una tasa de interés muy alta, lo que también es un factor de atracción de capitales y eso no es bueno. En esto el gobierno está siempre mirando y tomando la actitud para impedir que en el corto plazo tengamos un exceso de entradas. En todo caso, no hay que decir que el ingreso de divisas es malo. La gran y única solución para este problema de valoración, que no es sencilla, es mejorar nuestra competitividad, bajar nuestros costos y trabajar más.
¿Qué ventaja tiene Brasil frente a México o Chile para hacer negocios?
La principal ventaja, que es para todos en América Latina, es que si Brasil se desarrolla como un polo de inversión y atracción de capitales, esto beneficia a todos los países en una segunda instancia. Todos ganamos más si América Latina se convierte en un centro importante de atracción de inversiones. Sin necesidad de pasar por otros centros fuera de la región, los costos finales para las empresas van a ser menores, el acceso a capital va a ser mejor. No hay una comparación acá en Brasil sobre el gana o pierde con Chile, México o Colombia. Hay una percepción de que si logramos atraer capital para América Latina, el inversionista que viene para acá empieza mirando empresas muy famosas como Petrobras o Vale, pero sigue conociendo mejor la región y escucha de empresas medianas en Chile, Colombia, Perú, México, Argentina o Brasil. Eso es bueno para todos.
¿Cuál es la mayor competencia en América Latina??
Nuestra mayor competencia está fuera de América Latina, porque el mundo hoy es global y todos están empezando a mirar cómo hacerlo mejor y cómo ser un centro de intermediación. La gran competencia está hoy fuera de Brasil, fuera de América Latina, y en los paraísos fiscales. Ese es nuestro gran reto.
Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica