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Vivir la experiencia de estudiar en Rennes
Una madre soltera, un ingeniero industrial y dos expertas en logística salieron del país para continuar con su profesionalización en Rennes, Francia, que tiene una de las mejores escuelas de negocios del mundo.
Rennes, Francia / Distrito Federal, Méx.- Andriana Rueda tiene una rutina: llevar a su hijo de cuatro años a la escuela y salir volando hacia la suya, en Rennes. Vive en un minúsculo departamento cerca de la escuela, donde cocina para ambos. Tiene poco tiempo para socializar, a pesar de que el principal atractivo de la Escuela de Negocios de esa ciudad es su comunidad multicultural.
“Mi caso es complicado porque soy madre soltera”, apunta Adriana Rueda, estudiante de la maestría en Cadena de Suministros y quien comparte su experiencia de vivir y estudiar en otro país. Tiene 22 años, es egresada de Comercio y Negocios Internacionales de la Escuela Bancaria Comercial (EBC), habla tres idiomas y tiene planes de regresar a México como parte del staff de una empresa trasnacional.
Adriana Rueda es oriunda del Distrito Federal y cree más en el esfuerzo propio que en el networking, algo que sí aprovechan Angel Loredo, Chelsea Vassio y Denisse Aguilar. Los tres se conocieron en Rennes e incluyen en su grupo de amigos a Daniela, otra mexicana y a una estudiante china a quien, aseguran, le gusta de convivir con los latinos, a diferencia de sus connacionales.
Los entrevistados son parte de los 30 mexicanos que realizan estudios de postgrado en la Escuela de Negocios ESC Rennes, una de las mejores de Francia y del mundo, según el Financial Times.
“Si quieres vivir tu experiencia internacional -como estudiante- una ciudad pequeña ayuda”, recomienda por su parte Chelsea Vassio. Al igual que sus compañeros inició en septiembre su maestría en Rennes que, a pesar de ser pequeña, ofrece un buen nivel de vida a la comunidad universitaria.
“La ciudad es muy bonita, puedes caminar a todos lados, es muy accesible. En transporte tienes opciones: bici, autobús, metro. Sobre la comida, los supermercados están al alcance. Y en salud, pagas el seguro francés y estás cubierto. En general, el nivel de vida es bastante bueno para los estudiantes”, sostiene la coahuilense de 25 años, quien cursa la maestría en Desarrollo Sustentable e Innovación Ecológica, una de las más demanda por los mexicanos, según la ESC Rennes.
El verdadero choque cultural está en las aulas. El 40% de los 3,831 estudiantes de la Escuela de Negocios ESC de Rennes son extranjeros, y el porcentaje se eleva a 90% en sus 14 maestrías.
“En clase tienes diferentes puntos de vista. Muchas veces no te imaginas que tal o cual proceso se lleve de cierta forma en otro país. Pero lo más enriquecedor son los maestros, unos tienen unos currículums impresionantes, su experiencia y forma de enseñar es muy buena”, destaca Denisse
Aguilar, egresada del Tec de Monterrey y quien financia su estadía en Rennes con las becas que obtuvo del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (Conacyt), y del gobierno de Coahuila.
Eso implica aprender a trabajar con otros. “A los de la India les gusta hacer las cosas cuando quieren y como quieren, o no hacer nada. Los chinos todo preguntan, es como ir pasito a pasito, y te tienes que adaptar porque en la vida no puedes ir escogiendo todo el tiempo.”, subraya Adriana Rueda.
Los entrevistados aseguran que los estudiantes mexicanos son muy participativos, lo que enriquece el intercambio de ideas. “Los franceses son un poco más reservados en clases, están acostumbrados a no refutar al profesor. A los mexicanos como que les vale un poco, y a los profes les gusta que les estés aportando más”, comenta Angel Loredo, quien cursa la maestría de Gestión de Negocios Internacionales.

Pymes
CONVENIOS Y BECAS
La Escuela de Negocios ESC Rennes tiene convenios de intercambio de estudiantes con al menos cinco universidades en México. En los últimos tres años envió a nuestro país 143 estudiantes y recibió a 124. Estas negociaciones también favorecen a los postulantes de maestría. Angel Loredo, Adriana Rueda y Chelsea Vassio obtuvieron un descuento en la colegiatura, que asciende a 15,200 euros.
Denisse Aguilar en cambio consiguió financiar casi por completo su estancia en Rennes a través de becas.
“La beca –del Conacyt- consta de todo el pago de la colegiatura que son 15,000 euros, y a parte me depositan mil 90 euros al mes para manutención. Hay una beca-complemento que ofrece la SEP, apliqué y la obtuve. Con esas ayudas financieras decidí venir acá”, explica.
Según los entrevistados y autoridades de la escuela, además del costo de la maestría se requieren cerca de 700 euros al mes para la manutención, lo que incluye la renta mensual de 350 euros aproximadamente. El gobierno de Francia otorga a los estudiantes un apoyo hasta de 180 euros mensuales, pero exige 213 euros anuales para servicios médicos.
FUTURO: LA INTERNACIONALIZACION
Al igual que sus compañeros, Denisse Aguilar habla inglés y español y perfecciona su francés. A su consideración los programas educativos a nivel universitario en México compiten con los de otros países, y cree que el nivel de exigencia que tuvo en el Tec, donde estudió Logística Internacional, es superior al que le demanda la maestría.
Los estudiantes mexicanos sin embargo, enfrentan otro reto extracurricular y tiene que ver con la imagen de inseguridad que tiene nuestro país en el exterior, y que se intensificó con el caso Ayotzinapa.
“Como mexicanos somos hasta cierto punto embajadores de lo que está pasando en México, le tienes que dar un giro a la imagen que tiene el europeo del país. Como comunidad es algo que debemos comunicar y decir que México está creciendo, prosperando y que tiene futuro, eso es algo que nos toca a nosotros inculcar por acá”, enfatiza Angel Loredo.
Con eso en mente, los mexicanos perfilan su futuro. Tras haber cumplido con el Winter Session, una estadía obligatoria de dos semanas en la universidad de un país europeo, se alistan para realizar las prácticas de tres o cuatro meses en una empresa transnacional ligada a la ESC Rennes, para luego regresar y concluir, tras 15 meses, su maestría.
Adriana Rueda buscará una plaza en Groupe Roullier, la multinacional de alimentos con presencia en 40 países. Chelsea en cambio quiere trabajar en alguna multinacional y “tal vez en 10 años regresaría a México”. Denisse en tanto regresará a México para emprender su negocio y ayudar a los problemas ambientales que tiene Coahuila, ocasionados, entre otros por la actividad minera.
Angel también visualiza ese destino. “Es un compromiso con mi país regresar e inculcar lo que aprendí por acá. Me quedaría uno o dos años más y luego regresaría a Monterrey a trabajar en una multinacional. Traigo ideas de un negocio propio de exportación de productos del campo, con esa visión global que tiene mi carrera, y que me permita salir adelante”, finaliza.
CONÓCELOS
Adriana Rueda Martínez (DF)

- Edad: 22 años
- Egresada: Comercio y Negocios Internacionales- EBC
- Master: Cadena de Suministros
- Winter Session: Bélgica
- Idiomas: Español, Inglés, Francés
Angel Loredo (Monterrey)

- Edad: 23 años
- Egresado: Ingeniero Industrial- UDEM
- Master: Gestión de Negocios Internacionales
- Winter Session: Polonia
- Idiomas: Español, Inglés, Francés
Chelsea Vassio (Coahuila)

- Edad: 25 años
- Egresada: UVM
- Master: Desarrollo Sustentable e Innovación Ecológica
- Winter Session: Atenas
- Idiomas: Español, Inglés, Francés
Denisse Aguilar (Coahuila)

- Edad: 25 años
- Egresada: Logística Internacional - ITESM
- Master: Desarrollo Sustentable e Innovación Ecológica
- Winter Session: Polonia
- Idiomas: Español, Inglés, Francés