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Carnicerías, terreno fresco para la innovación

Ángel Sánchez incursionó en el segmento de carnicerías, para el que ha desarrollado un plan de negocios de cinco fases.

Tecnologías como los pagos en línea y comercio electrónico amplían las posibilidades de experimentar en los canales tradicionales de consumo. Un ejemplo de ello lo lleva a cabo Ángel Sánchez, quien hace un año incursionó en el negocio de carnicerías con locales físicos en la ciudad de México y ventas por catálogo. La siguiente etapa de su proyecto son las ventas en línea.

De origen venezolano y con 32 años de vida, el ingeniero mecánico relata que a los 17 años formó, junto con su hermano, su propia empresa de desarrollo de software y asesoría de negocios a la que bautizó como Saeta, que había alcanzado una cuota importante de clientes. Tras 14 años de operación, la empresa tuvo que cerrar debido a la crisis económica en ese país.

“A Venezuela la crisis realmente le pegó en el 2010, se paró todo. Los corporativos petroleros, que es lo que mueve la economía del país, como PDVSA no pagó a nadie durante un año. Mi empresa se llamaba Saeta, hicimos cosas interesantes, aprendí mucho”, comenta en entrevista Ángel Sánchez, cuyo padre siempre le insistió que “no trabajara para nadie”.

Por invitación de uno de sus clientes, el emprendedor decidió venir a México con la esperanza de abrir Saeta aquí, pero pronto vio que para llegar a ciertos niveles a ofrecer servicios se requieren buenas relaciones públicas. Tras desistir en algunos intentos de negocios, en febrero del 2014 registra la marca CarneAhorro y meses después, con recursos propios, abre su primer local en Parque Lira, en la delegación Miguel Hidalgo.

A este local le sigue uno más en la Colonia San Rafael –donde se desarrolla la entrevista- y un tercero, en coinversión con un socio, en la Hipódromo Condesa. “Estoy en proceso de búsqueda de capital más formal para impulsar el proyecto a otros niveles”.

Lo que hace interesante la iniciativa de Ángel Sánchez es la visión de negocio en cinco fases que tiene. La primera, con las tiendas físicas, está en marcha, y pretende impulsarla bajo el esquema de franquicias y coinversiones. Se trata de una carnicería tradicional con aspecto de minisúper, que será la base de las siguientes etapas del proyecto.

La segunda es la venta de carne por catálogo. Ángel Sánchez afirma que actualmente llevan 150 kilos de carne cada semana a Cuernavaca, donde personas interesadas en obtener un ingreso extra que, asegura, puede ir hasta los 6,000 pesos mensuales, las ofrecen a sus vecinos.

Los asociados hacen su pedido semanal a CarneAhorro y un camión repartidor lo entrega en su domicilio. La venta de carne por catálogo no requiere autorización, explica y asegura que su producto cuenta con los permisos y certificaciones correspondientes.

CarneAhorro también apunta a surtir de ese producto a restaurantes full services para lo cual Ángel Sánchez afirma que ya está en conversaciones. “Me llevé la gran sorpresa de que hay muy mal servicio en esa línea. No se mantiene el nivel de calidad en la entrega… hay una gran oportunidad en ese rubro, aunque ahorita es muy tradicional la forma en cómo se está desarrollando”.

La siguiente etapa es el desarrollo de una plataforma de ventas de cortes americanos, bajo el sello de Kárnico, para segmentos altos, que serán surtidos desde las tiendas ubicadas en puntos estratégicos. Ángel Sánchez pretende introducir este mismo producto en puntos de venta en tiendas de abarrotes.

“En esta última etapa estamos en conversaciones, queremos consolidar las primeras tres fases, porque son las ventas directas. No es sólo una tienda, es una zona en la que que vas a surtir a restaurantes a través de nuestra plataforma de comercio electrónico, y con ello evitamos tener una súper estructura de distribución, zonificamos las tiendas, lo que le da mucho más valor a la franquicia”, expone.

Consolidar las tiendas, como todo comercio, demanda tiempo y atención. Ángel Sánchez explica que en su primer negocio atendía personalmente y llamaba a los clientes por su nombre, también creó herramientas de fidelización como las tarjetas de descuentos.

“Nuestro precio promedio es más bajo que un súper. Manejamos tres productos en promoción, que son los mismos desde que comenzamos: molida, bisteck y pierna de cerdo. El 60% de la carne que consume el mexicano es bistec”.

Las tiendas abren desde las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde, aunque 70% de la venta se desarrolla entre las 11:30 y 1 de la tarde. Cada local es atendido por dos personas. La carne es llevada a los locales por los proveedores y los servicios como contabilidad, recursos humanos y otros son tercerizados.

Finalmente, el emprendedor venezolano considera que el mayor error del canal tradicional de venta es que no están aprovechando las nuevas tecnologías para innovar en su servicio.

No es que los canales tradicionales lo estén haciendo mal, es que no lo están haciendo completo, no están viendo las nuevas oportunidades, hay otro nivel de entendimiento con la gran masa y ellos no lo han aprovechado. Cuando uno incorpora el e-commerce y el crowdfunding para crecer son cosas que ellos ni remotamente se les ocurre, no se actualizan, y cuando no lo hacen pasa lo de Uber” con los taxistas.

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