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Populismo, lo que pone en riesgo la autonomía: Cempe
El sesgo de izquierda o derecha de un gobierno no es el antecedente para que un banco central pierda su autonomía. Es el populismo de un gobierno lo que suele ponerla en riesgo, advierte Eduardo Loria.
El sesgo de izquierda o derecha de un gobierno no es el antecedente para que un banco central pierda su autonomía. Es el populismo de un gobierno lo que suele ponerla en riesgo, advierte Eduardo Loria, coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos (Cempe) de la Facultad de Economía de la UNAM.
“Los gobiernos populistas suelen ver a la autonomía de su banco central como un obstáculo para generar demanda e incurrir en déficits fiscales. Y como prueba está la experiencia internacional, donde bancos como los de Argentina, Indonesia, Turquía, Brasil y Bolivia, han sido sometidos y la perdieron”.
Populismo es la acción de querer corregir en 10 minutos, lo que no se hizo en 40 años, consignó.
“Regalar dinero, gastar y aumentar el déficit fiscal, aún cuando la evidencia empírica demuestra que los efectos de un crecimiento rápido no son permanentes, lleva siempre como resultado a que la economía termine peor de como inició en unos tres o cuatro años.
Entrevistado por El Economista, en la víspera del Seminario sobre los 25 Años de Autonomía del Banco de México, que organiza el Cempe a partir de hoy, comenta que esta independencia de un instituto central es determinante para conseguir estabilidad, inflación baja, déficit fiscal controlable, moderar la deuda pública, evitar bandazos del PIB y garantizar que no sean los intereses del gobierno los que propicien la alteración de los equilibrios macro.
El especialista, quien será ponente en el seminario que inicia hoy, dice que lo deseable es que las políticas monetaria y fiscal se mantengan coordinadas, bajo la premisa de garantizar un orden en el funcionamiento de la economía.
Estímulo vía certidumbre
El catedrático dice que en el momento actual, en el cual el PIB se mantiene estancado, el estímulo que requiere la economía es mucho más complejo que una inyección de recursos públicos.
Se requiere la corrección de “errores mayúsculos” que permita devolver la confianza de los inversionistas, precisó.
“La cancelación de la construcción del aeropuerto fue un error mayúsculo que originó la debacle de la confianza de los inversionistas. Y los proyectos de inversión del gobierno federal tampoco han favorecido un cambio en la percepción de los empresarios”, destacó.
Tendrían que “corregirse las políticas erráticas como la asignación del gasto público y la reorientación de los programas asistencialistas, que han provocando severos problemas de desabasto y desconfianza entre inversionistas y consumidores”.
Credibilidad, la rúbrica
El experto dice que la credibilidad que ha ganado Banxico en estos primeros 25 años de autonomía se confirma con la transparencia de su comunicación.
Recuerda entonces que las reservas internacionales, por ejemplo, eran un dato que se conocía una vez al año y que ahora se conocen semanalmente, garantizándose como uno de los activos más importantes para la valoración de los inversionistas y del propio ejercicio del banco central.
Tener comunicados sistemáticos, programados, minutas, y especificaciones en los comunicados de política monetaria sobre quien vota a favor y en contra de una decisión, son sin duda determinantes de esta transparencia, asevera.