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Inflación puede obstaculizar el crecimiento porque reduce el poder adquisitivo del consumidor
Empresarios consultados por Banco de México en las cuatro regiones del país advierten que el riesgo extremo de escasez de insumos puede impactarles en la producción.
La inflación puede convertirse en un obstáculo para la actividad económica por su impacto en la producción de las empresas y al reducir la capacidad de compra de los consumidores, explicó la Directora de Análisis de Precios, Economía Regional e información en Banco de México, Alejandrina Salcedo Cisneros.
Tal como lo evidenciaron las respuestas de empresarios en el “Reporte sobre las Economías Regionales” correspondiente a julio-septiembre, la inflación es uno de los tres principales obstáculos para la actividad económica.
Los otros obstáculos identificados son las condiciones económicas internas donde destaca la incertidumbre sobre la situación económica del país y la gobernanza, es decir, la política interna y la inseguridad.
Están particularmente preocupados por el encarecimiento de los insumos para producir y el riesgo extremo de escasez de los mismos, observó la experta basándose en los resultados del reporte.
“El problema extremo no es que tengan que pagar un precio más alto, sino que simplemente no tengan acceso a algunos de los insumos que utilizan para producir”, refirió al contextualizar los cuellos de botella en las cadenas de producción que se siguen presentando ante la evolución heterogénea de la pandemia.
En conferencia de prensa remota destacó que otra preocupación de los empresarios entrevistados es que se traspasen los costos a los consumidores.
Pues “puede presentarse una disminución de la demanda por el precio más elevado de sus productos o bien porque los consumidores tienen un menor poder adquisitivo”.
De acuerdo con la información del reporte, en todas las regiones, la inflación subyacente mostró una tendencia creciente en el tercer trimestre y a principios del último cuarto del año.
Esta tendencia en la medición que sólo incorpora los precios de bienes y servicios que no suelen verse afectados por la volatilidad estacional, refleja “presiones de costos, cuellos de botella en las cadenas de suministro, una reasignación del gasto de los hogares hacia las mercancías, así como una gradual reapertura de servicios”.
Lo anterior ha ocurrido en un contexto de desbalance entre oferta y demanda global, acentuada por la recuperación económica global y los estímulos económicos implementados por diversas economías avanzadas.
Inseguridad e incertidumbre interna, los riesgos
Con base en información, los empresarios identificaron tres riesgos a la baja para la actividad económica regional:
Que continúen deteriorándose los indicadores de seguridad pública; que persista la incertidumbre interna, afectando a la inversión; y que ocurra un recrudecimiento de la pandemia que implique la reversión de la reapertura económica que se ha observado.
El tema de la inseguridad fue señalado como un elemento particularmente negativo en los destinos turísticos de Quintana Roo.
También aparece la inseguridad como un factor adicional de retrasos en tiempos de entrega de mercancías, afectando la actividad comercial, pues se materializa en robos de unidades vehiculares, asaltos, bloqueos de carreteras y manifestaciones por distintos problemas sociales.
Región norte, en niveles prepandemia
De acuerdo con lo descrito en el reporte, en el tercer trimestre se registró un retroceso en la recuperación de las regiones del centro y el sur que contrasta con el mejor desempeño que sí lograron los estados que forman parte de la región norte.
Las entidades que, de acuerdo al análisis de respuestas y desempeño, lograron cerrar su brecha respecto de los niveles de actividad del primer trimestre de 2020, están ubicadas en la región norte y son Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Sonora y Tamaulipas.
En contraste, las entidades que observaron un retroceso en la recuperación y que integran a la región centro–norte son Aguascalientes, Baja California Sur, Colima, Durango, Jalisco, Michoacán, Nayarit, San Luis Potosí, Sinaloa y Zacatecas.
En la región centro identifican a Ciudad de México, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala y en la región sur, a Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
El contenido del reporte regional es considerado por la Junta de Gobierno del Banco de México para analizar la situación económica y elaborar los pronósticos de la economía nacional.