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El Fondo rechaza una devaluación competitiva en Japón
Las señales que encuentra el FMI para afirmar que no hay una guerra de divisas son la disminución de la percepción de riesgo global; la depreciación modesta del dólar estadounidense, y el menor dinamismo en el flujo de capitales hacia mercados seguros.
Las señales que encuentra el Fondo Monetario Internacional (FMI) para afirmar que no hay una guerra de divisas son la disminución de la percepción de riesgo global; la depreciación modesta del dólar estadounidense, y el menor dinamismo en el flujo de capitales hacia mercados seguros, como México y Rusia.
Al interior de un reporte que fue objeto de análisis en la reunión ministerial del G-20, el FMI enfatiza que las cotizaciones de las divisas han respondido a lo fundamental y se han convertido en el termómetro de las percepciones de riesgo.
Y argumentan que si el sentimiento del mercado fuera de incertidumbre, por algún indicio de devaluación competitiva, los inversionistas estarían dirigiendo sus flujos de capitales a los llamados safe heaven.
En el documento titulado Prospectos globales y cambios de las políticas, FMIGrupo de los 20 , el organismo deja por escrito que las preocupaciones sobre la depreciación del yen japonés son exageradas .
Asegura que la depreciación del dólar en el último semestre ha sido modesta y afirma que las políticas monetarias de ambos bancos centrales, la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco de Japón, obedecen más a estabilizar su situación económica que a un deliberado intento de hacer devaluaciones competitivas.
DEPRECIACIÓN JUSTIFICADA
En el caso de Japón, considera que la deflación que ha caracterizado a la economía nipona en los últimos ocho años obliga a la autoridad monetaria a actuar con más determinación.
Además, consideró que, dada la situación económica de aquel país, se requiere estimular más al mercado a través de una ampliación al programa de compras de activos.
Además, advierten de una depreciación modesta del dólar estadounidense, que, según sus estimaciones, es cercana a 3% real en el último semestre.
MERCADO IMPONE COTIZACIÓN
En el análisis, difundido a una semana de haber sido objeto de discusión en Rusia, afirman que las cotizaciones de las divisas han respondido a lo fundamental y se han convertido en el termómetro de las percepciones de riesgo.
En el análisis, los especialistas dijeron que es urgente que las autoridades de Estados Unidos encuentren una solución al techo de endeudamiento para un mediano plazo.
De no hacerlo de manera firme y urgente, podrían observarse grandes efectos en el sentimiento del mercado.
Si no se encuentra una resolución, la confianza en las autoridades estadounidenses podría erosionarse rápidamente, con posibles grandes efectos hacia el resto del mundo , refiere.
La entidad afirmó la consolidación fiscal en economías avanzadas, donde los gobiernos tratan de impulsar un crecimiento sostenido y gradual. Lo seguro es que muchas naciones podrán utilizar el tipo de cambio para ser más competitivas sus exportaciones.
Limitar impacto
BM SUGIERE?COORDINAR ?LA INYECCIÓN ?DE LIQUIDEZ
El economista jefe del Banco Mundial, Kaushik Basu, pidió a los grandes bancos centrales coordinar sus operaciones de inyección de liquidez para limitar el impacto en los mercados emergentes y alejar el espectro de una guerra de monedas.
Ha habido un montón de discusiones sobre una guerra de monedas y creo que eso es a la vez irreflexivo y prematuro, pero también hay que entender que ciertas políticas monetarias pueden tener efectos indeseados , afirmó Basu en una conferencia en Washington.
Las recientes medidas de flexibilización monetaria en Japón y las inyecciones masivas de liquidez en Estados Unidos, que tienen el objetivo de apoyar a las economías de estos países, reavivaron los temores de una guerra de monedas que vería a las grandes potencias devaluar sus divisas artificialmente para impulsar sus exportaciones.
Lo que podría suceder ahora es que, cuando un país inyecte más liquidez, sabemos que podría extenderse al resto del mundo , explicó, haciendo eco de las protestas de países emergentes.
Dos importantes funcionarios de la Reserva Federal de Estados Unidos mostraron su apoyo a una reducción del agresivo programa de compra de bonos del banco central, añadiendo combustible a un intenso debate con respecto a cuánto tiempo debe continuar el organismo con sus medidas extraordinarias.
ymorales@eleconomista.com.mx