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El éxito de un centro de datos se define mucho antes de colocar la primera piedra
En los últimos años, la demanda de capacidad de estos espacios ha crecido de manera exponencial, posicionando a regiones como Querétaro y el Bajío como nodos estratégicos de inversión
La conversación sobre centros de datos en México ya no pertenece únicamente al ámbito tecnológico: es una discusión estratégica sobre infraestructura crítica. Cada nueva inversión en capacidad digital implica decisiones complejas en planeación, energía, ingeniería y tiempos de ejecución. Por lo anterior, la experiencia de quienes están al frente de los proyectos cobra especial relevancia.
Desde mi experiencia como Project Manager, la construcción de centros de datos representa uno de los pilares de la transformación digital del país. No se trata solo de edificios altamente especializados, sino de infraestructura que sostiene servicios esenciales —desde la nube hasta plataformas corporativas y comercio electrónico— y que habilita tecnologías como la inteligencia artificial y el edge computing. En los últimos años, la demanda de capacidad ha crecido de manera exponencial, posicionando a regiones como Querétaro y el Bajío como nodos estratégicos de inversión.
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El éxito de un centro de datos se define mucho antes de colocar la primera piedra. La planeación temprana es determinante: coordinar ingeniería civil, sistemas eléctricos especializados, equipos de climatización de precisión y esquemas de redundancia exige una disciplina rigurosa y metodologías avanzadas que reduzcan riesgos y anticipen contingencias. En este tipo de desarrollos, el margen de error es mínimo.
A diferencia de otros proyectos inmobiliarios o industriales, un data center no admite improvisaciones. Los cronogramas deben ser milimétricos; las pruebas integrales de funcionamiento, exhaustivas; y la integración entre diseño y construcción, prácticamente quirúrgica. La adopción de herramientas como BIM y esquemas de coordinación interdisciplinaria no responde a una tendencia, sino a la necesidad de garantizar continuidad operativa, eficiencia energética y cumplimiento normativo desde el día uno.
El reto, entonces, no es únicamente construir más centros de datos, sino construirlos mejor. Este es un buen momento en el que la conversación debería centrarse en la calidad de la planeación, la especialización del talento y la capacidad de ejecución para impulsar al país en consolidarse como destino de inversión tecnológica. La infraestructura digital y la solidez del proyecto es tan importante como la potencia de los servidores que alberga.
** El autor es director ejecutivo de Proyectos y Desarrollos JLL México
Es Ingeniero Civil por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con la certificación LEED AP Building Design + Construction. Con más de 30 años de experiencia, Gutiérrez Ochoa es un profesional en el sector de la construcción y en la administración de proyectos. Como director del área de Proyectos y Desarrollos de JLL México, lidera a un equipo de más de 300 Project Managers. J