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Distrito queer en Puerto Vallarta impulsa inversión hotelera boutique
La derrama del turismo LGBTIQ+ impulsa desarrollos especializados y mejoras en el espacio público
La Zona Romántica de Puerto Vallarta se ha dinamizado por la inversión inmobiliaria
La Zona Romántica de Puerto Vallarta se ha consolidado como un micro–mercado inmobiliario especializado, de acuerdo con datos del propio sector, donde la inversión vinculada al turismo LGBTIQ+ impulsa hoteles boutique, complejos de vivienda turística y proyectos de regeneración urbana en un polígono céntrico de la ciudad.
Según la Asociación de Comercios y Turismo LGBTIQ+ de Puerto Vallarta, el distrito queer abarca 35 manzanas en la colonia Emiliano Zapata y concentra más de 170 establecimientos entre hoteles, restaurantes, bares, clubes de playa, spas, galerías, boutiques, teatros, clínicas, operadores de tours y desarrollos residenciales. Esta actividad genera más de 7,600 empleos directos y 1,900 indirectos entre la población local.
“Los Balcones, abierto en 1982, y otros establecimientos históricos que vendrían en los años posteriores como el Club Paco Paco, el hotel Blue Chairs y Garbo Piano Bar, infundieron en la comunidad LGBTIQ+ la determinación para confrontar al gobierno y la sociedad de la época con una nueva realidad y dar los primeros pasos para atraer la inversión nacional y extranjera necesaria para recuperar la llamada Zona Romántica y dotarla de una nueva economía”, señaló Luis Villaseñor, director del Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta.
“Hasta convertirla en el primer distrito queer de América Latina”, añadió.
La derrama asociada a este segmento supera los 2 millones de visitantes anuales y genera ingresos por más de 17,000 millones de pesos, equivalentes a 40% del PIB turístico del destino, de acuerdo con cifras difundidas por el fideicomiso. Este peso económico ha comenzado a reflejarse en acciones de política urbana, como la mejora del parque Lázaro Cárdenas y la instalación de señalética para reconocer el distrito.
De acuerdo con empresarios del sector, el crecimiento del distrito se explica por la persistencia de proyectos de escala pequeña y mediana, enfocados en experiencias, hospitalidad y vivienda turística, más que en grandes complejos de resort.
Javier Jiménez, fundador de Grupo Garbo y presidente de la Asociación de Comercios y Turismo LGBTIQ+ de Puerto Vallarta, recordó que en el 2013 los empresarios identificaron que “nuestra actividad económica era cada vez más importante para Puerto Vallarta y que la creación de una cámara de comercio LGBTIQ+ que nos representara era la mejor alternativa para ganar aliados y garantizar que la Zona Romántica creciera y permaneciera en el tiempo como un barrio verdaderamente inclusivo”.
El caso de la Zona Romántica guarda similitudes con distritos de identidad consolidados en Norteamérica, como el Castro District en San Francisco y Greenwich Village en Nueva York, donde la especialización comercial y la marca territorial influyen en el tipo de desarrollos inmobiliarios y en la valorización del entorno urbano.