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Pinheiro Braathen amplía horizonte de Brasil con oro olímpico
Desde 2024 compite con colores verdeamarela, que le pertenecen por su madre y además, vivió en el país sudamericano 8 años. En Milano Cortina 2026, superó a favoritos como Marco Odermatt.
Foto: Especial
Lucas Pinheiro Braathen hizo sentir a Brasil engrandecido por la primera medalla de oro olímpica invernal, en la prueba de esquí alpino (slalom gigante). El grito del triunfo arriba del podio lo dijo todo, porque marca el primer oro para el deporte brasileño y de Latinoamérica en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
Su madre es brasileña y él adoptó la identidad, pese a haber nacido en Noruega. Desde 2024 porta ante el mundo los colores verdeamarela cuando compite en slalom y slalom gigante.
Antes de sus 24 años representó a los noruegos (Beijing 2022, sin completar las pruebas), se distanció del deporte en 2023 y volvió en 2024 cambiando de bandera y sumando 10 podios en la Copa del Mundo.
Milano Cortina 2026 no es su primer precedente histórico. En la Copa del Mundo de esquí alpino Levi, 2024 se convirtió en el primer brasileño y latinoamericano en ganar una prueba de ‘lay esquí’ o ‘Lasegue’.
Desde Brasil se replicó un eco de felicitaciones e incluso, se colocó entre los grandes triunfos talla Ayrton Senna en los grandes premios de Fórmula Uno. Su destacado performance deportivo le hizo ganarse cumplidos también en territorio noruego, porque a su edad, similar a la de Erling Haaland, lo ponía en una posición de promesa.
"Este resultado sin precedentes demuestra que el deporte brasileño no tiene límites. Amplía el horizonte del deporte en nuestra nación", escribió en su mensaje, el presidente Lula da Silva.
Pinheiro vivió en Brasil de los 3 a los 11 años, debido al divorcio de sus padres y claro, jugó fútbol.
"Mis primeros modelos a seguir fueron Ronaldinho, fue Ronaldo", dijo el pasado 14 de febrero.
El ritmo de samba se escuchó en lo más alto del podio cuando se colgó la medalla:
"Lo he experimentado muchísimas veces como aficionado de la selección brasileña de fútbol. Ser la razón por la que puedo escuchar y compartir esa canción en un estadio en medio de las montañas, gracias a una medalla de oro olímpica de invierno con estos colores, me hace sentir más que orgulloso”.