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Tiburones, la máquina de contratar extranjeros y fracasar
De cada 10 jugadores que fichan sólo uno les funciona; en dos años han llegado 29 foráneos y pocos resultan.
“Últimos días en Veracruz. Perdón a los que les fallé y gracias a los que siempre estuvieron a mi lado (...)hay que seguir mirando para adelante”, fue el mensaje de despedida de Cristian Erbes, mediocampista argentino que, después de 10 meses en el futbol mexicano, rescindía su contrato con los Tiburones.
El futbolista llegaba al puerto procedente de Boca Juniors, aunque una lesión en la rodilla izquierda lo había dejado fuera de los planes del club argentino, por lo que lo dejó en libertad y podía elegir al equipo con el que seguiría su carrera. Con 26 años y un valor de 3.5 millones de dólares, el mediocentro firmó un contrato de tres años con Veracruz, pero la lesión que lo aquejaba no le permitió jugar un solo minuto en Primera División y su paso con Tiburones se resumió a 44 minutos en el torneo de Copa.
En los últimos cuatro periodos de transferencias (cuatro torneos), Veracruz ha contratado 29 futbolistas extranjeros, un ritmo de siete elementos en cada régimen de fichajes, pero sólo cuatro elementos han conseguido la etiqueta de titulares, Cristian Pellerano y Egidio Arévalo —que ya no están en el equipo— y Guido Milán y Cristian Menéndez, que llegaron apenas el torneo pasado (Apertura 2017).
La tasa de éxito de la directiva es de apenas 13.7%; es decir, de cada 10 jugadores que llegan al club sólo uno consigue cumplir su objetivo: ser un verdadero refuerzo para Tiburones.
“El club privilegió hacer negocios por encima de la parte deportiva; entonces, ahí están las consecuencias. Malas planificaciones, contrataciones excesivas de extranjeros y donde sólo jugaban cuatro”, reflexiona Fabián Estay, sobre las condiciones que llevaron a Tiburones al último sitio de la clasificación del cociente, la que define el equipo que descenderá a final de torneo.
Cristian Erbes fue uno de los cinco futbolistas que llegaron como refuerzos a Veracruz, pero que no jugaron un solo minuto en la Liga MX, los otros elementos son: José Leudo, Luis Ojeda, Geoffrey Acheampong y Matías Santos.
En los últimos tres torneos cortos, Tiburones es el equipo que más futbolistas extranjeros tiene en su plantel. Para el Clausura 2018 se contabilizan 18 elementos foráneos, de los cuales seis son recién llegados.
Para el exfutbolista chileno y ahora comentarista en Fox Sports, la situación del equipo refleja un problema que también está presente en otros equipos de la Liga MX y del continente, que es la simulación de transferencias.
“En México se llega a hablar de préstamos, de compras ficticias, de situaciones que parecen más negocio que necesidad futbolística. El tema de los extranjeros se debe analizar muy bien porque puede afectar en el futuro a la selección mexicana”, expresa Fabián Estay.
Veracruz ha realizado inversiones por 725,000 dólares en dos transferencias, la compra del portero peruano Pedro Gallese (615,000 dólares) y el mediocampista argentino Lucas Rodríguez (110,000). El instrumento más utilizado por Tiburones para reforzarse son los jugadores que llegan con la carta de libertad de su club anterior, que han estado inactivos o que simplemente no tuvieron club en el torneo anterior inmediato y los cuales suman 12 futbolistas.
“Contratar a un jugador por un periodo muy corto de tiempo, que son los cuatro meses hasta que termine el torneo, con la situación de que Veracruz pueda descender, es delicado, pero el tema es que al club se le ha cuestionado la situación de los negocios detrás de cada jugador que compra, porque son muchos los jugadores que han llegado en los últimos dos años”, señala Jorge Damián Zamogilny, exfutbolista y comentarista para TDN.
El rendimiento de los refuerzos de Tiburones no ha sido el mejor, ya que a pesar de ser el equipo que más futbolistas foráneos contrató, el volumen de fichajes no ha sido suficiente para conseguir una base, ya que de los 29 fichajes, 14 futbolistas ya no se encuentran en el plantel para este Clausura 2018.
“Con todos los extranjeros que trajeron pudieron fortalecer el equipo con una base de mexicanos importantes o fichar extranjeros de jerarquía que hicieran la diferencia”, añade Fabián Estay.
Sin embargo, debido a adeudos de hasta dos meses de sueldo de Veracruz con algunos jugadores del plantel, la participación del equipo en el régimen de transferencias de diciembre pasado estuvo condicionada al pago de la deuda.
Tiburones sólo pudo obtener el préstamo de Carlos Esquivel casi al cierre del draft, hasta que consiguió un aval para finiquitar los adeudos, por lo que tuvieron que recurrir, como ha sido costumbre en los últimos cuatro torneos, a fichajes de jugadores extranjeros, pero que no han sido una solución.