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Mucha pasión, músculo, pero nada está definido

Rayados de Monterrey sacó el empate de la casa de los Tigres en un partido donde los dos tuvieron opciones de gol.

Tigres y Monterrey no decepcionaron. Los dos equipos del norte del país igualaron 1-1 en la edición 114 del Clásico Regio correspondiente a la final de ida del Apertura 2017, compromiso en el que cada uno de los clubes, apegado a sus ideas, generó opciones como para haberse llevado alguna ventaja al compromiso definitivo del próximo domingo.

Anoche fueron los dirigidos por Ricardo Ferretti los que salieron a proponer el partido, sin que eso significara que los Rayados renunciaran por completo al ataque. De hecho, luego de siete minutos de agobio en su propia cancha, la Pandilla logró generar un tiro de esquina en el que se gestó el primer gol del compromiso, acción que dejó en silencio total al Volcán.

Luego de que la pelota fuera cobrada desde la esquina izquierda de la cancha, con un balón que iba cerrando hacia el marco de Nahuel Guzmán, Nicolás Sánchez alcanzó a peinar la pelota, misma que se dirigió hacia la línea de meta, pegada al primer poste, sitio en el que el guardameta de los Tigres careció de reflejos, situación que lo llevó a empujar el esférico a su propio arco.

Tras verse en desventaja, los locales aumentaron su intensidad en busca del arco contrario, situación que llevó a su rival a equivocarse en una jugada en la que quiso salir en línea, sin hacerlo de forma coordinada, provocando que Rogelio Funes Mori terminara por cometer una falta a Enner Valencia dentro del área. Instantes más tarde, al 26, el mismo delantero ecuatoriano cobró a lo Panenka la pena máxima para poner el juego 1-1 e inyectar aún más ánimo a sus compañeros.

Fue en el segundo tiempo cuando los felinos estuvieron muy cerca de tomar ventaja en la serie. Eduardo Vargas, con un cabezazo que salió a las manos del arquero, y Valencia, con un remate demasiado cruzado cuando estaba de frente a la portería, dieron un par de avisos. Pero fue André-Pierre Gignac quien protagonizó la acción más clara y espectacular al prender una pelota que fue mal despejada por Hugo González, misma que se impactó con violencia en el poste, cuando todo el Volcán ya se preparaba para el festejo.

Por su parte, Monterrey, que terminó con 10 jugadores por la expulsión de Leonel Vangioni, quien se barrió fuerte sobre Enner Valencia e Ismael Sosa, pudo inquietar en una ocasión a Nahuel Guzmán con una pelota filtrada que dejó solo a Dorlan Pabón frente al guardameta, que le achicó el área y con el pecho alejó el peligro.

Al final, el dominio y las acciones de peligro generadas por Tigres no le permitieron llevarse ventaja a la casa de Rayados, cancha a la que se llegará con todo en el aire para definir al próximo campeón del futbol mexicano.

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