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El Chicharito, con la fortaleza mental de un grande
El psicólogo Jesús Estrada, catedrático del Instituto Politécnico Nacional, destaca tres rasgos principales de la fortaleza mental del Chicharito: la convicción por el éxito, la confianza en si mismo y la motivación de enfrentar nuevos retos.
El rostro de Javier Hernández refleja la candidez de un joven de 24 años, sus acciones en la cancha descubren el talento del futbolista; sin embargo, es la mentalidad del jugador la razón principal para lograr estremecer el ambiente futbolístico con sus goles.
En charla con El Economista, el psicólogo Jesús Estrada, catedrático del Instituto Politécnico Nacional, destaca tres rasgos principales de la fortaleza mental del Chicharito: la convicción por el éxito, la confianza en si mismo y la motivación de enfrentar nuevos retos.
El panorama de Hernández lucía complicado al inicio de la temporada, la competencia con los delanteros de ManU y, posteriormente, los cuestionamientos sobre su calidad tras las fallas en los partidos eliminatorios de México no trastornaron la mentalidad del jugador. En los últimos cinco partidos ha anotado siete goles.
La paciencia es una cualidad que pocos futbolistas tienen y El Chicharito la posee; el profesor del IPN indica que la racionalización y el compromiso con su trabajo hace que el jugador analice su realidad y busque los errores que cometió para revertirlos .
La psicóloga del deporte, Claudia Rivas, añade que la fortaleza de Javier se basa en no tomar personalmente los cuestionamientos y elogios. Es un ejemplo, transforma los retos en oportunidades . La lógica del Chicharito es pensar en el bien propio para ayudar al equipo. Esta característica la tienen las grandes personalidades, se crecen ante la adversidad , expresó Rivas.
Asimismo, Rivas indica que el jugador no conoce límites, y que fue gracias a los valores que le inculcaron en la infancia que el jugador busca ponerse nuevos retos, su ambición por ser mejor jugador lo llevará hasta donde él quiera; incluso, la fortaleza mental de Javier es igual de importante que su talento y habilidades para jugar.
Finalmente, Estrada explica que la condición emocional del Chicharito ha sido básica para lograr las metas propuestas. La motivación debe llegar desde uno mismo, no por halagos de la afición o comentarios de la prensa , comentó.
Javier Hernández no vive rachas goleadoras o estados de gracia, el delantero sabe que sus acciones son reflejo del esfuerzo que dedica en cada entrenamiento, entiende que es el proceso que debe cumplir para permanecer en la mejor Liga del mundo, donde los anhelos de su niñez se convierten en realidad.
eduardo.hernandez@eleconomista.mx