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Eduardo Gallo: cabeza fría, valor y una oreja
con un encierro de rancho seco, con toros bravos, enrazados y con recorrido, el único que lució fue el torero de salamanca.
La promesa del ganadero Sergio Hernández se cumplió a cabalidad en la décima corrida de la temporada grande en la Plaza México: los toros del encierro de Rancho Seco fueron bravos, enrazados y con recorrido.
El único que entendió estas condiciones y estructuró un par de buenas faenas fue el salmantino Eduardo Gallo, quien les pudo a los toros de su lote y, luego de una labor con cabeza fría, temple y valor, cortó la oreja del número 105, de nombre Redentor y con 480 kilos de peso, para alzarse como el triunfador del festejo.
Un toro enrazado, bravo y con recorrido; un torero valiente, capaz y templado, y el resultado fue una faena sólida, con aguante y llena de trasmisión.
Las tandas por ambos lados se dieron en sucesión una detrás de otra, por el lado derecho y en breves momentos por el izquierdo; la gente le coreaba entusiasmada y el torero nacido en Salamanca obtenía el premio a su tesón al conseguir que el burel le humillara y, aunque ponía los muslos de carnada, el astado, noble y sin malas ideas, le respetaba a la espera de que el matador sacara el engaño desde atrás de su figura para poder embestirlo.
Coronó su labor con una estocada entera y ligeramente caída, de efectos fulminantes que prendió el ánimo, y la petición fue mayoritaria en los tendidos, para que le fuera concedido el único apéndice de la tarde.
En su segundo, un astado noble y con recorrido, estuvo por el mismo tenor para dar la vuelta al ruedo luego de señalar algunos pinchazos antes de la estocada mortal, que no le evitó que le sonaran un aviso desde el palco de la autoridad.
Israel Téllez, primer espada del cartel, fue ovacionado en su primero luego de cubrir los tres tercios de manera satisfactoria, y fue abucheado tras despachar al cuarto al matar de un bajonazo antes de varios pinchazos y una faena en la que se perdió.
Por su parte, Angelino de Arriaga tuvo una labor valiente y templada ante su primero para ser ovacionado y, con el cierra plaza, un ejemplar que hirió a su banderillero, se vio obligado a abreviar para escuchar palmas.
Fuerte percance de ?Juan Ramón Saldaña
El subalterno Juan Ramón Saldaña fue herido en el sexto toro de la tarde luego de colocar el primer par de banderillas. Al salir del encuentro, el banderillero le perdió la cara al toro y éste hizo hilo con él, lo alcanzó y, prendiéndolo, lo estrelló de forma dramática contra las tablas. El parte médico preliminar indica que tiene una cornada en el glúteo derecho y una luxación en el hombro derecho, amén de la conmoción tras golpearse la cabeza contra las tablas.
Habrá toros el domingo
La empresa anunció para la onceava corrida del serial y última del año, un encierro de De Haro para Federico Pizarro, Pepe López y el colombiano Ricardo Rivera, quien confirmará su alternativa.