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México tiene cuatro años para reducir la informalidad más que en dos décadas
México necesita acelerar la reducción de la informalidad laboral para alcanzar la meta de 48.9% en 2030. El reto implica avanzar en cuatro años más que en las últimas dos décadas, con políticas diferenciadas que atiendan sus causas estructurales.
México necesita acelerar la reducción de la informalidad laboral para alcanzar la meta de 48.9% en 2030.
México está en una carrera contra el tiempo para alcanzar la meta de reducción de informalidad laboral para el 2030 planteada en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) del gobierno federal. De acuerdo con un informe de México, ¿Cómo vamos? (MCV) el país necesita reducir en cuatro años un nivel superior a lo que se logró en 21 años para cumplir con el objetivo.
El objetivo 3.3 del Eje General Economía moral y trabajo del PND sobre promoción del trabajo digno incluyó como indicador la reducción de la informalidad, con un nivel de 48.9% para el 2030.
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Según el reporte Informalidad laboral en México, ¿cómo vamos? 2026 de MCV, el país está aún lejos de ese objetivo. En el primer trimestre del año, el 54.8% de la población ocupada se concentró en la informalidad, eso es 5.9 puntos porcentuales por arriba del indicador fijado en el PND.
Sin embargo, en poco más de dos décadas el país no ha logrado una reducción de tal magnitud. Desde el 2005, señala la organización, la informalidad laboral ha disminuido 4.5 puntos porcentuales. Adicional a esto, a partir del 2024 el indicador se estancó.
FRAGMENTO DEL PLAN NACIONAL DE DESARROLLO 2025-2030
“Este estancamiento desde 2024 dificulta el cumplimiento de la meta establecida en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 del Gobierno de México de reducir la informalidad laboral a 48.9% en 2030. Para conseguir esta meta, la informalidad laboral observada en 2026 debería ser de alrededor del 52.5%, más de dos puntos porcentuales por debajo de la que se observó a inicios de año”, señala MCV en su informe.
Para Axel Gónzalez, coordinador de Datos de MCV, cuando la meta se planteó ya se trataba de un objetivo ambicioso y con escasas políticas que sumaran a una reducción más acelerada de la tasa de informalidad.
“La informalidad laboral es un tema muy amplio, tiene distintas implicaciones en términos de regulación y política pública porque es muy distinta a nivel sectorial, regional, por nivel educativo, por género, y para atender el problema se deben articular todas estas políticas para llegar a una reducción como se plantea en el Plan Nacional de Desarrollo”, apunta el especialista en entrevista con El Economista.
De acuerdo con el informe de la organización, en las últimas dos décadas se registra un “mayor crecimiento de la población ocupada en un empleo formal que lo que se observa para la población en edad de trabajar o la población ocupada en un empleo informal”. Sin embargo, ese avance no ha sido suficiente para modificar de manera significativa la estructura del mercado laboral.
Otro hallazgo destacado, es que desde el 2005, año en el que comenzó a medirse el mercado laboral a través de la ENOE, la ocupación informal dentro de la economía informal ha crecido muy superior a la población en edad de trabajar.
“Este resultado nos muestra que el proceso de formalización de nuestra economía sigue siendo uno de los retos estructurales que deben atenderse. Los datos muestran que tres de cada 10 personas en este país siguen laborando en el sector informal de la economía”, puntualiza MCV en el reporte.
Axel González opina que la transición de las unidades económicas informales a la formalidad es “un paso que no se ha dado” y es una de las grandes problemáticas. “Es un tema de productividad y política industrial, y mientras no se aborde, se podrán mover los otros tres tipos de informalidad laboral, pero esta en concreto será complicado que se mueva si no se atiende con políticas de productividad e industriales”.
Pero estas medidas no son la única fórmula. El especialista también subraya la necesidad de avanzar en la creación del Sistema Nacional de Cuidados, una de las políticas que incidiría en disminuir la exclusión de las mujeres del mercado laboral formal.
La informalidad, enfatiza el especialista, requiere de políticas adaptadas a cada realidad. La informalidad laboral en unidades económicas informales es una parte, pero también hay trabajos informales en empresas formales, en el campo y en actividades domésticas remuneradas, y cada aspecto requiere líneas de acción distintas.
La informalidad y el bajo ciclo de productividad
De acuerdo con un análisis de Baco Base, en lo que va del 2026 el mercado laboral no sólo se ha caracterizado por una menor creación de empleo, sino por una generación de trabajo de menor calidad. “El empleo informal hila quince meses consecutivos de crecimiento anual”, se advierte en el reporte.
Esta tendencia de precarización del empleo “tiene un costo directo sobre el crecimiento potencial”. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024 la informalidad alcanzó su mayor aportación al PIB en dos décadas, y ese nivel fue apenas de 25.38%, el resto fue resultado del trabajo formal.
“Al concentrarse la fuerza laboral en actividades de baja productividad, la economía requiere cada vez más capital para generar el mismo valor”, alerta el análisis de Banco Base.